Predicaciones

I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR
La semana pasada hablamos de que Dios anhela en su corazón que sus hijos demos buenos frutos. Y comprendimos que para poder dar buenos frutos debemos oír y, sobre todo, entender la palabra de Dios para poderla poner por obra.
Aprendimos que la savia que nos puede hacer dar buenos frutos es un verdadero arrepentimiento, y eso comienza con el entendimiento de lo que significa arrepentirse y bautizarse, que es estar bien claros de lo que es nuestra condición y que nos merecemos el infierno, pero gracias al sacrificio de Cristo por nosotros es que podemos arrepentirnos y estar en condiciones de accesar a la vida eterna y en la tierra tener una nueva vida.
Por eso si has entendido del sacrificio de Cristo lo que sigue es bautizarte.

 
II       INTRODUCCIÓN
 
Vayamos a nuestro mensaje de hoy, Jesús nos dice:
 
Juan 15:55Yo soy la vid, vosotros los pámpanos; el que permanece en mí, y yo en él, éste lleva mucho fruto; porque separados de mí nada podéis hacer.”
Si nosotros de verdad queremos dar mucho fruto en nuestra vida, tenemos que entender que solo si permanecemos pegados a Jesús podremos dar esos frutos.
 
Él es la vid y nosotros, dice su palabra, somos las ramas de donde cuelgan los frutos, y es muy fácil de entender, que si nosotros no permanecemos pegados a Jesús y su palabra, no podremos dar frutos, como le pasa a una rama que se despega del árbol, pero si vivimos pegados a Jesús y a sus enseñanzas, entonces daremos mucho fruto.
 
De aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Entendidos para dar mucho fruto.
 
III      DAR MUCHO FRUTO TE HACE DISCÍPULO DE JESÚS
 
Juan 15:7-87Si permanecéis en mí, y mis palabras permanecen en vosotros, pedid todo lo que queréis, y os será hecho. 8En esto es glorificado mi Padre, en que llevéis mucho fruto, y seáis así mis discípulos.
 
Dar mucho fruto glorifica al Padre y te hace discípulo de Jesús. Jesús no quiere tener conocidos o seguidores, Jesús vino a hacer discípulos, y una de las características de los discípulos de Jesús es que estos dan mucho fruto.
 
Un discípulo de Jesús es el que permanece pegado a las enseñanzas de Jesús, y para ellos hay una gran promesa, que todo lo que pidan al Padre les será hecho, en otras palabras, Dios le ha dado un poder especial a la oración de sus discípulos.
 
 
IV      LAS MANERAS DE DAR FRUTOS
 
La Biblia nos enseña muchas formas en que los discípulos pueden dar mucho fruto, veamos algunas:
 
1.- Las personas con las que te juntas y deleitarte en estudiar su palabra.
 
(TLA) Salmo 1:1-31Dios bendice a quienes no siguen malos consejos ni andan en malas compañías ni se juntan con los que se burlan de Dios. 2 Dios bendice a quienes aman su palabra y alegres la estudian día y noche 3 Son como árboles sembrados junto a los arroyos: llegado el momento, dan mucho fruto y no se marchitan sus hojas. ¡Todo lo que hacen les sale bien!”
Si quieres dar frutos tienes que cuidar con quien te juntas, con quien pasas tiempo, y cuidado con andar con personas que se burlen de Dios. A esos hay que amarlos, pero no deben formar parte de nuestro círculo íntimo de amigos.
 
También la Biblia nos invita a amar su palabra y deleitarnos en estudiarla y en entenderla, dice que estos Dios les da una promesa: Darán mucho fruto y todo lo que hagan les saldrá bien.
 
2.- Tus palabras son un fruto.
Proverbios 18:30 20 Del fruto de la boca del hombre se llenará su vientre; Se saciará del producto de sus labios.21 La muerte y la vida están en poder de la lengua, Y el que la ama comerá de sus frutos.”
Tus palabras son un fruto, tú decides si el fruto que sale de tu boca es un fruto bueno o malo, pero cual sea, comerás de él.
Muchas personas se la pasan hablando de lo mal que les va, de lo mal que se sienten, de lo mal que está su matrimonio, sus finanzas, su vida.
Ojo a esto, tu circunstancia no necesariamente es un fruto, muchas veces es solo un proceso, o una prueba, pero lo que hables siempre será un fruto y vas a comer de él.
Si lo que sale de tu boca es bueno, cosas positivas, cosas llenas de fe y de confianza en Dios de que saldrás de esta, eso vivirás, más temprano que tarde estarás riéndote de tus tiempos difíciles, pero si lo que sale de tu boca son siempre palabras de desaliento, tristeza, enojo o derrotismo, será muy difícil que salgas de esa circunstancia.
3.- El trabajo produce frutos.
Isaías 3:10-11 10Decid al justo que le irá bien, porque comerá de los frutos de sus manos. 11¡Ay del impío! Mal le irá, porque según las obras de sus manos le será pagado.
Los frutos de sus manos se refieren a su trabajo diario, el trabajo produce frutos, lo que haces en tu trabajo dará sus frutos, siempre, esfuérzate en tu trabajo y sé el mejor colaborador, y eso siempre traerá una buena recompensa para los que viven pegados a Jesús, esos son los justos.
Jesús maldice la higuera.
En una ocasión Jesús tenía hambre y vio una higuera llena de hojas y se acercó para arrancar un higo y la planta no tenía higos, puras hojas, y Jesús le dijo a la higuera:
Marcos 11:14 " 14Entonces Jesús dijo a la higuera: Nunca jamás coma nadie fruto de ti. Y lo oyeron sus discípulos."
Jesús se refiere a la gente que habla la palabra, grita amen y Aleluya, pero no hay manera que de fruto, cuando se trata de esforzarse en el trabajo, nunca lo hace, si el jefe pregunta quién se puede quedar, el sale 5 minutos antes, si se busca quien pueda ofrendar su tiempo o su dinero, nunca está dispuesto. Puras hojas.
Las acciones en tu trabajo también son un fruto.
4.- El trabajo en el Señor produce los mejores frutos.
Proverbios 11:30-3130 El fruto del justo es árbol de vida; Y el que gana almas es sabio.31 Ciertamente el justo será recompensado en la tierra; ¡Cuánto más el impío y el pecador!”
Todas las acciones de los justos son una semilla que está diseñada para convertirse en un árbol de vida en quien la sembremos, por eso siempre los mandamos a bendecir gente, porque todo lo que hagan a favor de la gente, se convertirá en una semilla que dará frutos al treinta, sesenta y ciento por uno.
Pero no solo es dar fruto, sino darlo sabiamente ganando almas. La Vid de Jesús lleva en su savia el ganar almas para el Padre, para eso vino y se crucificó. Nuestros pámpanos, si somos sabios, deben estar enfocados en eso también, por eso siempre los estamos invitando a pertenecer a los grupos y ayudar a ganar almas para discipularlas. 
5.- La perseverancia siempre dará mucho fruto.
Lucas 8:1515Mas la que cayó en buena tierra, éstos son los que con corazón bueno y recto retienen la palabra oída, y dan fruto con perseverancia.”
La persistencia y la perseverancia siempre darán mucho fruto. Los entendidos, los que retienen la palabra a pesar de no mirar todos los frutos en su vida, esos darán frutos por generaciones y generaciones.
1ª Corintios 15:5858Así que, hermanos míos amados, estad firmes y constantes, creciendo en la obra del Señor siempre, sabiendo que vuestro trabajo en el Señor no es en vano.”
La perseverancia te debe llevar a la madurez, y la madurez te hará crecer en la obra del Señor. Crece en la obra del Señor, involúcrate en todo lo que puedas y verás que todo ese esfuerzo no será en vano.
6.- La fe y la confianza en Dios cuidará de tus frutos.
El Libro de los Jueces, en el capítulo seis, nos cuenta la historia de Gedeón y del pueblo de Israel, y de cómo los amalecitas venían y destruían las cosechas y los  frutos que sembraba el pueblo de Israel, y eso sigue pasando hasta hoy.
Dios está dispuesto a cuidar tu cosecha y los frutos que generes, pero primero quiere saber si confías en él.     
(NTV) Malaquías 3:10-1110 Traigan todos los diezmos al depósito del templo, para que haya suficiente comida en mi casa. Si lo hacen —dice el Señor de los Ejércitos Celestiales—, les abriré las ventanas de los cielos. ¡Derramaré una bendición tan grande que no tendrán suficiente espacio para guardarla! ¡Inténtenlo! ¡Pónganme a prueba! 11 Sus cosechas serán abundantes porque las protegeré de insectos y enfermedades. Las uvas no caerán de las vides antes de madurar —dice el Señor de los Ejércitos Celestiales.”
Dios promete cuidar el fruto de tu trabajo, los insectos y enfermedades representan todo aquello que lesiona tu economía. Tu trabajo genera una economía para ti y los tuyos, pero siempre está expuesta a situaciones que la pueden lesionar, enfermedades, accidentes, deudas, cualquier cosa y Dios promete cuidarla de todo ello, pero necesita primero que confíes en él, por eso te dice: ¡Pónganme a prueba! Traigan los diezmos a la iglesia.
Salmo 27:13 13 Hubiera yo desmayado, si no creyese que veré la bondad de Jehová En la tierra de los vivientes.”
No desmayar significa ser perseverante. La fe y la confianza en Dios alimentan a la perseverancia. No la deben alimentar tus fuerzas ni los resultados, el mejor alimento de la perseverancia es la fe y la confianza en Dios.

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