Predicaciones

I INTRODUCCIÓN
Dios nos está llamando a reconstruir nuestra vida y la de nuestra familia por generaciones. Cuando el Señor nos dice que levantaremos los escombros de muchas generaciones, debemos entender que no solo es para ellos, sino también para nosotros, es más, debemos tener claro que la manera de saber que estamos levantando los escombros de nuestras generaciones es que nuestra vida la estamos levantando, la estamos cambiando, la estamos viviendo diferente, a pesar de nuestras dificultades, a pesar de nuestras malas circunstancias. ¿Me está siguiendo?

 ¿Cómo se vive una vida en reconstrucción?  Isaías 61 dice:

 
Isaías 61:1, 3 y 4 1El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí, porque me ungió Jehová; me ha enviado … 3a ordenar que a los afligidos de Sion se les dé gloria en lugar de ceniza, óleo de gozo en lugar de luto, manto de alegría en lugar del espíritu angustiado;…(entonces) 4Reedificarán las ruinas antiguas, y levantarán los asolamientos primeros, y restaurarán las ciudades arruinadas, los escombros de muchas generaciones.”
Nuestro Señor Jesucristo, desde la cruz dio la orden de que se nos dé gloria en vez de ceniza, que representa el fracaso o el rechazo, gozo en vez de luto o tristeza, y alegría en vez de angustia, porque la alegría trae confianza en Dios.
 
Y después, dice el Señor, entonces podremos reedificar las ruinas de nuestra vida, de nuestra familia y de nuestras generaciones.
 
Así que la manera en que el proceso de reconstrucción familiar se debe llevar a cabo es viviendo con gozo en nuestros corazones, esa es la receta secreta de cómo se lleva a cabo la reconstrucción, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Me gozaré mientras reconstruyo.


 
II          ALEGRÍA EN MEDIO DEL DOLOR SIN TREGUA
           
El libro de Job nos muestra lo que es una vida calamitosa, llena de calamidades y sufrimientos y como se atraviesa por ese valle de sombra de muerte.
 
Un día Job lo perdió todo, murieron sus diez hijos, perdió su casa y todos sus animales, perdió todas sus posesiones y contrajo una enfermedad como una especie de lepra, la Biblia dice que era una sarna maligna. Solo se quedó con su esposa, que le decía:
 
Job 2:99Entonces le dijo su mujer: ¿Aún retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete.”
Pero en medio de la gran crisis de Job hay un versículo que nos enseñará lo que Dios me dijo que te dijera:
 
(NVI) Job 6:10 …Y tengo “esta alegría en medio de mi implacable dolor:”
(RVAC) Job 6:10 “y saltaría de gozo en medio de mi dolor sin tregua:”
¿Cómo puede alguien estar alegre en medio de un dolor implacable? ¿Cómo se puede saltar de gozo en medio de un dolor que no te da descanso?
 
(RVAC) Job 6:10(b) “¡...este es mi consuelo... no haber negado las palabras del Dios Santo!”
           
Puedo estar pasándola mal, pero siempre debo creer en lo que dice la palabra de Dios. ¡Aleluya!
 
La montaña rusa de tu reconstrucción.
 
El Libro de Job nos muestra a un hombre que viajó en una montaña rusa de emociones contra Dios, contra él, contra sus amigos, a veces reconocía a Dios y le daba gracias por estar viviendo ese dolor y a veces le reclamaba a Él ¿por qué lo había dejado nacer si iba a pasar por ese dolor?
 
A veces agradecía a sus amigos que estuvieran ahí y a veces les reclamaba porque le decían que estaba hablando mal y eso lo enojaba, aunque él también lo sabía. 
 
Y así podemos ser tu y yo en este proceso de reconstrucción familiar que has decidido empezar o continuar, si eres como algunos que ya comenzamos, es probable que en tu proceso tengas unos días buenos y otros días malos, pero siempre recuerda: Debes regresar a vivir en gozo en medio del dolor. ¿Y como se puede hacer eso? Job dice que pudo saltar de gozo por no haberse olvidado nunca de la la palabra de Dios.


 
III         REMOVIENDO LOS ESCOMBROS
 
Para levantar escombros es inevitable tener que removerlos, una vez que encuentras esas heridas, para lo que el diccionario que te recomendé te ayudará, deberás ir delante de Dios y recordarle a Él cada detalle de esa herida del alma, cada detalle de cómo has vivido debajo de “esos escombros”, lo que te han dicho, lo que te han hecho, y orar a Dios y pedirle que Él llene ese vacío, que Él cubra ese dolor, que sobreponga a ese luto, a esa tristeza, a ese dolor, su gozo, su alegría y su gloria.
 
A José le removieron los escombros sus hermanos:
 
No crea que a José le fue fácil perdonar a sus hermanos y sanar esa herida del alma haberlo querido matar. Cuando hubo la hambruna esa región, los diez hermanos mayores bajaron a Egipto por granos y se entrevistaron con el administrador, sin saber que era José, porque José estaba vestido como egipcio, pintados los ojos como egipcio, hablaba egipcio y usó un intérprete que hablara hebreo para no revelar que entendía el hebreo, pero José si los reconoció, y eso empezó a remover los escombros de su pasado y no sabiendo que hacer si perdonarlos o matarlos, los encarceló argumentando que eran espías. Ellos le dijeron que no era espías, que eran una familia de granjeros, que tenían un hermano, el más pequeño, que se había quedado con su padre. Entonces les dijo: Vaya uno a buscar a su hermano para saber si hablan verdad. Lo que José quería era ver a su hermano menor Benjamín, él era su hermano, los demás eran medios hermanos, hijos de tres diferentes esposas de Jacob, pero Benjamín era hijo de Raquel su madre. Y viéndose en esa situación dijeron:
 
Génesis 42:21-24(a)21Y decían el uno al otro: Verdaderamente hemos pecado contra nuestro hermano, pues vimos la angustia de su alma cuando nos rogaba, y no le escuchamos; por eso ha venido sobre nosotros esta angustia. 22Entonces Rubén les respondió, diciendo: ¿No os hablé yo y dije: No pequéis contra el joven, y no escuchasteis? He aquí también se nos demanda su sangre. 23Pero ellos no sabían que los entendía José, porque había intérprete entre ellos. 24Y se apartó José de ellos, y lloró;”
Los escombros duelen cuando se remueven, pero ese es el principio de la sanidad de esa herida (Crisis curativa).
 
Salmo 51:66 He aquí, tú amas la verdad en lo íntimo, Y en lo secreto me has hecho comprender sabiduría.”
Cuando le hablas específicamente al Señor de tu Lodebar, de tu dolor, de ese escombro, Él te promete darte la sabiduría para actuar, para saber qué hacer, que decir, que no decir. ¡Aleluya!
 


IV         SE INVIERTEN LOS PAPELES

En la historia de José los papeles se habían invertido, el débil ahora es el fuerte y los fuertes y abusivos ahora eran los débiles.
Así te puede estar pasando a ti, ahora los papeles se han invertido, los que te lastimaron y abusaron de ti, ahora son los débiles, espiritualmente hablando. Tus familiares que te desheredaron, los que te rechazaron, los que te criticaron, los que se hicieron fuertes pasando sobre ti que eras un niño, una niña o una jovencita, ahora son los débiles espirituales, tú tienes al Señor, tú estás reconstruyendo tu vida y la de tus generaciones, ellos muy probablemente se estén perdiendo sin Cristo, pero tú ahora eres el rey, porque Cristo nos hizo reyes y sacerdotes para Dios.
José tenía el poder de cerrar los graneros para sus hermanos o abrirlos y darles de comer. Tú también tienes ese poder de cerrar los graneros del perdón, de la gracia y la misericordia para ellos o abrírselos y darles de lo que Dios te ha dado, su gracia, su misericordia y su perdón, y por qué no, llevarlos a Cristo.

El futuro de José estaba en juego, si él decidía cerrar los graneros para sus hermanos, toda la nación de Israel quedaría con hambre, pero ojo, el propósito de Dios en José no se hubiera cumplido, este era el momento para el que Dios lo había preparado por diecisiete años, mientras caía en la cisterna, mientras lo vendían como esclavo y mientras lo llevaban injustamente a la cárcel.
Yo te sugiero, no arriesgues tu propósito y ábrele el granero del perdón, la gracia y la misericordia a quienes te lastimaron, y deja que Dios haga con ellos lo que corresponda:
Hebreos 10:3030Pues conocemos al que dijo: Mía es la venganza, yo daré el pago, dice el Señor.”
 


V          REBOSA MI COPA SEÑOR
 
La reconstrucción familiar dura toda una vida, todos los días son necesarios para reconstruir el alma necesitada y para demostrarle al mundo que ya ha sido restaurada esa parte de nuestra alma.
 
En la tierra un tiempo de reconstrucción se caracteriza por que al mover los escombros y reconstruir hay mucho polvo, tierra, cal, ruido, golpes, eso es duro y difícil de imaginar que así tendrá que ser toda tu vida, pero en el reino de Dios no es así, porque ya Jesús pagó el precio y vino a dar la orden de que vivas lleno de gloria y no de rechazo, de gozo y no de tristeza por el pasado y de alegría y no de angustias.
 
A vivir en gozo se aprende.
 
Filipenses 4:11-1311No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. 12… en todo y por todo estoy enseñado,… así para tener abundancia como para padecer necesidad. 13Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.”
A vivir en gozo se aprende. Es Cristo el que te fortalece en medio de tu necesidad. Pero no esperes que te nazca o que lo sientas, comienza dando la orden a tus emociones que vivan en gozo, comienzas fingiendo y acabas creyendo.
 
Vivir en el gozo del Señor es como aprender a volar un avión comercial, primero debes volar muchas horas en un simulador, antes de que puedas pilotear un jet lleno de gente.
 
El salmo 23 nos enseña como:
 
Salmo 23:1 y 51 Jehová es mi pastor; nada me faltará. 5 Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores; Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.”
Lo que está diciendo es que en su presencia estarás lleno de la unción del Espíritu Santo y de su gozo.
 
La copa se refiere a la copa de vino con que los hebreos se sentaban a la mesa. Los hebreos tomaban el vino como para nosotros es el agua y el vino es una representación del gozo.
 
Isaías 24:1111Hay clamores por falta de vino en las calles; todo gozo se oscureció, se desterró la alegría de la tierra.
Si vives en la presencia de Dios nada te faltará, ni su unción ni su gozo, y esto es lo que hará que mientras reconstruyes puedas vivir en gozo y alegría, que Dios llene tu copa de su gozo, él hace rebosar tu copa de alegría, aun en medio de tus problemas.
 
Mientras reconstruyes, asegúrate que la copa de tu gozo esté rebosando. Lleva cada herida o escombro a Cristo y pídele que él tome el lugar de esa circunstancia y en vez de la tristeza y el dolor, la angustia o el rechazo, él pondrá su gozo en ti y comenzarás a vivir una nueva vida en Cristo tú y tus generaciones.
 
Como Nehemías levanta los muros de tu ciudad, esa es la oración. La oración son esos muros que rodean tu vida y la de tu familia, y es lo primero que debes reconstruir, para poder reconstruir todos esos escombros familiares. Confía en Él y Él hará. Deléitate en el Señor, disfruta tu relación con Él, llénate de su gozo permanentemente y tu proceso de reconstrucción será glorioso para él y todo un éxito para ti y tus generaciones.


 
VI         MINISTRACIÓN
 
El Señor nos hace rebosar su presencia para que salga por debajo de las puertas y se convierta en un río que llegue hasta el mar y sane a quien toque, como lo dijo el profeta Ezequiel:
 
Ezequiel 47:1-9 "1Me hizo volver luego a la entrada de la casa; y he aquí aguas que salían de debajo del umbral de la casa hacia el oriente; porque la fachada de la casa estaba al oriente, y las aguas descendían de debajo, hacia el lado derecho de la casa, al sur del altar. 2Y me sacó por el camino de la puerta del norte, y me hizo dar la vuelta por el camino exterior, fuera de la puerta, al camino de la que mira al oriente; y vi que las aguas salían del lado derecho.3Y salió el varón hacia el oriente, llevando un cordel en su mano; y midió mil codos, y me hizo pasar por las aguas hasta los tobillos. 4Midió otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta las rodillas. Midió luego otros mil, y me hizo pasar por las aguas hasta los lomos. 5Midió otros mil, y era ya un río que yo no podía pasar, porque las aguas habían crecido de manera que el río no se podía pasar sino a nado. 6Y me dijo: ¿Has visto, hijo de hombre? Después me llevó, y me hizo volver por la ribera del río. 7Y volviendo yo, vi que en la ribera del río había muchísimos árboles a uno y otro lado. 8Y me dijo: Estas aguas salen a la región del oriente, y descenderán al Arabá, y entrarán en el mar (muerto); y entradas en el mar, recibirán sanidad las aguas. 9Y toda alma viviente que nadare por dondequiera que entraren estos dos ríos, vivirá; y habrá muchísimos peces por haber entrado allá estas aguas, y recibirán sanidad; y vivirá todo lo que entrare en este río."
 
Cuando rebosas de su presencia te conviertes en un río que a quien tocas encuentra la vida y recibe sanidad y las primeras personas son las de tu familia.
 

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