Predicaciones

I MENSAJE CENTRAL

Estamos iniciando nuestra carrera de este año 2021 y Dios nos ha quitado algunos pesos para que podamos correrla libremente: El juicio, la falta de perdón y la culpa.

Hoy Dios nos quiere hablar de cómo le gusta a Él acompañarnos en nuestra carrera.

Lo que más nos conviene es invitarlo a correr con nosotros y por eso es bueno que aprendamos alguna de las formas más comunes que tiene nuestro Padre para acompañarnos en la carrera de la vida.

II          INTRODUCCIÓN

 

¿No sé cuántos de ustedes vieron la saga de películas de Rocky Balboa, ese peleador Ítalo-Estadounidense, interpretado por Sylvester Stallone? Ahora están inclusive en Netflix, y es así, como las nuevas generaciones han conocido la figura del famoso Rocky Balboa.

 

Fueron 5 películas, pero la cuarta es icónica, porque Rocky pelea en Rusia contra un ruso Iván Drago, que es un hombre de casi dos metros que parece hecho de hierro, y le da una golpiza a Rocky durante toda la pelea, pero Rocky, como puede, se levanta varias veces de la lona para resistir hasta el último round, que en ese tiempo, los 70´s y 80´s eran las peleas a 15 rounds. Y en el round 15, en el último round, cuando todo mundo pensaba que Rocky iba a perder, faltando pocos segundos para terminar la pelea, Rocky saca un derechazo que le pega en el mentón al gigante ruso Iván Drago, y este se va a la lona y no se puede levantar y Rocky gana la pelea.

 

Todos nos emocionamos con sus películas porque eran muy emotivas pero también nos reíamos y nos burlábamos porque decíamos: Solo Hollywood puede imaginar victorias así, de último minuto.

 

Pero conocí al Señor y empecé a leer la Biblia y me empecé a dar cuenta que Sylvester Stallone debió de haberse inspirado en nuestro Dios y Padre, porque a Dios le gusta llegar de último y darle la victoria a su pueblo en el último minuto.

 

No es la única manera en que Él lo hace, pero muy a menudo, en las más grandes victorias de su pueblo, Él los lleva a ganar la “batalla” en el último round.

 

Ahí está Moisés junto con cuatro millones de judíos que recién se escaparon de Egipto, habiéndolos hecho enojar con las diez plagas, en especial con la última, la muerte de los primogénitos, habiéndolos despojado de sus riquezas y sus mejores ropas, (no puedo decir que los dejaron en calzones, pero si que se llevaron sus mejores ropas), y ahora están todos varados entre el imponente mar Rojo que no los deja seguir adelante y el ejército militar egipcio que viene furioso tras ellos, y cuando ya están a punto de alcanzar al pueblo de Dios, pasa esto:

 

Éxodo 14:15-16, 21-23, 27-28 y 30 “ 15Entonces Jehová dijo a Moisés: ¿Por qué clamas a mí? Di a los hijos de Israel que marchen. 16Y tú alza tu vara, y extiende tu mano sobre el mar, y divídelo, y entren los hijos de Israel por en medio del mar, en seco. 21Y extendió Moisés su mano sobre el mar, e hizo Jehová que el mar se retirase por recio viento oriental toda aquella noche; y volvió el mar en seco, y las aguas quedaron divididas. 22Entonces los hijos de Israel entraron por en medio del mar, en seco, teniendo las aguas como muro a su derecha y a su izquierda. 23Y siguiéndolos los egipcios, entraron tras ellos hasta la mitad del mar, toda la caballería de Faraón, sus carros y su gente de a caballo. 27Entonces Moisés extendió su mano sobre el mar, y cuando amanecía, el mar se volvió en toda su fuerza, y los egipcios al huir se encontraban con el mar; y Jehová derribó a los egipcios en medio del mar. 28Y volvieron las aguas, y cubrieron los carros y la caballería, y todo el ejército de Faraón que había entrado tras ellos en el mar; no quedó de ellos ni uno. 30Así salvó Jehová aquel día a Israel de mano de los egipcios; e Israel vio a los egipcios muertos a la orilla del mar.”

Este es un final digno de Hollywood, ¿Por qué Dios no les abrió el mar desde antes y que no hubieran tenido que parar y esperar a ser casi alcanzados? ¿Por qué se esperó Dios hasta el último momento para salvar a su pueblo?

La respuesta que tengo hoy para ti es porque a Dios le gusta estirar la fe de su pueblo. Dios quiere que tengamos una fe elástica, donde le creamos a Él desde el primer minuto del primer round de nuestra batalla, cualquiera que esta sea, pero no dejemos de creerle hasta los últimos segundos de lo que parece que será el último round.

De aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Hasta el último round. (Testimonio de una fe elástica).

 

III         PRIMER INGREDIENTE ELÁSTICO DE LA FE

Estos finales con Dios, como te dije, si los hiciera Hollywood nos burlaríamos y diríamos: ¡Hay que “jalados”, que “cábulas”, el muchacho chicho de la película gacha siempre llega en el último minuto y salva a todos!

Era más lógico que tuvieran tanto miedo que ni siquiera quisieran salir a buscarlos, o que le cayera un rayo al ejército Egipcio, o que una manda de elefantes del desierto los hubieran aplastados, o que llegaran los que fueron a rescatar al soldado Pérez y los emboscaran, lo que sea, pero ¿ Abrir el Mar Rojo? ¿ Detener en dos paredes el Mar para que pasaran en seco y después ahogar a los egipcios?

Si fuera productores de Hollywood no le creeríamos pero si está en tu Biblia le tienes que creer al productor de la Biblia que es Dios.

Iván “el Nabucodonosor” Drago.

Ahora nuestro “Rocky judío” está peleando contra un rival que lo supera en tamaño, fuerza y poder: Iván “el Nabucodonosor” Drago, apodado también “el gran rey de Babilonia”. Y el rey “Nabu” les pide a nuestros jóvenes “Rocky´s” hebreos que tienen que adorar su estatua, esa es la batalla, adorar lo que no es, y si no serian echados a un horno de fuego, ellos están dispuestos a pelear contra el rey Nabucodonosor y le dicen:

Daniel 3:16-18, 22-25 y 27:28 “16Sadrac, Mesac y Abed-nego respondieron al rey Nabucodonosor, diciendo: No es necesario que te respondamos sobre este asunto. 17He aquí nuestro Dios a quien servimos puede librarnos del horno de fuego ardiendo; y de tu mano, oh rey, nos librará. 18Y si no, sepas, oh rey, que no serviremos a tus dioses, ni tampoco adoraremos la estatua que has levantado.  22Y como la orden del rey era apremiante, y lo habían calentado mucho, la llama del fuego mató a aquellos que habían alzado a Sadrac, Mesac y Abed-nego. 23Y estos tres varones, Sadrac, Mesac y Abed-nego, cayeron atados dentro del horno de fuego ardiendo.24Entonces el rey Nabucodonosor se espantó, y se levantó apresuradamente y dijo a los de su consejo: ¿No echaron a tres varones atados dentro del fuego? Ellos respondieron al rey: Es verdad, oh rey. 25Y él dijo: He aquí yo veo cuatro varones sueltos, que se pasean en medio del fuego sin sufrir ningún daño; y el aspecto del cuarto es semejante a hijo de los dioses. 27Y se juntaron los sátrapas, los gobernadores, los capitanes y los consejeros del rey, para mirar a estos varones, cómo el fuego no había tenido poder alguno sobre sus cuerpos, ni aun el cabello de sus cabezas se había quemado; sus ropas estaban intactas, y ni siquiera olor de fuego tenían. 28Entonces Nabucodonosor dijo: Bendito sea el Dios de ellos, de Sadrac, Mesac y Abed-nego, que envió su ángel y libró a sus siervos que confiaron en él, y que no cumplieron el edicto del rey, y entregaron sus cuerpos antes que servir y adorar a otro dios que su Dios.”

Este es nuestro Dios, le gusta entrar muchas veces en el último round, en el último momento. ¿Por qué no apareció desde antes que los aventaran al horno? ¿Por qué dejar que sufrieran el terror de lo que significa caer en un horno de fuego ardiendo? Porque Dios prueba nuestra fe y según lo elástica que sea para aguantar desde el primer hasta el último round si es necesario, el sabrá que está en presencia de un hijo de Dios lleno de fe no fingida.

“Aceite de ysino”, primer ingrediente elástico de la fe.

La piel tiene dos ingredientes que la hacen elástica, el colágeno y la elástina. El colágeno da resistencia y estructura a la piel, y la elastina le permite estirarse. Bueno, la fe también tiene dos ingredientes para que pueda ser elastcoa.

El “colágeno” de la fe es el aceite de ysino, no de ricino, de ysino  ellos se le pusieron cuando le dijeron a Nabucodonosor: Nuestro Dios, a quien servimos, puede librarnos del horno, y si no, de todos modos no vamos a adorar a nada ni a nadie que no sea al Dios que servimos. Decídete a no adorar tu carrera profesional, tu riqueza, ni adores a tu esposa, esposo o a tus hijos, a ellos ámalos pero no los adores porque  Dios es el único digno de adoración. ¡Alguien está entendiendo el mensaje esta mañana? ¿Alguien lo está creyendo?

¿Entonces porque te angustias si Dios no te ha dado la victoria aún?

 

IV         Y DIOS SIGUE SIENDO DIOS  

Historia de la fractura de Marcos Witt.

Marcos Witt cuenta como un día se rompió los dos pies. Había ido a pescar o pasear en lancha y cuando llegaron al muelle, el se sentó en la punta de la lancha y pensó en bajarse con un brinco, cosa que era poco ortodoxa. Pero exactamente cuando impulsó su cuerpo para brincar, llego una ola hasta el muelle que levantó la lancha varios metros, pero él ya había brincado, entonces, en lugar de ser un brinquito se convirtió en un salto de algunos metros y cayó con sus dos pies y se los fracturó (probablemente estaba un poco pasado de peso y eso contribuyó).

Marcos estaba muy enojado, muy “sacado de onda” como decimos, y no sabía porque le había pasado esto, no sabía porque Dios lo había permitido. Y en medio de su enojo, incertidumbre, comenzó a escribir canciones que dieron como resultado uno de sus últimos discos que se llamó: Y Él sigue siendo Dios, porque entendió, que aunque él no comprendiera porque Dios lo había permitido, Dios seguía siendo Dios.

Y eso es lo que los jóvenes Hebreos nos enseñan: el primer ingrediente que permite a tu fe estirarse es que pase lo que pase en tu vida, Dios sigue siendo Dios, a él solo adorarás y a él sólo servirás.

La fe elástica es la que te hace capaz de creer que Dios te dará la victoria de esa batalla en el primero round o hasta el último, es saber que en medio de tu batalla y tu fe, pase lo que pase, nuestra confianza en Él debe ser tal para decir, sé que me darás la victoria, pero si no, no importa, tú le seguirás adorando y sirviendo.

 

V          TU FE DEBE GLORIFICAR A DIOS

El segundo ingrediente, la elastina de la fe la tomaremos de este pasaje.

Juan 11:3-4 y 38-44 “3Enviaron, pues, las hermanas para decir a Jesús: Señor, he aquí el que amas está enfermo. 4Oyéndolo Jesús, dijo: Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella. 38Jesús, profundamente conmovido otra vez, vino al sepulcro. Era una cueva, y tenía una piedra puesta encima. 39Dijo Jesús: Quitad la piedra. Marta, la hermana del que había muerto, le dijo: Señor, hiede ya, porque es de cuatro días. 40Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees, verás la gloria de Dios? 41Entonces quitaron la piedra de donde había sido puesto el muerto. Y Jesús, alzando los ojos a lo alto, dijo: Padre, gracias te doy por haberme oído. 42Yo sabía que siempre me oyes; pero lo dije por causa de la multitud que está alrededor, para que crean que tú me has enviado. 43Y habiendo dicho esto, clamó a gran voz: ¡Lázaro, ven fuera! 44Y el que había muerto salió, atadas las manos y los pies con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Jesús les dijo: Desatadle, y dejadle ir.”

Esta es el segundo ingrediente elástico, la elastina de la fe: Que Dios se glorifique con tu fe. Por eso Dios estira nuestra fe, porque nuestra fe debe glorificar a Dios. ¿Usted cree que Jesús no sabía lo que iba pasar? Claro que sí, de hecho lo dijo, cuando le avisaron que Lázaro había enfermado, les dijo a sus discípulos: esta enfermedad no es para muerte.

Los milagros en tu vida sirven para que testifiques de tu fe elástica y se lleve Dios toda la gloria.

Si Jesús hubiera sanado a Lázaro a distancia cuando le avisaron que estaba enfermo, nadie hubiera glorificado a Dios, por eso Jesús deja pasar dos días más y llega cuando ya lleva cuatro días de muerto Lázaro y al resucitarlo, todos vieron la gloria de Dios que le dijo a Marta y Dios fue glorificado.

Y así podemos encontrar cientos de momentos donde Dios interviene en el último round.

El ejemplo de la cruz.

Pero la historia más apasionante de como Dios entró de último la tenemos en la cruz. Dios dejó que su Hijo fuera burlado y perseguido durante tres años, dejó que lo apresaran, que lo golpearan, que lo latiguearan, que le pusieran una corona de espinas, que lo clavaran a una cruz y que lo dejaran desangrarse hasta morir.

El diablo pensó que la batalla había terminado, que el round quince había acabado, todos se alegraron, los principales de las sinagogas y los demonios también, pero nadie contaba que Dios tenía un último round, la muerte de su Hijo Amado le daba la única oportunidad para que tu y yo venciéramos al pecado y a la muerte.

Colosenses 2:13-15 “13Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, 14anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz, 15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”

Dios nos dio la victoria cuando el diablo creía que ganaba la batalla, no le creas si te dice que ya no es tiempo de luchar por esa promesa, que la batalla ya se perdió, porque tú Dios va a sacar rounds de donde sea hasta darte la victoria que te prometió.

 

VI         MINISTRACIÓN

De hecho tu fe siempre es elástica, porque rara vez Dios te da algo que pides al instante, como si fuera el mago de la lámpara, casi siempre tienes que estirar tu fe por un tiempo, pero de esa elasticidad de tu fe dependerá que recibas las promesas mayores que tienes en tu corazón.

Las promesas de Dios importantes en tu vida siempre te van a demandar una fe muy elástica, que sea capaz de aguantar hasta el último round, y si no llega, para ti Dios siga siendo Dios y le sigas adorando solo a él y sirviéndole de continuo.

Si quieres correr tu carrera con Dios como parte de tu equipo, debes conocer como le gusta correr a Él, debes conocerlo para que no te desesperes y te salgas de la carrera o te vayas por otro lado a darle más vueltas al estadio que las que debes.

Pon tu mirada en Jesús, decide adorarlo sólo a Él y servirle de continuo pase lo que pase.

Te aseguro que si resistes hasta el último round tu historia será más increíble que las de Hollywood. Amén.

           

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