Predicaciones

 

I           MENSAJE CENTRAL

 

En los dos mensajes anteriores, Dios nos ha hablado acerca de algunos diferentes tipos de sombras que hay en nuestra vida.

 

La primera sombra es la sombra de victoria que proyectamos cuando tenemos una vida de oración en secreto.

 

La segunda sombra es la que proyectamos nosotros sobre nuestros corazones cuando nos interponemos entre la luz de la voluntad de Dios y nuestras prioridades, nuestra voluntad, el hacer la voluntad de otros y de nuestra falta de confianza en Dios.

 

Hoy, que celebramos el día del amor, Dios nos va a hablar de un tercer tipo de sombra que recibimos, porque Él nos quiere llevar a otro nivel de entendimiento acerca de lo que verdaderamente significa el amor, cerrando así, esta trilogía acerca de las sombras en nuestra vida.

 

 

II          INTRODUCCIÓN

 

El origen de la celebración del día del amor se remonta a una leyenda del siglo III en Roma, donde un sacerdote llamado Valentín se opuso a la orden del emperador Claudio II, quien decidió prohibir la celebración de matrimonios para los jóvenes, considerando que los solteros sin familia eran mejores soldados, ya que tenían menos ataduras y vínculos sentimentales.

 

El sacerdote Valentín, en franca oposición al decreto del emperador, comenzó a celebrar en secreto matrimonios para jóvenes enamorados. Al enterarse, el emperador Claudio II sentenció a muerte al sacerdote Valentín, el 14 de febrero del año 270, alegando desobediencia y rebeldía. Por este motivo, se conmemora todos los años en calendario católico el día de San Valentín.

 

Ahora, en cuanto a la comercialización de esta celebración, la primera reseña que existe es la que señala a la norteamericana Esther A. Howland como la precursora de la venta de tarjetas regalo con motivos románticos y dibujos de enamorados que ideó y realizó por allá del año de 1845, en la librería de su padre en una ciudad cerca de Boston, en Estados Unidos, y las cuales se convirtieron en todo un éxito.

Los cristianos le hemos quitado el tinte religioso a esta fecha al ya no llamarlo el día de San Valentín y solo llamarlo día del amor y la amistad; y se vuelve un buen pretexto para que los amigos o los enamorados cristianos se hagan regalos y detalles de amistad o de romanticismo.

 

Pero aprovechando la fecha y la celebración en México y en muchas partes del mundo, vamos a conocer que nos dice la Escritura hoy acerca del amor.

 

La sombra del amor de Dios.

 

Hay muchos versículos que hablan acerca del amor, pero consideré que estos dos nos van a dejar claro el porqué del título del este de hoy:

 

Salmos 91:1 “1 El que habita al abrigo del Altísimo Morará bajo la sombra del Omnipotente. 2 Diré yo a Jehová: Esperanza mía, y castillo mío; Mi Dios, en quien confiaré.”

 

Morar bajo la sombra de Dios es lo que único que nos puede hacer vivir confiados plenamente en Él.

 

(NVI) 1ª Juan 4:10-12 “10 En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó y envió a su Hijo para que fuera ofrecido como sacrificio por el perdón de nuestros pecados.”

 

El amor NO tiene su origen en la relación entre personas enamoradas, ni siquiera en nuestro amor a Dios, el amor tiene su origen en que Dios nos amó primero y por eso envió a su Hijo Jesucristo a morir por nuestros pecados en la cruz, para darnos perdón, salvación y vida eterna.

 

Cuando tú decides habitar bajo la sombra del amor de Dios, entonces es que su amor se puede manifestar sobre ti y puedes vivir confiado en Dios para hacer su voluntad, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: La sombra del amor.

 

 

III         EL AMOR VS EL ROMANTICISMO

 

Quiero contarte hoy una historia de amor, y no está sacada de ninguna película, como otras que te he contado. Si es de la vida real pero no la han hecho película, que yo sepa. Pero si algún día la hicieran película, no creo que tenga mucho éxito, no sería muy taquillera, aunque tuviera a los artistas de moda en ese momento. 

 

¿Y sabes por qué? Porque no sería una historia romántica, pero si una historia de amor.

 

El amor vs el romanticismo.

 

Porque déjame aclarar eso, somos muy dados a mezclar el amor con el romanticismo y nos siempre van juntos.

           

El diccionario define a una persona romántica como: “Aquella persona que desafía las explicaciones racionales, que se muestra entusiasta con todo lo que tiene que ver con los sentimientos y desconfían del intelecto como guía de su vida. Creen que no hay que pensar mucho y que hay que dejar vía libre al instinto.”

 

O sea, una persona romántica es alguien que dice: No sé, no lo conozco, pero ya siento que lo amo. No sé, está bien “pelas”, pero siento mariposas en el estómago cuando me habla o me escribe. No sé, está bien feo, pero es muy romántico, me regala cartitas todo el tiempo. No sé, es flojo y violento, no trabaja, pero es muy tierno, ¿Me estoy explicando?

 

Ser romántico no tiene que nada que ver con el amor, se puede ser romántico sin amar, y se puede amar sin ser tan romántico.

 

El ejemplo de la pizza.

 

Haga de cuenta que el amor es una pizza y el romanticismo sería la salsita o el condimento que le pones, cierto es que le da un sabor especial a la pizza, pero la pura salsa, solita, nunca podrá parecerse en nada a una pizza, es decir, sin pizza no hay salsa que valga. ¿Me siguen solteros? (de primera o segunda vuelta).

 

Así es el amor y el romanticismo, sin amor el romanticismo se convierte en algo que no tiene sentido.

 

¡Abusados! Hollywood, Netflix y las novelas nos han vendido la historia de que el amor tiene que ser romántico, para ser verdadero, y por eso hay tantas mujeres casadas con cada sapo. Eso si, romántico el sapo, pero sapo al fin. (jaja chiste). El sapo que le venga el saco diga iCroac!

 

 

IV         UNA VERDADERA HISTORIA DE AMOR

 

Entonces, les voy a contar una historia de amor que no va a ser nada romántica, pero no te olvides, mientras te la cuento, que es una historia de amor:

 

La historia de Oseas y su esposa.

 

(NVI) Oseas 1:2-3 “La primera vez que el Señor habló por medio de Oseas, le dijo: «Ve y toma por esposa una prostituta, y ten con ella hijos de prostitución, porque el país se ha prostituido por completo. ¡Se ha apartado del Señor!» Oseas fue y tomó por esposa a Gómer, hija de Diblayin, la cual concibió y le dio a luz un hijo.”

Oseas era un profeta contemporáneo de Isaías, la costumbre, en aquel tiempo, era, para todos los hombres, pero en especial para los profetas, que debían de casarse con mujeres vírgenes, por eso generalmente se casaban con hijas de otros profetas, con mujeres jóvenes que vinieran al Templo desde temprana edad. 

Pero Dios le pidió al profeta Oseas que fuera y escogiera para casarse una mujer de la calle, una mujer de muy mala reputación, como dice la Escritura, era una prostituta, una mujer de la calle.

Esta mujer estaba muy lejos de ser la mujer que él había imaginado que Dios le daría como esposa ¿No cree?

 

Gomer abandona a Óseas.

Dice que le dio a luz un hijo, de hecho le dio tres hijos a Oseas, y después de que Él la rescató de ese lugar de perdición, la Biblia narra que ella se fue de la casa, abandonó a Oseas y a sus tres hijos y regresó a la calle a prostituirse de nuevo, y mire lo que le pide Dios a Oseas:

(NVI) Oseas 3:1-2(a) “Me habló una vez más el Señor, y me dijo: Ve y ama a esa mujer adúltera, que es amante de otro. Ámala como ama el Señor a los israelitas, aunque se hayan vuelto a dioses ajenos y se deleiten con las tortas de pasas que les ofrecen.Compré entonces a esa mujer por quince monedas de plata y una carga y media de cebada,

Dios le pidió a Oseas que fuera a buscar a su mujer adúltera, pero que no solo la trajera de regreso a casa, sino que pagara por ella, aunque era su esposa legítima y el podía darle carta de divorcio, Dios le dijo: “No nada más no te vas a divorciar, sino que vas a pagar por traerla de vuelta”.

Comienza la historia de amor.

Él tuvo que comprar a su esposa por quince monedas de plata y media carga de cebada, pero eso no era lo más difícil que Dios le ordenó, lo más difícil era que Dios le dijo a Oseas: “Ve y ama a esa mujer adúltera”.

Pero ahí no termina la historia de Gomer, mire lo que dice la Escritura:

(NTV) Oseas 2:4-5 “4No amaré a sus hijos porque fueron concebidos en la prostitución. 5 Su madre es una prostituta descarada y quedó embarazada de una manera vergonzosa. Dijo: “Iré tras otros amantes y me venderé a cambio de comida y agua, a cambio de ropa de lana y lino, también a cambio de aceite de oliva y bebidas”.

Aquí da a entender, que aunque Oseas le estaba dando dignidad a Gomer al casarse con ella, ella seguía regresando a su lodazal y concibió a sus hijos en la prostitución. Otra versión dice: Y los hijos de Oseas no se parecían a él (porque eran hijos de otros hombres).

 

Me hace recordar la canción de Capullo y Sorullo, una canción viejita de salsa o de cumbia que decía que un matrimonio de güeritos habían tenido ocho hijos, todos güeritos, pero el noveno les salió negrito, y el marido le decía a su mujer: A todos los quiero igual, pero ¿es mío el negrito? Y la mujer le respondía el coro de la canción: “Oye sorullo, el negrito es el único tuyo.” 

 

Algo así le pasó a Oseas, además de todo, los hijos no eran de él, eran hijos de otros.

 

 

V          DIFÍCIL AMAR A LOS DIFÍCILES DE AMAR

 

Sin lugar a duda “doña Gomer” era una mujer difícil de amar, pero Dios mandó a Oseas a amarla.

 

¿Recuerdas que te dije que era una historia de amor? ¿Ahora entiendes porque Hollywood ni Netflix la llevarían a la pantalla? Porque esta historia de amor se sale del estereotipo del amor que vende el mundo.

 

¿Qué difícil es amar a las personas difíciles? ¿Quién tiene una persona difícil a la que tiene que amar y que no puede o no quiere amar?

 

¿Y tú eres una persona difícil de amar? Te has puesto a pensar que tú puede ser, para algunas gentes, una persona difícil de amar.

 

Cuando hablamos de personas difíciles de amar siempre volteamos para todos lados, pero se nos olvida que nosotros somos personas difíciles de amar. Somos tan difíciles de amar, que Dios tuvo que enviar a su Hijo Jesucristo a morir la muerte más horrenda que había en la época que era la muerte crucificado.

 

Ejemplos de personas difíciles.

 

Hay padres que son difíciles de amar por su forma antigua de pensar o por sus “raras” actitudes.

 

Hay esposas difíciles de amar por su manera de tratar los asuntos del matrimonio o de la casa. Hay hijos que son difíciles de amar porque se parecen a la suegra, no, no es cierto, pero si, a lo mejor heredaron el temperamento putrefacto del tío o de la tía.

 

Hay esposos difíciles de amar, porque no “entienden” lo que significa seguir a Cristo, porque no entienden la responsabilidad y el privilegio de ser la cabeza de una mujer y de su hogar, pero es difícil para ellos que nadie se los reconoce, nadie les reconoce el gran peso que llevan en sus hombros.

 

Las suegras son difíciles de amar, si no me cree pregúntele a mi suegra. Alguna vez conté un chiste de suegras y estaba mi suegra presente, y alguien dijo en voz alta, “Así lo ha de tratar su suegra”; y mi suegra se levantó de sus asientos y le dice : Yo soy suegra y lo trato re bien, y todos nos reímos. Al final de la reunión, se acerca mi si puerta y me dice: Tú te rayaste con tu suegra, pero yo si tuve una mala suegra, y que me bota la carcajada. Es lo que siembre digo: La única suegra difícil de amar es la que le tocó a tu suegra (jajaja)

 

Es casi imposible amar a las personas difíciles de amar ¿cierto? Pero es lo que nos manda el Señor, por una razón: “tú eres una persona difícil de amar y Dios te amó y te sigue amando y te amará toda la eternidad”, por eso te quiere de regreso con Él en la eternidad.

 

Que padre amar a los fáciles, a los que nos aman, a los que se portan bien, a los que nos bendicen a diario, pero ¿a los difíciles? es muy complicado amarlos.

 

La mujer pecadora que estaba lavando los pies con lágrimas y derramando su perfume sobre Jesús era una mujer difícil de amar, como Gomer. Simón el fariseo que los tenía en su casa y no le dio agua para sus pies, ni le saludó de beso, ni le ungió su cabeza con aceite como visitante distinguido, era un hombre difícil de amar.

 

Cuéntale tu historia a Dios y te reconocerás un hombre o una mujer difícil de amar, pero Dios no te ha dejado de amar.

 

 

VI         LA ÚNICA MANERA DE AMAR A LOS DIFÍCILES

Este es el único motor que nos puede impulsar a amar a los difíciles de amar:

Romanos 5:7-8 “7Ciertamente, apenas morirá alguno por un justo; con todo, pudiera ser que alguno osara morir por el bueno. 8Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros.

Y esto es todo lo contrario a lo que nos pasa, queremos amar a los que son justos con nosotros, a los que nos tratan como nosotros los tratamos a ellos, o como quisiéramos que nos tratarán, pero este es otro nivel de amor, amar a las personas difíciles de amar, eso es lo que te hace un verdadero hijo de Dios.

(NVI) 1ª Juan 4:19-21 “19 Nosotros amamos a Dios porque él nos amó primero. 20 Si alguien afirma: «Yo amo a Dios», pero odia a su hermano, es un mentiroso; pues el que no ama a su hermano, a quien (si) ha visto, no puede amar a Dios, a quien no ha visto. 21 Y él nos ha dado este mandamiento: el que ama a Dios, ame también a su hermano.”

Esta clase de amor solo se puede dar, cuando la sombra de su amor esté plenamente sobre ti. Esta clase de amor no es de este mundo, es sobrenatural, y solo se puede dar, cuando de verdad moramos bajo la sombra del amor de Dios.

La sombra del amor para poder amar a los difíciles.

(NVI) Salmo 36:7 “¡cuán precioso, oh Dios, es tu gran amor! Todo ser humano halla refugio a la sombra de tus alas.”

Esta es la sombra que debemos buscar todos los días de nuestra vida.

¿Puede haber una relación donde uno de los dos es un difícil de amar? Claro, Dios nos ama a pesar de que somos pecadores difíciles de amar.

 

VII        RECIBAMOS EL AMOR AUNQUE NO SEA ROMÁNTICO

Mujer, a lo mejor tu marido no es alguien de la que te sientas digna, o satisfecha, pero este es el nivel de amor siguiente al de la razón, el amar con el espíritu, cuando envueltos en la sombra de su amor entiendes como es su amor, así tú podrás amar a quien está sucio o sucia, y esperas a que Dios haga su obra en él o ella como lo hizo contigo.

(NVI) 1ª Juan 4:11-12 “11 Queridos hermanos, ya que Dios nos ha amado así, también nosotros debemos amarnos los unos a los otros. 12 Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente.

Dejemos de desperdiciar el amor de los que están cerca solo porque no son románticos. Mi esposa identificó que el amor de su padre era a través de proveerles comida, techo y una educación. Y eso es lo que le ha llevado a siempre honrar a su padre amándolo en todo tiempo, a pesar de que, sin lugar a duda, fue y es un hombre difícil de amar.

¿Pero, quien no es difícil de amar? Pregúntale a Dios.

Este es un buen día para dejar de celebrar el día del amor solo con los fáciles de amar y solo con aquellos que son románticos y le ponen salsita a la relación, y empezar a celebrarlo todos los días amando a los difíciles de amar como tú y como yo.

Y sobre todo, no desperdiciando el amor que recibimos solo porque no es romántico como lo muestra Hollywood y ahora Netflix.

 

VI         MINISTRACIÓN

Joven, a lo mejor tus padres están en esta categoría de difíciles de amar, pero si tu hoy ente dieras el amor que mueve a tus padres para salir a trabajar, para aguantar esas jornadas y todo el esfuerzo para que tu seas mejor que ellos, dejarías ese distanciamiento y comenzarías a poder amar a ese ser tan difícil de amar.

A lo mejor tu esposo tiene muchos errores, pero si tú te reconoces como una difícil de amar, recibe ese amor y ámalo y deja que Dios se encargue del resto.

Varón, a lo mejor tu esposa te tiene cansado con sus pleitos y contiendas, pero si te reconoces hoy como un hombre difícil de amar por esa mujer que Dios te dio, entonces podrás recibir su amor y amarla y dejar que Dios se encargue del resto de su historia.

¿Amén?

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