Predicaciones

I INTRODUCCIÓN
La semana pasada Dios nos enseñó a vivir una vida con propósito. Nos enseñó que todo tenemos tres propósitos en la vida y entender el propósito de nuestra vida nos da dirección.
Entendimos que nuestro primer propósito es ocuparnos de nuestra salvación y el segundo es llevar a cabo el ministerio de la reconciliación, para ayudar a las personas a que se reconcilien con Dios por medio de Cristo, aceptando a Cristo como su Señor y Salvador.
Este debe ser el propósito de toda iglesia, para eso dejó Jesús a su iglesia, para que, como su cuerpo, él siendo la cabeza, podamos llevar a cabo la gran comisión: Id y haced discípulos a todas las naciones.

Por eso como iglesia te invitamos a que te integres al cuerpo de Cristo empezando con asistir a los Grupos de Vida, que vengas a servir los domingos, después a las charlas de ADN, a la Academia, a los Encuentros y a todo lo que hacemos, para que puedas cumplir con esos dos primeros y principales propósitos de tu vida.
 
El tercer propósito es hacer lo que Dios haya puesto en tu corazón. Y hacer este último propósito, si está blindado por los primeros dos, te hará encontrar tu asignación en la vida y podrás trascender y dejar un legado en tus generaciones y más allá, y que no se queden esos sueños sin cumplir. Y dijimos que la mayoría de las personas por miedo es que no hacen su propósito del corazón y terminan frustrados, amargados y amargando a todos a su alrededor y a sus generaciones.
 
No sé qué estés haciendo hoy o en que estés hoy, pero la semana pasada te decía que la edad que dices tener es precisamente la que ya no tienes, los años que dices tener cuando te preguntan ¿Cuántos años tienes? Los que contestes, esos, ya no los tienes, ya los gastaste, los desperdiciaste o los invertiste, pero en todo tiempo tienes la oportunidad de reescribir tu historia llenando las hojas en blanco de los años que Dios te dé, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Reescribiendo mi propia historia.
 
 
II          ES MUY DIFÍCIL EMPEZAR DE NUEVO
 
Sé que lo primero que pensarás es que es muy duro empezar de nuevo y es verdad, pero es peor quedarse atorado renegando por las páginas escritas y dejando tantas páginas en blanco por escribir y no hacer el propósito que Dios te puso en el corazón.
           
Una pregunta que surge es ¿Cómo saber que lo que quiero hacer en mi corazón me lo puso Dios o soy yo, o peor aún, es el diablo que quiere engañarme? Porque la Biblia dice:
 
Jeremías 17:99Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá?
La Biblia dice que el corazón es engañoso y perverso, por eso no debemos de fiarnos de él, pero cuando tu te ocupas de tu salvación y participas de continuo de la de los demás, eso te acerca a Dios y su Santo Espíritu te dirigirá, quitará de tu corazón lo que no sea el propósito de Dios y encenderá por dentro lo que si sea el propósito de Dios. Por eso la Biblia también dice:
 
1ª Corintios 2:12 y 1412Y nosotros no hemos recibido el espíritu del mundo, sino el Espíritu que proviene de Dios, para que sepamos lo que Dios nos ha concedido, 14Pero el hombre natural no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque para él son locura, y no las puede entender, porque se han de discernir espiritualmente.
Necesitas la comunión permanente con el Espíritu de Dios para que puedas discernir lo que hay en tu corazón y no equivoques tu propósito. 
 
Hay personas que nunca oran y cuando tienen una necesidad quieren orar una vez y que Dios les conteste de inmediato con voz audible. No es así. Tienes que construir un lenguaje de amor entre el Espíritu Santo y tú, que te permita distinguir lo que Él te está diciendo.
 
El Espíritu Santo está enfocado en los dos primeros propósitos, a eso lo enviaron, a envestirnos de poder desde lo alto para que hagamos el ministerio de la Reconciliación, que significa ser sus testigos, ¿Me sigue? Por eso cuando tu pasas tiempo con Él, Él te guía y sabrás con certeza lo que viene de Dios y lo que no.
 
El tiempo es un excelente filtro.
 
Cuando Moisés vio la zarza ardiendo, lo que le llamó la atención es que no se apagaba, no solo que se hubiera encendido:
 
Éxodo 3:33Entonces Moisés dijo: Iré yo ahora y veré esta grande visión, por qué causa la zarza no se quema.
La zarza es un arbusto seco, lo normal, si se enciende, es que se consuma y se apague, cuando en el tiempo no se apaga el fuego de tu corazón por algo, ese es un propósito que Dios puso en ti.
 
 
III         PASOS PARA REESCRIBIR UNA HISTORIA
 
La historia de David y sus guerreros nos puede dar una enseñanza importante de cómo se reescribe una historia.
 
El Libro 1 de Samuel capítulo 30 narra la historia de David y seiscientos de sus soldados, mientras Saúl perseguía a David, David había huido al campo de los filisteos y pidió permiso para vivir en alguna de sus aldeas en paz, y los filisteos lo aceptaron y le dieron la aldea de Siclag para que morara con sus soldados.
 
Desde ahí David salía con sus seiscientos hombres a hacerle la guerra a los pueblos del derredor en favor de los filisteos, y en esa ocasión que narra el capítulo 30 del Libro de Samuel y también el Libro de Crónicas, habían salido a la guerra a favor de los filisteos y cuando regresaron a Siclag se encontraron que los amalecitas habían venido por la retaguardia y habían hecho destrozos en el campamento de David:
 
1 Samuel 30:3-63Vino, pues, David con los suyos a la ciudad, y he aquí que estaba quemada, y sus mujeres y sus hijos e hijas habían sido llevados cautivos. 4Entonces David y la gente que con él estaba alzaron su voz y lloraron, hasta que les faltaron las fuerzas para llorar. 5Las dos mujeres de David, Ahinoam jezreelita y Abigail la que fue mujer de Nabal el de Carmel, también eran cautivas. 6Y David se angustió mucho, porque el pueblo hablaba de apedrearlo, pues todo el pueblo estaba en amargura de alma, cada uno por sus hijos y por sus hijas; mas David se fortaleció en Jehová su Dios.”
Esta es una verdadera tragedia, no se sí tu historia es así de trágica, casi puedo asegurar que no, porque ¿Qué habría más trágico que al volver a casa, tus enemigos se hubiesen raptado a tu mujer y a tus hijos, y todas las mujeres y los hijos del vecindario por tu culpa?
           
Tal vez has estado llorando por tu pasado, porque no se te han dado las cosas como esperabas, el matrimonio no es lo que esperabas, la escuela no es lo que esperabas, el trabajo no es como te lo imaginabas, no era así como querías estar a esta edad y a lo mejor llevas años sumergido en un vaivén de sentimientos que te han estancado o pero aun, te han hecho retroceder en los planes que tenías para esta hora.
 
David reescribe esta historia, y Dios nos quiere enseñar cuatro pasos para comenzar a reescribir nuestra propia historia.
 
Primer paso: Llora hasta quedarte sin fuerzas.       
 
Lo primero que hizo David fue llorar hasta que le faltaron las fuerzas, y eso es lo que debes hacer tú también, seas hombre o mujer. Hay personas que lloran poquito porque, aunque nadie los ve, “les da pena llorar”, porque piensa que eso es de niños, llorar poquito, pero llevan veintiocho años llorando por lo mismos y estancados.
 
Llora hasta que se te acaben las fuerzas, hasta que ya no te salgan más lágrimas, pero una vez más y ya.
 
Segundo paso: Fortalécete en Dios, cobra ánimo y confianza en Él.
                                     
Lo segundo que David hizo después de llorar fue recargarse en Dios, esta versión dice que se fortaleció en Jehová. La NVI dice:
 
(NVI) 1 Samuel 30:6David se alarmó, pues la tropa hablaba de apedrearlo; y es que todos se sentían amargados por la pérdida de sus hijos e hijas. Pero cobró ánimo y puso su confianza en el Señor su Dios.”
Eso es lo que hizo David, cobrar ánimo y confiar en Dios, eso significa fortalecerte en Él. ¿Estás fortalecido en Dios o debilitado en ti? Sería la pregunta obligada.
 
Tercer paso: Ora al Señor con confianza y pregúntale a Él lo que debes hacer.
1 Samuel 30:7-8 y 18-197Y dijo David al sacerdote Abiatar hijo de Ahimelec: Yo te ruego que me acerques el efod. Y Abiatar acercó el efod a David. 8Y David consultó a Jehová, diciendo: ¿Perseguiré a estos merodeadores? ¿Los podré alcanzar? Y él le dijo: Síguelos, porque ciertamente los alcanzarás, y de cierto librarás a los cautivos. 18Y libró David todo lo que los amalecitas habían tomado, y asimismo libertó David a sus dos mujeres. 19Y no les faltó cosa alguna, chica ni grande, así de hijos como de hijas, del robo, y de todas las cosas que les habían tomado; todo lo recuperó David. 20Tomó también David todas las ovejas y el ganado mayor; y trayéndolo todo delante, decían: Este es el botín de David.”
El tercer paso es orar y consultar a Dios de qué es lo que debes hacer.    ¿Sabes cómo salió David de esa oración? Totalmente seguro de que lo recuperaría todo, así es como debe andar un hijo de Dios.
Cuarto paso: Asegúrate de estar haciendo la voluntad de Dios.
David salió de hablar con Dios y se puso en marcha para hacer la voluntad de Dios. No salió dudando si podría ir y si podría recuperar a todos, David no tuvo miedo de hacer aquella incursión que se veía imposible porque su confianza estaba en Dios. 
El cuarto paso es: asegúrate que estás haciendo la voluntad de Dios.
Hoy muchos cristianos están preocupados porque Cristo viene pronto. Pero Jesús dijo que vendría como ladrón de noche, pero bienaventurado el siervo al que, cuando venga su Señor, lo agarre velando, que significa haciendo su voluntad.
Y lo que está en tu corazón Dios te lo puso y es su voluntad, y a Jesús no le gusta desperdiciar, no le gustan los desperdiciadores. Por eso al de un talento que le dijo: Señor, tuve miedo porque sé que recoges donde no sembraste, le dijo siervo malo y negligente. 
Y este es el tema con los propósitos, dos cosas te hacen no cumplirlos, el miedo y el no conocer a Jesús, de hecho es uno solo, el no conocer a Jesús es lo que hace a la gente vivir con miedos. Este hombre de un talento no conocía a su Señor.
Asegúrate que cuando Jesús venga por segunda vez, te halle haciendo los tres propósitos, que de hecho es uno solo, el propósito de tu vida, ocupado en tu salvación, ocupado en la salvación de otros y haciendo todo lo que Dios ha puesto en tu corazón.
Un fracaso no te define, el fracaso te pasó a ti, pero tú no eres un fracaso. El lugar más seguro para ti es hacer la voluntad de Dios. Si Dios te lo dijo, todo va a estar bien, el avión no se caerá, Dios guardará tu pie hasta que hayas hecho todo aquello para lo que te envió.
 
No quiero estar en tus zapatos si no estás haciendo la voluntad de Dios.
 
 
IV         ESCUCHA LA MARCHA DE GUERRA Y REESCRIBE TU HISTORIA
 
Las balsameras.
 
En otra ocasión está David peleando contra los filisteos y él y sus hombres van y se sientan debajo de unos árboles llamados en la Biblia: Balsameras, mejor conocidos en Latinoamérica como Sauces llorones. Este árbol tiene tres características que me llamaron la atención.
 
Se les llama Sauce llorón, porque sueltan gotas de una savia como si estuvieran llorando. También sus hojas crecen hacia abajo como una especie de hebras de tela gigante que danzan con el viento, y tres, con el viento hacen un ruido como de uuuuuuuhuuuu uuuuhuuuu… como si fuera un arrullo, y el soldado se metía ahí para desestresarse con el ruido y el vaivén de las hojas, pero si querían encontrar un lugar donde sumergirse en su depresión, en su tristeza, su dolor, su mal de amores, su catorce de febrero sin una cartita, era el lugar ideal, el ruido pareciá un uuuuuhuuuude burla y el vaivén de las hojas acompañaban al bullying forestal, y ahí esta David y sus hombres, cuando Dios le habla y le dice:
 
2 Samuel 5:23-2523Y consultando David a Jehová, él le respondió: No subas, sino rodéalos, y vendrás a ellos enfrente de las balsameras. 24Y cuando oigas ruido como de marcha por las copas de las balsameras, entonces te moverás; porque Jehová saldrá delante de ti a herir el campamento de los filisteos. 25Y David lo hizo así, como Jehová se lo había mandado; e hirió a los filisteos desde Geba hasta llegar a Gezer.”
Dios le dice, cuando escuches un sonido como de marcha por encima del sonido de las balsameras, sal a la guerra porque yo iré delante de ti. Y eso es lo que Dios me dice que te diga: El tiempo de llorar se acabó, hoy Dios trae ángeles guerreros y sus pasos de marcha los escucharás más fuerte en tu corazón y recuperarás toda esa historia que te habían robado. Todo lo que se había muerto en tu corazón, hoy es resucitado por las trompetas de una marcha celestial que Dios está trayendo a este lugar.     
 

V       MINISTRACIÓN
        
Así que está bien si te robaron tu propósito, te robaron lo que ha estado en tu corazón por años y no se ha apagado, reconócelo en tu interior y llora por eso con todas tus fuerzas, pero por último vez. Toma ánimo adorando al Señor y sirviéndole y si hoy escuchaste las pisadas como de ángeles marchando, sal a la guerra y comienza a reescribir la historia de tu vida y la de tus generaciones.

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