Predicaciones

I INTRODUCCIÓN
Jonás 1:1-31Vino palabra de Jehová a Jonás hijo de Amitai, diciendo: 2Levántate y ve a Nínive, aquella gran ciudad, y pregona contra ella; porque ha subido su maldad delante de mí. 3Y Jonás se levantó para huir de la presencia de Jehová a Tarsis, y descendió a Jope, y halló una nave que partía para Tarsis; y pagando su pasaje, entró en ella para irse con ellos a Tarsis, lejos de la presencia de Jehová.”
Nínive era la capital de Asiria, ciudad que estaba en lo que hoy es Irak, a unos 1,000 Kms. al este de Jerusalén y Társis que era una ciudad de España, estaba unos 4,000 Kms. Al oeste de Jerusalén.
Dios le pidió a Jonás que fuera a amonestar a un pueblo que era enemigo de Israel, y Jonás se vio entre la espada y la pared: Los Asirios eran enemigos de Israel, entonces Jonás debió pensar en dos opciones: Si no me hacen caso y no se arrepienten, como son enemigos de los judíos, ahí mismo me matan, y si sí se arrepienten, cuando se enteren los judíos que les predique a sus enemigos, los asirios, los judíos me van a matar. Así que en vez de enfrentar ese difícil desafío mejor huyó.

Jonás se subió a un barco y huyó.
 
La Escritura describe que en el puerto de Jope encontró una nave que iba muy lejos de Nínive, a 5,000 kms. de la zona de conflicto, y dice la Escritura que Jonás pagó su pasaje y se fue lejos. En el camino, una gran tormenta comenzó a despedazar el barco y todos en el barco estaban asustados, mientras Jonás dormía. Él pensaba que aun naufragar era menos problema que ir a Nínive a quien consideraba una muerte segura.
 
Vino el capitán del barco y la tripulación, que no eran judíos, y echaron suertes para saber si por causa de alguien estaba pasando esa tragedia, y Dios hizo que la suerte cayera en Jonás y entonces echaron a Jonás al mar y la tormenta se calmó, y Jonás naufragó. Pero mire lo que dice la Biblia:
 
Jonás 1:17, 2:1 y 10 y 3:1 “1 17Pero Jehová tenía preparado un gran pez que tragase a Jonás; y estuvo Jonás en el vientre del pez tres días y tres noches. 2 1Entonces oró Jonás a Jehová su Dios desde el vientre del pez, 10Y mandó Jehová al pez, y vomitó a Jonás en tierra. 3 1Vino palabra de Jehová por segunda vez a Jonás, diciendo:”
Jonás prefirió huir en vez de enfrentar lo que Dios le había mandado, prefirió, no solo pagar su boleto, sino también, pagar las consecuencias que tiene huir en vez de enfrentar los desafíos que nos pone la vida, pero el gran pez que Dios tenía preparado lo regresó y lo vomitó en el mismo lugar donde empezó la historia, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Vomitados para reintentar.
 
 
II          LOS TEMORES NOS HACEN HUIR
 
Jonás no huyó por desobediente, huyó porque tuvo miedo.
 
La mayoría de la gente cuando huye de las circunstancias que le pone la vida, no huye por desobediente, huye de aquellas cosas que son un desafío para su corazón, realmente está huyendo de sus miedos, de sus temores, y son tan fuertes que prefiere pagar un carísimo su boleto para huir de su “Nínive” y no le importa pagar las consecuencias, se les viene la tormenta encima, se les destroza el barco que habían escogido para huir de la voluntad de Dios, empiezan a naufragar en un mar de frustraciones , enojos y calamidades, de tristezas profundas, pleitos, porque nada les sale bien, hasta que aparece Dios con ese gran pez que ya tiene preparado para “tragarlos” y que no mueran en ese mar, sino que en medio de ese tiempo de oscuridad dentro de ese gran pez, que puede ser una crisis económica, una enfermedad, una crisis matrimonial, creer que nadie te comprende, un tiempo de pleitos, confrontaciones, soledad, o un servicio bajo la presencia del Espíritu Santo, etc., podamos hacer lo que hizo Jonás, levantar los ojos al cielo, orar al Padre y ser vomitados en el mismo lugar de origen para una segunda oportunidad.
 
 
III         LA HISTORIA DE MARCOS EL EXPERTO EN HUIDAS
 
Ahora, Jonás no es el único hombre en la Biblia que huyó de sus más grandes miedos, acompáñenme a ver esta triste historia:
 
Marcos 14:46 y 5146Entonces ellos le echaron mano, y le prendieron. 51Pero cierto joven le seguía, cubierto el cuerpo con una sábana; y le prendieron; 52mas él, dejando la sábana, huyó desnudo.”
El único que narra este pasaje es el evangelista Marcos. Se cree que él era ese joven, porque la última cena de Jesús con sus apóstoles la tuvieron arriba de la casa de su mamá, entonces se infiere que Marcos estaba oyendo todo y cuando salieron, se fue tras de ellos, ni se vistió, solo le dio tiempo de envolverse en una sábana, y al empezar la revuelta para apresar a Jesús, Marcos tuvo miedo de ser apresado como Jesús y huyó. 
 
Lo invitaron de misionero.
 
Más adelante, el Apóstol Pablo y Bernabé, quien era tío de Juan Marcos, salen a un viaje misionero, y Bernabé decide invitar a Marcos a que vaya con ellos, el joven marcos acepta la invitación y va con ellos.
 
Hechos 12:25 y 13:13  “ 12 25Y Bernabé y Saulo, cumplido su servicio, volvieron de Jerusalén, llevando también consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos. 13 13Habiendo zarpado de Pafos, Pablo y sus compañeros arribaron a Perge de Panfilia; pero Juan, apartándose de ellos, volvió a Jerusalén.”
Pablo y Bernabé habían empezado su viaje misionero en Chipre, ahí predicaron el evangelio, y después fueron hacia una ciudad llamada Pafos y cuando iban a Perge de Panfilia, Juan, sin decir nada, sin enfrentar su decisión, volvió a hacer lo que sabía hacer muy bien, huir cuando las cosas se ponían difíciles.
 
Eso molestó mucho a Pablo, porque para el siguiente viaje misionero, Bernabé quiere invitar otra vez a su sobrino Juan Marcos y Pablo se niega rotundamente:
 
Hechos 15:36-3836Después de algunos días, Pablo dijo a Bernabé: Volvamos a visitar a los hermanos en todas las ciudades en que hemos anunciado la palabra del Señor, para ver cómo están. 37Y Bernabé quería que llevasen consigo a Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos; 38pero a Pablo no le parecía bien llevar consigo al que se había apartado de ellos desde Panfilia, y no había ido con ellos a la obra.”

Bernabé quiso darle una segunda oportunidad a Marcos, y Pablo no quiso, ya lo conocía, seguro Marcos ya les había narrado a ellos el episodio de cuando dejó la sábana y huyó delante de la turba que apresaba a Jesús, después Pablo lo vivió en carne propia, y llevándolo como ayudante, volvió a huir.
Marcos no era una persona digna de confianza, sus miedos eran más grandes que sus motivaciones y que su palabra. Sin duda él amaba a Jesús y quería predicarlo, pero sus miedos y su inseguridad eran más fuertes que su anhelo de predicar a Jesús.
 

IV         ALGUIEN CONFIÓ EN MARCOS Y PUDO SUPERAR SUS MIEDOS.  

¿Cómo le hizo marcos para superar sus temores y esa fea costumbre de huir de todo aquello lo desafiaba? Simple: Alguien confió en él a pesar de sus múltiples huidas. Pablo y Bernabé discutieron fuertemente por el asunto de Marcos, Bernabé quería ayudar a Marcos y Pablo no quería ni verlo:
Hechos 15:39-4039Y hubo tal desacuerdo entre ellos, que se separaron el uno del otro; Bernabé, tomando a Marcos, navegó a Chipre, 40y Pablo, escogiendo a Silas, salió encomendado por los hermanos a la gracia del Señor,

En busca de tu mentor.
Bernabé era un mentor, ese era su llamado: levantar gente, el de Pablo era ser misionero y extender el reino, por eso discutieron sin arreglo y decidieron separarse tomando caminos paralelos.
A Pablo se le olvidó cómo Bernabé lo levantó. Cuando él fue llamado por Jesús después de esa aparición que lo dejó ciego por tres días, y quiso salir a predicar y todos le tenían miedo y nadie confiaba en él, Bernabé fue el único que creyó en él y lo ayudó:
Hechos 9:26-27(a)26Cuando llegó a Jerusalén, trataba de juntarse con los discípulos; pero todos le tenían miedo, no creyendo que fuese discípulo. 27Entonces Bernabé, tomándole, lo trajo a los apóstoles,”
Después lo llevaron a Tarso para que se prepara a los pies de Gamaliel, un erudito en la palabra y al cabo de tres años, Bernabé regresó por él:
Hechos 11:2525Después fue Bernabé a Tarso para buscar a Saulo; y hallándole, le trajo a Antioquía.
Bernabé estaba con Saulo hasta que se convirtió en Pablo, y de igual manera quería estar con Juan Marcos, el miedoso hasta que se convirtiera en alguien útil.
Si alguien, a pesar de tus huidas sigue confiando en ti, ese es tu Bernabé, encuentra un Bernabé, porque él está llamado por Dios para levantarte, porque tú eres muy útil a Dios para sus propósitos, aunque hoy tus miedos no te dejen ver o creer.
El final de la historia.
Al final de la historia, Marcos superó sus miedos, ya no volvió a huir, aguantó todos los viajes misioneros de Bernabé y recibió una segunda oportunidad con Pablo:
2ª Timoteo 4:9-119Procura venir pronto a verme, 10porque Demas me ha desamparado, amando este mundo, y se ha ido a Tesalónica. Crescente fue a Galacia, y Tito a Dalmacia. 11Sólo Lucas  está conmigo. Toma a Marcos y tráele contigo, porque me es útil para el ministerio.”
Esta es la última carta de Pablo, pues eran los últimos días de su gran vida. Al final, Pablo reconoce que Marcos era útil para el ministerio.
Al final Marcos fue reconocido por Pablo como un hombre útil a Dios, acompañó a tres de los más grandes misioneros de la historia, a Pablo, a Bernabé y a Pedro. De los cuatro evangelios él fue el primero en escribir el evangelio que lleva su nombre, el evangelio de Marcos.
Quieres que alguien confíe en ti a pesar de tus miedos, conviértete en el Bernabé de alguien, de tus hijos, de tus padres, de tu esposo o esposa.

 
V          EL PERFECTO AMOR ECHA FUERA EL TEMOR

No importa cuantas veces hayas huido de tus desafíos, no importa si no te crees capaz o útil de hacer aquello que Dios ha puesto en tu corazón, Dios ha enviado a un Bernabé a tu vida para hacerte saber que vas a poder enfrentar tus temores y dejarás de huir de aquello que Dios te ha llamado a hacer y al final, serás muy útil para los propósitos de Dios.
Al igual que Jonás, hoy puedes tomar ese pez de tu circunstancia para que te vomite en el mismo lugar donde comenzaste a huir y aceptar ese segundo llamado que te hace Dios hoy para que reintentes hacer aquello que el temor te ha alejado de hacer.
¿Cómo puedes vencer esos miedos?
Solo el amor de Dios puede hacerlo.
 
1ª Juan 4:18-1918En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. 19Nosotros le amamos a él, porque él nos amó primero.”
Amar es sinónimo de deleitar. Amar a Dios significa deleitar a Dios. Nosotros nos podemos deleitar en Dios porque Él se deleita en nosotros, aun cuando “parece que fallamos”, él ya sabe el final de la historia, él ya sabe que serás útil y se deleita en verte esforzarte y seguir creyendo en él, en verte caer y como te vuelves a levantar, como un padre que ve a su hijo luchar por ganar una carrera o un partido, se deleita solo de viéndolo jugar, no solo por verlo ganar, sino se deleita por verlo jugar y correr, y huir, y regresar y a veces perder y a veces ganar, pero se deleita más en ver como esas circunstancias del partido lo hacen crecer y madurar, porque él sabe que eres útil para hacer todos aquellos planes que él ha puesto en tu corazón.
(NTV) Sofonias 3:17 “Pues el Señor tu Dios vive en medio de ti. Él es un poderoso salvador. Se deleitará en ti con alegría. Con su amor calmará todos tus temores. Se gozará por ti con cantos de alegría.”
Dios se deleita en ti a pesar de tus errores. Cuando tu pecado es una batalla o un error, Dios se deleita en ti sabiendo que estás luchando y pronto vencerás ese hábito negativo. Tus temores se diluyen cuando do dejas entrar en ti todo el amor de Dios. Imagínatelo abalanzado sobre ti, mirándote con ese amor profundo en sus ojos y comenzar a cantarte la canción de amor más espectacular que un padre pueda cantarle a un hijo.
Ese es mi Dios y mi Padre y quería presentártelo. Recibe toda su gracia sobre ti.

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