Predicaciones

I MENSAJE CENTRAL

La semana pasada Dios nos mostró la diferencia de un hombre que vive en maldición o bendición.

Nos enseñó que el hombre vive bajo maldición, no cuando peca, sino cuando cree en las obras, es decir, cuando cree que será su esfuerzo y su conducta lo que le traerá éxito y bendiciones.

Y por otro lado aprendimos que el hombre vive bajo bendición, no es por lo que hace, sino porque cree, correctamente, que es la obra consumada de Cristo en la cruz la que le trae el éxito y lo bendice, y entonces salen con ánimo a hacer esfuerzos y a ser productivos en lo que hacen.

Aprendimos que nuestro Señor Jesucristo nos rescató de la maldición de la ley de las obras para que recibiéramos dos promesas: La bendición de Abraham y la promesa del Espíritu Santo.

Hoy Dios nos quiere enseñar qué significan estas dos promesas, porque si no sabemos qué significan, no las podemos recibir, de la misma manera que hay gente que no sabe lo que es la promesa de la salvación y, por lo tanto, no la puede recibir. ¿Me sigue?

 

II          INTRODUCCIÓN     

Vamos a la Biblia para recordar que dice la Escritura acerca de cómo Cristo nos rescató de la maldición de la ley:

(NVI) Gálatas 3:13-14 “13 Cristo nos rescató de la maldición de la ley al hacerse maldición por nosotros, pues está escrito: Maldito todo el que es colgado de un madero. 14 Así sucedió, para que, por medio de Cristo Jesús, la bendición prometida a Abraham llegara a las naciones, y para que por la fe recibiéramos el Espíritu según la promesa.”

La mayoría de los creyentes conocen y entienden lo que significa que por medio de Cristo recibimos la promesa del Espíritu Santo.

La mayoría saben y entienden lo que Jesús enseñó acerca de su regreso al Padre y de la promesa del Espíritu Santo:

(NVI) Juan 16:7 y 12-15 “ Pero les digo la verdad: Les conviene que me vaya porque, si no lo hago, el Consolador no vendrá a ustedes; en cambio, si me voy, se lo enviaré a ustedes. 12 Muchas cosas me quedan aún por decirles, que por ahora no podrían soportar. 13 Pero cuando venga el Espíritu de la verdad, él los guiará a toda la verdad, porque no hablará por su propia cuenta sino que dirá sólo lo que oiga y les anunciará las cosas por venir. 14 Él me glorificará porque tomará de lo mío y se lo dará a conocer a ustedes. 15 Todo cuanto tiene el Padre es mío. Por eso les dije que el Espíritu tomará de lo mío y se lo dará a conocer a ustedes.”

Déjeme explicarlo de esta manera: Jesús es la gracia, ¿cierto? y el Espíritu Santo es el Espíritu de Cristo, por lo tanto, el amor y la gracia derramados por nuestro Señor Jesucristo en la cruz del Calvario son traídos a nosotros por la obra y el poder del Espíritu Santo. 

En otras palabras: El Padre lo concibió en su corazón, el Hijo lo consumó en la cruz y el Espíritu Santo lo condujo hasta nosotros, ¡Qué glorioso! ¿No cree?

Así que, todo lo que Jesús ganó por nosotros en la cruz, es el Espíritu Santo quien lo hace posible para nosotros. ¿Ok?

De eso se trata el recibir la promesa del Espíritu Santo por fe.

Pero, así como la mayoría de los creyentes conocen y entienden esto, desconocen o no entienden lo que significa recibir la bendición de Abraham que Jesús también ganó para nosotros en la misma cruz.

Así que hoy Dios quiere que entendamos y creamos lo que significa recibir la bendición de Abraham, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: La bendición de Abraham (No apta para religiosos).  

 

III         EL SIGNIFICADO COMPLETO DE LA PALABRA “BENDICIÓN”

Para comenzar, primero vamos a entender bien lo que significa la palabra “bendición”.

En el hebreo la palabra para bendición es la palabra Barak y en el griego es la palabra Eulogeo y ambas significan: Infundir con poder hacia el éxito, la prosperidad, la fecundación y la longevidad.

Tristemente hay muchos cristianos que luchan contra los ministerios que proclaman la verdad de que Dios quiere darnos éxito, prosperidad y salud, como vimos la semana pasada en 3ª Juan 1:2

(NVI) 3a Juan 1:2 “Querido hermano, oro para que te vaya bien en todos tus asuntos y goces de buena salud, así como prosperas espiritualmente.”

El apóstol Pablo lo enseñaba así a los judíos en Roma:

(NVI) Romanos 1:16 “ 16 A la verdad, no me avergüenzo del evangelio, pues es poder de Dios para la salvación de todos los que creen: de los judíos primeramente, pero también de los gentiles.”

Salvación no solo se refiere a ser salvado del infierno. La palabra griega para salvación es soteria que significa: Liberación, preservación, seguridad y salud.

La salvación del Señor en tu vida es completa y santa.

No te debe avergonzar el hecho de que Jesús tienen el poder para darte el buen éxito ¿recuerdas?, sanar tu cuerpo, hacer que todo lo que toquen tus manos prospere, bendecirte con hijos y para darte la satisfacción de una vida larga.

Todo esto significa la palabra bendición. ¿Amén?

 

IV         EL SIGNIFICADO DE “LA BENDICIÓN DE ABRAHAM”

Ahora que hemos entendido el significado amplio de las palabras salvación y bendición, movámonos a conocer lo que significa que nuestro Señor ganó para nosotros la promesa de la bendición de Abraham.

De entrada, que interesante es que nuestro Señor Jesús no solo quiere que experimentemos cualquier tipo de bendición, sino que fue impresionantemente específico al decir que él quiere que vivamos la bendición de Abraham. No cualquier bendición, sino la del Padre Abraham.

Así que, vayamos a la Biblia a destapar este misterio:

(NVI) Romanos 4:13 “13 En efecto, no fue mediante la ley como Abraham y su descendencia recibieron la promesa de que él sería heredero del mundo, sino mediante la fe, la cual se le tomó en cuenta como justicia.”

La promesa que Dios le dio a Abraham y a su descendencia, o sea, a ti y a mí, es que seríamos herederos del mundo.

¿Qué significa ser herederos del mundo?

La palabra griega para mundo es Kosmos, cuyo significado incluye: “todo tipo de los bienes terrenales, las dotaciones, las riquezas, las ventajas y los placeres.

En otras palabras, Dios diseñó para Abraham y su descendencia que heredáramos todo lo bueno que Él creo en la tierra.

¡Wow! Tienes derecho, por herencia, a recibir en esta vida 100 veces más, como dijo Jesús, de todo tipo de bienes, casas, autos, dinero.

Todo tipo de beneficios como ahorros, herencias, viajes, comodidades.

Y también todo tipo de placeres lícitos, como el amor de tus padres, de tu cónyuge, tus hijos, tu familia, tus amigos, tener paz, alegría, diversión, descanso, vacaciones, todo lo que te de placer, mientras sea lícito en el Señor. ¡Aleluya!

Por eso la Biblia dice de Abraham:

(NVI) Génesis 13:2 “Abram se había hecho muy rico en ganado, plata y oro.”

La versión Reina Valera lo traduce así:

Génesis 13:2 “ 2Y Abram era riquísimo en ganado, en plata y en oro.

Y tú tienes derecho a esa misma bendición que Dios le dio a Abraham y que nuestro Señor Jesús ganó para nosotros. ¡Aleluya al mil!

 

V        PARA QUIENES ES LA BENDICIÓN DE ABRAHAM   

Ahora, vamos a ver si usted está en la lista de los que pueden recibir esta bendición:

(NVI) Gálatas 3:29 “29 Y si ustedes pertenecen a Cristo, son la descendencia de Abraham y herederos según la promesa.”

¿Cuántos de ustedes pertenecen a Cristo? Amén. Si tu respuesta es sí, entonces tu eres HE-RE-DE-RO de la promesa de Abraham. ¡Aleluya!

Y como diría Raúl Velazco: Aún hay más. Ojo a esto: El que la bendición de Abraham sea una herencia significa que tú no tienes que hacer nada, la recibes, no porque lo que hayas hecho bien, ni la pierdes por lo que hayas hecho mal, sino la recibes por ¡DE QUIEN ERES!

Y si eres de Cristo, recibe hoy la Bendición de Abraham.

No trates de ganártela.

Tengamos cuidado esto: La bendición de Abraham es para el creyente del nuevo pacto de la gracia, pero se anula y no tiene efecto cuando tratas de ganártela y merecerla por tus propios esfuerzos.

Por eso, “el secreto” para caminar en la bendición de Abraham es dejar de intentar merecerla y mejor ejercitar tu fe para creer que eres recto y justo a través de la obra finalizada de Jesús en la cruz.

Cuánto más consciente estés de su justicia, más bendiciones tendrás.

Comienza a experimentar desde hoy la bendición de Abraham confiando plenamente en el favor inmerecido de Dios. Amén. 

 

VI      ESTA BENDICIÓN NO ES APTA PARA RELIGIOSOS

Pero ¿Por qué la bendición de Abraham no es apta para religiosos?

Porque hoy muchos pastores y maestros religiosos luchan contra los ministerios que proclaman que Dios, dentro de todas las bendiciones que quiere darte, también están las bendiciones materiales.

El religioso piensa en función de solo bendiciones espirituales y si acaso, emocionales, pero bendiciones materiales como riquezas, bienes, viajes y demás, eso, dicen, es del diablo. Y lo único que es del diablo son sus pensamientos y sus malas enseñanzas.

Ahora, creo saber, por no ser duro con ellos, de donde viene su doctrina equivocada: Viene del hecho de que generalmente la gente que se aleja de Dios es porque va en busca de “este tipo de bendiciones materiales”, pero eso no hace a los bienes y las riquezas malas, sino malo son los corazones de quienes la buscan.

Y ese es el detalle importante con relación a las bendiciones materiales (y de hecho a cualquier tipo de bendición) pero suenan más estruendosamente, las bendiciones materiales: Que la gente las busca.

Pero, cuando nosotros hablamos de la bendición de Abraham, no estamos hablando de ir a buscarla sino de recibirla.

Sabemos que es por su obra consumada en la cruz que podemos tener acceso a esta grande bendición integral, en todo lo espiritual, todo lo emocional, en la salud y en lo material, ¿Amén?

Espera mi reino y mi justicia dice Dios.

Por eso la Biblia dice:

(NVI) Mateo 6:33 “33 Más bien, busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas.”

La palabra buscar (el reino de Dios y su justicia), en el original griego es la palabra Zeteo que significa: Querer, preguntar, pedir, reclamar, esperar, considerar, investigar, examinar, tratar de encontrar la ubicación de algo, buscar conocimiento, intentar aprender acerca de, pedir algo, intentar encontrar, tratar de alcanzar cierto estado o condición. 

Ninguno de estos significados tiene que ver con ganar mediante esfuerzos y conductas ese reino o ganar esa justicia, que es lo que la ley enseña y con lo que el religioso sigue comulgando, pero, Dios nos abre los ojos para poder entender que su reino y su justicia se reciben por fe y eso nos hace herederos de toda bendición.

La Biblia dice:

(DHH) Santiago 1:17 “17 todo lo bueno y perfecto que se nos da, viene de arriba, de Dios, que creó los astros del cielo. Dios es siempre el mismo: en él no hay variaciones ni oscurecimientos.”

Ahí esta la diferencia, si buscas riquezas, fama y salud, eso te hará perderte del camino, pero si las recibes por su gracia y su obra consumada en la cruz eso forma parte de la bendición de Abraham. ¡Aleluya!

Dios le dijo a Abraham y por ende a su descendencia, que somos tú y yo:

(NVI) Génesis 12:2-3 “Haré de ti una nación grande, y te bendeciré; haré famoso tu nombre, y serás una bendición. Bendeciré a los que te bendigan y maldeciré a los que te maldigan; ¡por medio de ti serán bendecidas todas las familias de la tierra!

Para que no nos hagamos bolas, entendamos esto: A Abraham Dios le dijo esto para que tuviera un ministerio global, que duraría hasta que venga Jesús por segunda vez.

En ti y en mí, no sé, tal vez no será mundial, ni quede hasta el final de los tiempos, como el de Abraham, pero si se refiere a tu entorno y con los alcances que Él así lo desee.

Así que estás diseñado para tener una gran familia, muchos amigos y conocidos de la escuela o el trabajo y en la iglesia, ser famoso entre ellos, y sobre todo ser de bendición para todos los que te rodeen ¿cierto?

Para poder ser bendición primero debes ser bendecido, como le dijo Dios a Abraham: Te bendeciré y serás bendición.

Por eso cada semana lo mando a bendecir gente, porque solo los que nos sabemos muy bendecidos podemos creer que también seremos de mucha bendición.

Dios y las riquezas.

Dios no está en contra de que poseas riquezas, mientras esas riquezas no te posean a ti, por eso la Biblia dice:

(NVI) 1ª Timoteo 6:10 “10 Porque el amor al dinero es la raíz de toda clase de males. Por codiciarlo, algunos se han desviado de la fe y se han causado muchísimos sinsabores.”

El amor al dinero se demuestra cuando lo buscas, cuando vas tras él.

Codiciar es un interés en exceso, un deseo vehemente de tener algo, dice el diccionario.

Lo que produce todos los males es el interés en exceso por el dinero, no el dinero en sí. 

El dinero y las riquezas provienen de Dios, si las recibes en su gracia y favor inmerecido, en vez de buscarlas creyendo que con tus ideas, esfuerzos y relaciones las obtendrás.

(NVI) Hageo 2:88 Mía es la plata, y mío es el oro —afirma el Señor Todopoderoso.”

        

VII     MINISTRACIÓN

Toda esta bendición de Abraham es para ti y para mí, por eso la Escritura dice:

(NVI) Romanos 8:32 “El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no habrá de darnos generosamente, junto con él, todas las cosas?”

Recibe hoy la herencia de todo lo mejor del mundo, porque el mundo y su plenitud le pertenecen a Dios.

Y repite conmigo: Cristo ganó para mi, la bendición de Abraham, que me da derecho a recibir, por su obra consumada en la cruz, toda clase de bendición espiritual, emocional y de bienes, riquezas, prosperidad, placeres, fecundación y larga vida. Amén.

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