Predicaciones

I INTRODUCCIÓN
La semana pasada Dios nos enseñó que nos ha dado la promesa de que nosotros levantaremos los escombros de nuestras generaciones y reedificaremos nuestra familia a partir del cimiento que es Cristo.
Y hoy Dios puso en mi corazón, para terminar esta serie, el hablar de cómo levantar esos escombros, de cómo se reconstruye una ciudad familiar a partir de tu propia restauración personal, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Detrás de la línea que estoy trabajando.

 

II          CAMBIANDO NUESTRA MANERA DE PENSAR
 
Lo primero que debemos hacer para iniciar la reconstrucción de nuestros escombros familiares es renovar la manera en como los hemos visto, nuestras dificultades no son un problema, no son un obstáculo, no son un impedimento, son una oportunidad para saber de dónde viene ese escombro y poder levantarlo en el Señor.
 
(TLA) Romanos 12:2 “ Y no vivan ya como vive todo el mundo. Al contrario, cambien de manera de ser y de pensar. Así podrán saber qué es lo que Dios quiere, es decir, todo lo que es bueno, agradable y perfecto.”
 
Mucha gente se queda atorada en la queja y en la culpa hacia sus padres o hacia las circunstancias de sus escombros y los usa como justificantes de porque no puede salir adelante, porque no puede dejar de tomar, porque no puede emprender algo nuevo, porque no estudió, porque no puede tener un buen matrimonio, porque no puede controlar sus vicios o su temperamento, pero la Biblia nos enseña que debemos renovar nuestros pensamientos si queremos caminar en el reino con Jesús.
 
 
III         RECONOCER NUESTRO ESTADO ACTUAL
 
La historia de Nehemías nos va a ayudar a saber cómo podemos levantar nuestros escombros. Babilonia había tomado el territorio de Israel por la fuerza y habían destruido la ciudad y sobre todo los muros que la protegían, Nehemías elaboró un plan para reconstruir los muros en cincuenta y dos días.
 
Interés y reconocer que duele.
 
Lo primero que hizo Nehemías fue interesarse por cómo estaban sus hermanos judíos que habían escapado de la cautividad, y le informaron que la ciudad estaba destruida y sus muros derribados y sus puertas quemadas a fuego, y Nehemías dijo:
                         
Nehemías 1:44Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y ayuné y oré delante del Dios de los cielos. ”
Dos cosas hizo Nehemías, que debemos hacer para comenzar a reconstruir nuestros escombros: Uno, Preguntar cómo estamos, es decir, echar una mirada a nuestro interior y a nuestra circunstancia y dos, reconocer que nos duele estar así, que no queremos estar así porque sabemos que ese no es el plan de Dios para nosotros.
 
 
IV         PEDIR PERDÓN POR LOS PECADOS Y PEDIR AYUDA AL REY
 
Lo tercero que hizo Nehemías fue orar a Dios para pedir perdón por los pecados de sus padres.
 
Nehemías 1:6(b)  “6y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la casa de mi padre hemos pecado.”
Necesitamos saber qué fue lo que hicieron nuestros antepasados y pedir a Dios perdón por su pecado, como si nosotros mismos lo hubiéremos cometido y por los nuestros. Recuerde que nosotros hemos cooperado en la destrucción de nuestra familia por nuestros actos fuera de la voluntad de Dios.
 
           
 
Pida ayuda al Rey.
 
Después Nehemías le pidió ayuda al rey Artajerjes y él se la dio, Nehemías le pidió permiso al rey para ir a reedificar los muros de la ciudad de sus padres, además le pidió una guardia para lo acompañarán y le pidió que le regalara la madera para las puertas y a todo le dijo el rey Artajerjes que sí, según Nehemías, capítulo 2.
 
Así tú también debes pedir ayuda, pero no a las personas, sino al Rey de reyes y Señor de señores, Él se ha dispuesto para ayudarte a levantar esos escombros y reedificar tu ciudad arruinada en esas áreas de tu vida.
 
 
V          SALIR A RECONOCER COMO ESTABAN LOS ESCOMBROS
 
Aquí terminó la preparación y comenzó el trabajo de Nehemías por la reconstrucción de los muros.
 
Nehemías 2:13-1613Y salí de noche por la puerta del Valle hacia la fuente del Dragón y a la puerta del Muladar; y observé los muros de Jerusalén que estaban derribados, y sus puertas que estaban consumidas por el fuego. 14Pasé luego a la puerta de la Fuente, y al estanque del Rey; pero no había lugar por donde pasase la cabalgadura en que iba. 15Y subí de noche por el torrente y observé el muro, y di la vuelta y entré por la puerta del Valle, y me volví. 16Y no sabían los oficiales a dónde yo había ido, ni qué había hecho; ni hasta entonces lo había declarado yo a los judíos y sacerdotes, ni a los nobles y oficiales, ni a los demás que hacían la obra.”
Este es el momento en que Nehemías mira específicamente cuales son y cómo están los escombros que piensa restaurar.
 
Aquí es donde te toca a ti, y a nadie más, explorar tus escombros, tú solo, Nehemías no lo comentó con nadie, solo él sabía lo que estaba revisando, esto nos indica que si Dios ha puesto en tu corazón que tú seas quien levante los escombros de sus generaciones, solo tú y Dios pueden explorar cuáles son esos escombros específicos. Nadie más.
 
Y este es un momento determinante, porque de aquí saldrá la estrategia para quitar esos escombros de tu vida y comenzar la reconstrucción.
 
Dos tipos de escombros.
 
Hay dos tipos de escombros en la vida de la gente, los que vienen de afuera y los que están adentro de nosotros. Los primeros son esas circunstancias de la vida que nos permiten saber que hay ciudades arruinadas en nuestra familia, cuando miramos a nuestro alrededor y encontramos en la familia:  Divorcios, enfermos, escasez económica, pleitos, contiendas, traiciones, robos a tu persona, abusos verbales, físicos y psicológicos, etc.
 
Son estas circunstancias las que te hacen darte cuenta de tus escombros, te hacen dar cuenta de que no estás viviendo, en esas áreas de tu vida, conforme al plan de Dios.
 
           
VI         ESCUCHANDO AL CUERPO PARA LEVANTAR LOS ESCOMBROS
 
Pero son los escombros internos los que generalmente provocan esos escombros que todo el mundo puede ver, es la paja en el ojo ajeno que nos invita a ver la viga en el propio.
Y si bien las circunstancias son una especie de mensajero que te avisa que tu vida no va bien, el cuerpo también es un mensajero que nos avisa que no estamos bien por dentro.
El alma lastima al cuerpo.
La Organización Mundial de la Salud ha reconocido que 9 de cada 10 enfermedades son psicosomáticas, que significan que vienen de pensamientos y emociones negativas mal manejadas, que se anidan en nosotros y terminan dañando nuestro cuerpo.
 
Esto lo creemos nosotros cuando entendemos que el alma tiene una influencia en nuestro cuerpo y viceversa. Si no fuera así, el salmista no hubiera dicho:
 
(NVI) Salmo 31:1010 La vida se me va en angustias, y los años en lamentos; la tristeza está acabando con mis fuerzas, y mis huesos se van debilitando.”
Los pensamientos y las emociones impactarán directamente a tu cuerpo.
La Bio-descodificación.
 
Hay personas, de otras creencias espirituales, que se han dedicado a observar como el alma se relaciona con el cuerpo, a través de estudiar como los pensamientos y sentimientos dan como resultado ciertas enfermedades.
 
Por eso, si miramos los pensamientos y las emociones que provocan ciertas enfermedades o achaques que tenemos cada uno, podremos encontrar los pensamientos y los sentimientos profundos que nos están lastimando el alma y el cuerpo y podemos llevarlos específicamente en oración al Padre para que nos quite esos escombros.
 
Por ejemplo, en un libro que se llama Diccionario de Bio-descodificación, encontramos que la Diabetes tiene que ver con tristeza profunda, mi padre tuvo diabetes y sufrió una gran tristeza con la perdida de mi hermana. Dios me habló de dejar de vivir en tristeza por nada y llenarme del gozo de su presencia. Si pones atención, algo siempre no saldrá como quieres y puede llenarte de tristeza, mejor entrega esa tristeza y llénate del gozo de su presencia y su salvación y eliminarás los pensamientos de tristeza que no te permiten ser feliz y vivir feliz con las personas que te rodean.
 
Una enfermedad muy común, hasta en la gente joven, es la colitis, dice el diccionario que tiene que ver con inseguridad, o con no dejar marchar lo que se ha superado. Si tu sufres de colitis, puedes explorar en tu aposento y llevarle al Señor esa inseguridad, o llevarle ese asunto que no dejas marchar, a lo mejor inconscientemente, y le pides al Señor que él sea tu fortaleza y puedes buscar versículos bíblicos que te hagan orar y profetizar que en el Señor tú vives seguro. ¿Me explico?
 
Te invito a que bajes ese libro electrónico que se llama Diccionario de BIO-Descodificación y comiences a descubrir cuáles son esos pensamientos y sentimientos que por generaciones han destruido tu ciudad familiar y comiences una verdadera reedificación como el Señor lo ha prometido.
 
 
VII        LA BUENA OBRA ÉL LA PERFECCIONARÁ
 
No te distraigas.
 
Va a haber personas y situaciones que tratarán de desanimarte. No te desanimes es. A Nehemías le pasó igual:
Nehemías 4:1 y 3 " 1Cuando oyó Sanbalat que nosotros edificábamos el muro, se enojó y se enfureció en gran manera, e hizo escarnio de los judíos. 3Y estaba junto a él Tobías amonita, el cual dijo: Lo que ellos edifican del muro de piedra, si subiere una zorra lo derribará."
Habrá gente de tu gente que no le gustará verte reedificando a tu familia sobre otros cimientos. No te distraigas.
Nehemías 6:1-4 " 1Cuando oyeron Sanbalat y Tobías y Gesem el árabe, y los demás de nuestros enemigos, que yo había edificado el muro, y que no quedaba en él portillo (aunque hasta aquel tiempo no había puesto las hojas en las puertas), 2Sanbalat y Gesem enviaron a decirme: Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono. Mas ellos habían pensado hacerme mal. 3Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros. 4Y enviaron a mí con el mismo asunto hasta cuatro veces, y yo les respondí de la misma manera."
Te van a querer distraer con actividades y cosas que no provienen de Dios, tal vez negocios o placeres, pero no te distraigas, diles que no tienes tiempo porque tienes una gran obra que es restaurar a tu familia, levantar tus escombros y los de  tus futuras generaciones. Todas las veces que lo intenten, diles lo mismo. ¡No te distraigas!
El perfeccionará la obra.
           
Levantar los escombros personales siempre implicará un gran trabajo de búsqueda por encontrar los escombros específicos, Jesús siempre les preguntaba ¿Qué quieres que te haga? Sabiendo que era ciego, quería cerciorarse de que estaba consciente de lo que Jesús haría por él. De igual manera Dios quiere que le digas específicamente, ¿Qué escombros quieres que te levante?
 
No te costará levantarlos, eso lo hará el Señor, te costará encontrarlos, definirlos, reconocerlos.
 
Si Jesús nos encontró y nos rescató, es porque nos quiere levantar de toda área en ruina, por eso el Apóstol Pablo decía:
 
(NVI) Filipenses 1:6Estoy convencido de esto: el que comenzó tan buena obra en ustedes la irá perfeccionando hasta el día de Cristo Jesús.”
 
Es cierto que así nos encontró el Señor, pero no nos quiere dejar así, el irá perfeccionándonos hasta levantar nuestros escombros y reedificar nuestras ciudades familiares, él lo prometió. ¡Aleluya!
Cada circunstancia difícil es una oportunidad de que descubras tus escombros y le pidas al Señor Jesús que los levante.
 
VIII    MINISTRACIÓN
Resumen de los pasos para levantar tus escombros y reedificar tu familia:
 
1.- Cambia tu manera de ver los problemas y las malas circunstancias, son oportunidades.
2.- Pregúntate como están tus ciudades arruinadas.
3.- Asegúrate que no quieres estar ahí, ni tú, ni tus generaciones.
4.- Ora para pedir perdón por el pecado de tus padres y el tuyo.
5.- Pide ayuda al Rey de reyes y Señor de señores.
6.- Analiza cuales son específicamente tus escombros.
7.- Llévaselos al Padre confiado que Él ya pagó el precio para tú seas levantado y reedificado

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