Predicaciones

I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR
Quiero completar la trilogía de mensajes uniendo los dos mensajes anteriores con el de hoy, donde Dios nos ha hablado de usar nuestra fe y de que usarla implica riesgos. Cuando la Biblia dice que:
(NVI) 2ª Corintios 5:77 Vivimos por fe, no por vista.”
Nos está diciendo que la vida normal que debemos vivir es una vida de fe que, por ende, incluye riesgos. Vivir por vista es vivir moviéndonos hasta que veamos que se puede caminar, eso no tiene riesgos, pero vivir por fe es vivir creyéndole a Dios y moviéndonos hacia donde Él nos dice, aunque eso implique, necesariamente, algún tipo de riesgos.
En la Biblia se narra de un hombre que no quiso arriesgarse y enterró su talento en la tierra, a este hombre Jesús lo llamó: Siervo malo y negligente.
 
El diccionario dice que una persona negligente es aquella que es descuidada y que no se aplica como se debiera. Este hombre no se aplicó como debiera para emprender, invertir y arriesgar ese talento que el Señor le había dado, porque no quiso correr el  riesgo de fallar.
 
Hablamos de las veces que hemos fallado, que nos hemos hundido porque las cosas que emprendimos por fe o en fe no nos salieron bien, pero entendimos que esa fe con la que emprendimos se fortaleció y hoy podemos ayudar a muchos con nuestra fe.
 
Al final, les abrí un poco mi corazón para que conocieran algunos de los momentos de nuestra vida donde hemos usado nuestra fe y con independencia del resultado “esperado”, tú te atrevas a imitar la fe de unos pastores que le han creído al Señor desde que nos llamó a leudar la sociedad.

 

II          INTRODUCCIÓN: LA CLAVE
 
Quiero introducirme al mensaje de hoy retomando un punto del mensaje de la semana pasada, donde entendimos que la vida de un cristiano no puede ser aburrida e insípida, pues si se vive por fe, deberá ser una vida emocionante, una vida que debe reflejar la emoción y la expectativa de ver a Dios obrar.
 
La clave para vivir una vida cristiana auténtica.
 
Dios nos da algunas claves para saber cómo vivir la vida cristiana y hoy quiero compartirla con ustedes, porque creo que a la iglesia del Señor le falta algo o mucho de esto:
 
(NVI) Lucas 18:16-1716 Pero Jesús llamó a los niños y dijo: Dejen que los niños vengan a mí, y no se lo impidan, porque el reino de Dios es de quienes son como ellos. 17 Les aseguro que el que no reciba el reino de Dios como un niño, de ninguna manera entrará en él.”
Clave 1: Saber recibir como un niño.
Jesús dice que, si no recibimos el reino de Dios como niño, no entraremos en él. Aquí la Escritura nos está diciendo que, el reino es algo que Jesús nos da, es un regalo, inmerecido también, es por gracia, y por eso debemos recibirlo (como una oportunidad), pero la manera de recibirlo es como un niño. ¿Cómo recibe un niño un regalo? Con mucha emoción, con mucha expectativa, con mucha gratitud. Si para nosotros vivir en el reino de Dios en la tierra no significa nada o algo emocionante, no podremos habitar en él.
Por esto mucho pueblo cristiano vive vidas amargadas porque no ha recibido el reino como un niño.
Clave 2: Comportarse como niños.
Y antes dice: el reino de Dios es de quienes son como ellos, de quienes se comportan como niños: Los niños son creativos, audaces, divertidos, a todo le encuentran sentido, todo se lo creen, son confiados, arrojados, humildes, capaces de perdonar en un instante, tardan más en enojarse que en contentarse, son de fácil acceso, si alguien quiere jugar lo dejan jugar, expresivos, desinhibidos, etc.
Los adultos en algún punto de la vida, perdimos todo eso y nos volvimos calculadores, aburridos, huraños, desconfiados, tensos, demasiado precavidos, rencorosos, iracundos, cerrados, inexpresivos.
Clave 3: Cambiar y volver a ser como niños.
Jesús, sabiendo esto nos aconseja.
(NVI) Mateo18:2-3Él llamó a un niño y lo puso en medio de ellos. Entonces dijo:—Les aseguro que a menos que ustedes cambien y se vuelvan como niños, no entrarán en el reino de los cielos.”
La edad adulta te va a empujar a no ser como niño, pero Jesús dice que tienes que cambiar conscientemente y hacerte como son los niños para que puedas disfrutar de vivir en el reino de Dios desde la tierra. De aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Seamos como niños
 
III         SOÑAR Y REÍR COMO NIÑOS
Hay muchos aspectos que debemos cambiar al estudiar como son los niños y querer ser como ellos, pero un aspecto que me llama mucho la atención es que los niños todo lo creen, si tú le compras una capa de Superman a un niño, y vio la película, deberás cuidar que no suba a la azotea porque se puede aventar, él cree que va a volar, si le compras una alfombra de Aladín, él estará esperando que eso vuele, porque es niño.
Ahora, esa capacidad de creérselo todo también está rodeada de otras características como curiosidad, audacia, imaginación, emoción, energía, ellos no tienen límites en su cabeza. ¿Te acuerdas cuándo usabas estas cosas?  Los niños dicen: cuando sea grande te voy a comprar una casa y un carro y te voy a llevar a Europa, ellos no tienen límites.
Por eso Jesús dice que nuestra vida debe ser niñocéntrica, que debemos convertirnos en cómo cuando éramos niños, debemos volver a tener las cualidades de cuando éramos niños, volver a ser curiosos, audaces, echar a volar la imaginación, emocionarnos con lo que hacemos, llenarnos de energía y no ponernos límites.
Soñar y reír.
Debemos volver a soñar, la gente dice que cuando nos hacemos viejos dejamos de soñar, y no es así, es al revés, cuando dejamos de soñar nos volvemos viejos, amargados, aburridos, monótonos, nada nos divierte, nada nos hace reír, todo se nos hace tonto, cuando no hay nada mejor que la combinación de soñar y reír, eso lo dice la Biblia:
Salmo 126:1-31 Cuando Jehová hiciere volver la cautividad de Sion, Seremos como los que sueñan. 2 Entonces nuestra boca se llenará de risa, Y nuestra lengua de alabanza; Entonces dirán entre las naciones: Grandes cosas ha hecho Jehová con éstos.3 Grandes cosas ha hecho Jehová con nosotros; Estaremos alegres.”
Los sueños y la risa te llevarán a la tierra prometida y la gente dirá: Grandes cosas, ha hecho Dios con éste o con ésta. Serás tierra deseable. Pero, debemos volver a soñar y reír como niños, a creerle a Dios en todo, a ser audaces, divertidos, expresivos. 
La gente no sueña y no ríe porque está cautivo en un mundo de adultos aburridos, abrumados por los problemas, que envejecieron desde los 30 o 40 años porque dejaron de soñar.
Aunque te lastimen sigue soñando.
Te fue mal y te quitaron las ganas de soñar. Te lastimaron y se te quitaron las ganas de expresar lo que sientes.
Quítate la idea de que si expresas lo que tu corazón tiene te lo van a lastimar, si no lo expresas, con el tiempo, tú mismo te lo vas a lastimar, porque dicen que a corto plazo nos arrepentimos de los pecados de comisión, los que cometemos: Ayer miré lo que no debía, dije las groserías que no debo decir, mentí por la mañana, le alcé la voz a mis hijos otra vez; pero a largo plazo nos arrepentimos de los pecados de omisión: lo que no hicimos, lo que no dijimos, lo que no expresamos, lo que no nos arriesgamos.       
 
IV         HAZTE RESPONSABLE DE TU VIDA 
Tener una vida feliz y plena es tu responsabilidad, de nadie más.
Salmo 118:2424 Este es el día que hizo Jehová; Nos gozaremos y alegraremos en él.”
Primero viene el gozo, porque el gozo es la alegría interior, la que no necesita circunstancias, la que emana por tener la presencia del Espíritu Santo. Porque el gozo es un fruto del Espíritu Santo:
 
Gálatas 5:2222Mas el fruto del Espíritu es amor, gozo, paz, paciencia, benignidad, bondad, fe,
El gozo viene después del amor, cuando te sabes amado por Dios, hagas lo que hagas, si lo sabes realmente, debe nacer en ti un gozo inexplicable para los demás, porque podrás estar pasando por las peores situaciones, pero ese gozo será la fuente de tu alegría, no las circunstancias externas.
 
Por eso el salmista dice: Este es el día que hizo Dios para nosotros, nos gozaremos y estaremos alegres en este día. Y esa alegría es la expresión externa de ese gozo interno.
 
Pero todo esto es tu responsabilidad. Aquí no entra ni el esposo, ni la esposa, ni la suegra, ni la abuela, ni los hijos o los padres, ni el dinero o la falta de dinero, nada, es tu sola responsabilidad vivir en el gozo, alegres en todo tiempo, soñando y riendo.
 
Descubrí un post que te dice cómo producir los cuatro químicos del cerebro que producen la felicidad, que son la Dopamina, la Oxitocina, la Endorfina y la Serotonina. Y dice las acciones para producir cada una son: Duerme de 7 a 9 Hrs al día, celebra logros diarios, has ejercicio todos los días, medita, Dale un abrazo a alguien, haz un acto de generosidad, practica hobbies, ríe con seres queridos, baila, canta, agradece todos los días, disfruta de la naturaleza, recuerda momentos importantes positivos.
 
Y todo esto solo depende de ti, de nadie más.
 
Las únicas personas a las que debes agradar.
 
Muchas personas son amargadas e infelices porque les enseñaron que deben satisfacer la opinión de la gente para poder sentirse aceptadas y vamos por la vida queriendo complacer a toda la gente de nuestro alrededor y eso no es posible.
 
Ni Dios puede complacer a toda la gente. Si llueve unos dirán: Gracias Dios por enviar esa lluvia, riega mis pastos, mis ganados comerán, mi sembradío crecerá, o simplemente porque te refresca dirás: ¡Gracias Dios! Mientras otros estarán muy enojados porque se les echó a perder la fiesta al aire libre, porque su casa se llueve por dentro, porque se inundará todo, porque sus zapatos nuevos quedaran enlodados, porque la gente no sale y no vende. Ya ve, ni Dios puede complacer a todos.
 
Solo hay dos personas en todo el universo a las que debes complacer y las que te tienen que caer súper bien: Una es Dios y la otra, eres tú.
 
La primera persona a la que tienes que agradar es a Dios.
 
(NVI) Hebreos 11:6 En realidad, sin fe es imposible agradar a Dios, ya que cualquiera que se acerca a Dios tiene que creer que él existe y que recompensa a quienes lo buscan.”
Tu vida de fe agrada a Dios, debes creer que Dios existe y que da recompensas. El diccionario define a las recompensas como remuneraciones o premios por un servicio o trabajo realizado. Dios está esperando que trabajes para él, confiando en él y emocionado por tu recompensa, usando tu fe. Esto le agrada a Dios.
 
Tienes que amar a Dios, y amar incluye que te caiga bien, que sea tu mejor amigo, tu confidente, tu socio, tu Padre, todo eso debe ser Dios para ti.
 
La segunda persona a la que tienes que agradar es a ti. La segunda persona que mejor te debe caer en el mundo eres tú. La imagen más agradable para ti debe ser la que te devuelve el espejo. Te tiene que caer bien el cuate o la cuata que está frente al espejo, o sea, tú.
 
Si tú te caes gordo, ni siquiera podrás agradar a Dios porque Él te diseñó.
 
Esto sonaría muy egoísta, pensarías que puedes ir por la vida sin importarte la opinión de los demás, y no estoy diciendo eso, claro que nos debe importar la opinión de los demás, pero no debe dirigirnos, de lo que estoy hablando es que hay personas que sus vidas las quieren dirigir por donde la opinión de los demás vaya, esto las hace personas amargadas, iracundas, infelices, capaces de amargar a toda una familia, un barrio o una iglesia.
 
Pero no, no es egoísta, porque el equilibrio en la ecuación la hace que debes agradar a Dios y ahí entra el prójimo, ahí entra el que el Padre es nuestro, no tuyo o mío, ahí entra el servir a la gente por amor a Dios primero, después porque me llena servir y es parte de mi vida y tercero por bendecir a la gente, por eso la servimos.
 
No hay nada que te justifique tu infelicidad.
 
Santiago 1:2 " 2Hermanos míos, tened por sumo gozo cuando os halléis en diversas pruebas,"
 
Porque aún en medio de las pruebas debemos tener el gozo de estar en ellas. Esa prueba te producirá paciencia y esa paciencia fortalecerá tu fe para recibir todo lo que Dios tiene para ti.

 

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