Predicaciones

I        INTRODUCCIÓN
Gálatas 5:2222Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe, 23mansedumbre, templanza; contra tales cosas no hay ley.
La fe es un fruto del Espíritu Santo. Él Espíritu Santo es el que da los mejores frutos. Hoy quiero poner delante de ti un platón lleno del fruto de la fe para que te de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Sirviéndonos del fruto de la fe.

 

II       MIRAD POR VOSOTROS MISMOS
Lucas 17:1-41Dijo Jesús a sus discípulos: Imposible es que no vengan tropiezos; mas ¡ay de aquel por quien vienen! 2Mejor le fuera que se le atase al cuello una piedra de molino y se le arrojase al mar, que hacer tropezar a uno de estos pequeñitos. 3Mirad por vosotros mismos. Si tu hermano pecare contra ti, repréndele; y si se arrepintiere, perdónale. 4Y si siete veces al día pecare contra ti, y siete veces al día volviere a ti, diciendo: Me arrepiento; perdónale.”
Entonces Jesús les está enseñando a sus discípulos que es imposible que no vengan a ellos trampas que los quieran hacer tropezar u obstáculos que los quieran hacer que caigan en pecado y en desobediencia, y específicamente, una de esas trampas es la ofensa. Y les termina advirtiendo: Mirad por vosotros mismos, en otra versión dice: ¡Cuídense ustedes mismos!
Porque el tema no es evitar que alguien nos ofenda sino cuidarnos a nosotros mismos de no tropezarnos con la ofensa de alguien, y entonces sea convierta en algo que nos detenga, nos obstaculice o nos desvíe de nuestras metas y propósitos. “

Jesús quería enseñarles acerca de cómo cuidarse de la trampa de la ofensa a través del perdón radical y total, pero ellos cambiaron el tema en el verso 5, ellos dijeron:
 
Lucas 17:55Dijeron los apóstoles al Señor: Auméntanos la fe.”
Los discípulos pidieron que les aumentara la fe para poder perdonar a quien los ofendiera tantas veces. Ellos estaban diciendo: Para poder perdonar a la gente que nos ofenda necesitamos que nuestra fe crezca.

 
III      SI SUPIERAS USAR TU FE
Y aquí dejó Jesús de enseñar sobre cómo tratar con la ofensa y les enseña acerca de la fe, porque ellos cambiaron el tema.
Lucas 17:66Entonces el Señor dijo: Si tuvierais fe como un grano de mostaza, podríais decir a este sicómoro: Desarráigate, y plántate en el mar; y os obedecería.”
Cuando ellos piden que les aumente la fe, Jesús lo que les enseña es a usar su fe. Y les enseña que no se trata de aumentar la fe sino de usarla. Jesús les está diciendo: Si supieras usar tu fe, como la usa el grano de mostaza, podrías decir a este sicómoro (que es un árbol): Desarráigate, y plántate en el mar y te obedecería.
O sea, que la primera enseñanza que Jesús dio acerca de la fe es que la fe no crece, sino lo que crece es la cantidad de veces que la usas.
Porque todos tenemos la misma medida de fe completa.      

Romanos 12:33Digo, pues, por la gracia que me es dada, a cada cual que está entre vosotros, que no tenga más alto concepto de sí que el que debe tener, sino que piense de sí con cordura, conforme a la medida de fe que Dios repartió a cada uno.”

Dios nos repartió a todos la misma medida de fe. No dice “conforme a una medida de fe”, dice: “conforme a la medida de fe” y aclara que es la medida de fe que Dios repartió a cada uno.
(NVI) Hechos 10:3334 Pedro tomó la palabra, y dijo: —Ahora comprendo que en realidad para Dios no hay favoritismos,”
Otra versión dice. Dios no hace acepción de personas. Así que no es que a ti te dio un cucharón sopero de fe y a mí me tocó un gotero o una cucharita cafetera, no, a todos Dios nos dio la misma media de fe, una fe completa, que no puede crecer, pero el usarla depende de cada uno.
La segunda enseñanza es que para usar la fe necesitas hablarle a eso que te está estorbando y le pidas que se quite de frente a ti y no te obstaculice.
Cuando usas tu fe la fortaleces o te fortaleces como se fortalece un músculo. Dios nos dio a todos un bíceps en cada brazo, pero según lo usemos, según lo ejercitemos, ese bíceps estará más fuerte y te dará mejores frutos, te ayudará a cargar más cosas, así funciona la fe.

No he hallado a quien use tanto su fe.
Jesús se encontró con un centurión que le pidió que sanara a su siervo:
Mateo 8:8-108Respondió el centurión y dijo: Señor, no soy digno de que entres bajo mi techo; solamente di la palabra, y mi criado sanará. 9Porque también yo soy hombre bajo autoridad, y tengo bajo mis órdenes soldados; y digo a éste: Ve, y va; y al otro: Ven, y viene; y a mi siervo: Haz esto, y lo hace. 10Al oírlo Jesús, se maravilló, y dijo a los que le seguían: De cierto os digo, que ni aun en Israel he hallado tanta fe.
El centurión le habla de cómo sabía usar su autoridad y servirse de ella, él les decía a sus soldados y ellos obedecían, él le decía a su siervo y su siervo le obedecía. Yo sé que tú eres el Hijo de Dios y que todos los demonios que atormentan a mi criado te obedecen, di la palabra y mi criado sanará.

El centurión sabía usar su autoridad, pero esa autoridad estaba acompañada de la confianza total de que al hablarle a sus soldados o a sus siervos, estos obedecerían, por eso le dice a Jesús: háblale a los demonios y mi criado sanará. Y entonces Jesús dice: No he hallado en Israel alguien que sepa usar tanto su fe como este centurión.
Regresando a la ofensa y al perdón.

Y Jesús está enseñando a sus discípulos que si supieran usar su fe le hablarían al obstáculo y el sicómoro se quitaría de enfrente y ya no los estorbaría.
Esto en alusión a que debían quitar su orgullo para poder perdonar hasta setenta veces siete, pero también para enseñarles que no se trata de más fe, sino de saber usarla.
Dale órdenes a tu orgullo, a tu dolor, a tu necedad, a tus ganas de venganza, a tu baja auto estima que te está estorbando para perdonar o perdonarte y por eso estás atrapado, detenido o desviado de tus propósitos.

 
V       LA FE IMPLICA HACER LOCURAS
Cuando ellos pidieron que es aumentara la fe, no los mandó a orar, los mandó a usar la fe que ya Dios les había dado.
Entonces, para usar la fe tienes que hablarles a las cosas que te atoran, que te obstaculizan. Jesús estaba enseñando a los discípulos a hablarle a las cosas, como si las cosas oyeran, en este caso, como si el sicómoro oyera.
Y oyen, Jesús le habló a la tormenta, le dijo que se calmara y se calmó. Jesús le habló a una higuera que no tenía fruto, le dijo: que nadie jamás coma fruto de ti y la secó.
Hablarle a las cosas parece una locura. Dios mandó a Moisés a hablarle a la peña para pedirle que diera agua, también lo fue, mandó a Josué a gritarles a los muros de Jericó para que se cayeran, me parece que también. Hacer huir a los madianitas con lámparas y teteras no es una estrategia militar muy cuerda, ¿no cree?
Dios siempre le ha pedido a su pueblo hacer “locuras” que manifiesten la confianza en él. David se enfrentó a Goliat con una piedra, eso es loco, pero confiaba en Dios y hablaba su fe en Dios. Dios te pide que uses tu fe hablándole a tu problema, aunque parezca una locura.

De todas maneras, te van a criticar por todo.
Así que sal a usar tu fe y comienza a hablarle a las cosas que te quieren detener u obstaculizar, aunque parezca una locura. ¡Aleluya¡
1ª Corintios 2:14 y 1614Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente. 16Porque ¿quién conoció la mente del Señor? ¿Quién le instruirá? Mas nosotros tenemos la mente de Cristo.”
Escrito está que la gente no entiende las instrucciones de Dios porque para ellos son locuras, pero para nosotros son verdades reveladas para mostrarle nuestra confianza plena al hacerlas y ver a un Dios Todo Poderoso actuar y glorificarse a través de cómo usamos la fe que le tenemos. 

Porque con fe es posible agradar a Dios. Al que usa su fe todo le es posible. El que usa su fe verá la gloria de Dios en su vida.
Así que háblale al problema de Dios y no vayas a hablarle a Dios de tu problema, porque la Escritura dice que el Padre ya sabe de lo que tienes necesidad, aun antes de que la palabra esté en tus labios.

 
VI      EL FRUTO DE LA FE ESTÁ PARA QUE TE SIRVAS DE ÉL 
Ahora, después de decirles que si le hablaran al sicómoro este les obedecería, les enseña algo que está grandioso:
Lucas 17:7-97¿Quién de vosotros, teniendo un siervo que ara o apacienta ganado, al volver él del campo, luego le dice: Pasa, siéntate a la mesa? 8¿No le dice más bien: Prepárame la cena, cíñete, y sírveme hasta que haya comido y bebido; y después de esto, come y bebe tú? 9¿Acaso da gracias al siervo porque hizo lo que se le había mandado? Pienso que no.

Están de acuerdo conmigo que Jesús empezó hablando de las cosas que los podrían tropezar y después les empezó a enseñar cómo usar su fe.
Ahora les está hablando de cómo usar a un siervo, y les dice: si tú tienes un siervo, lo usas para que te sirva, aunque el siervo ya hubiera trabajado mucho para ti y estuviera cansado, ¿No es así?
Lo que Jesús está enseñando es que él nos dio la fe como un fruto del Espíritu para servirnos de esa fe, que usemos la fe como usaría un señor con autoridad a su siervo, sabiendo que obedecerá y hará todo lo que le pidamos.  
Para que no te vanaglories.

Jesús termina esta enseñanza de cómo usar la fe con este versículo.
Lucas 17:10 "10Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos."
Sabiendo que al usar el poder de la fe, esto podría vanagloriarlos, les dijo: y cuando hayas hecho esto que te he enseñado, di: siervo inútil soy porque solo hice lo que se me mandó a hacer.

 
VII     NO PUEDES PEDIR LO QUE SEA, PIDE LO QUE YA TE HA SIDO DADO
No puedes pedir lo que sea, lo que te de tu gana. No puedes ir por la vida usando tu fe para pedir lo que quieres sin saber si Dios ya te lo concedió.
1ª Corintios 2:1212Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido,
Tienes primero que saber si ya Dios te lo concedió para entonces hablarle para que se haga realidad en la tierra como lo es en el cielo. Y eso te lo dirá el Espíritu Santo. Por eso te es necesario pasar tiempo con Él para aprender a escucharlo y a saber que ya se te ha concedido.

Juan 5:1919Respondió entonces Jesús, y les dijo: De cierto, de cierto os digo: No puede el Hijo hacer nada por sí mismo, sino lo que ve hacer al Padre; porque todo lo que el Padre hace, también lo hace el Hijo igualmente.
Orar al Padre no es para pedirle tantas veces porque él ya sabe de lo que tienes necesidad, orar al Padre es para unirte más a Él, acercarte a Él, platicar con Él, disfrutar de tu amado, sin tener que pedirle algo a cambio de su presencia.
Al orar y estar cada día más pegado a él, lo que sucede es que tus sentidos espirituales se despiertan, maduran, los ojos espirituales se abren, los oídos espirituales se destapan, y comienzas a oír de primera lo que Dios ya te ha concedido.
Entonces, pasa tiempo con el Padre y el Espíritu Santo te dirá y te hará saber lo que Dios ya te ha concedido y con esa certeza usa tu fe y háblalo para que venga a tu vida o se vaya de tu vida. Amen.

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