Dom, Sep 18, 2022
SIÉNTATE A MI MESA. Es tiempo de alimentar tu espíritu
John 6:26 por Luis David Meza

I           MENSAJE CENTRAL

Somos tres en uno, somos cuerpo, alma y espíritu, y cada una de estas partes de nosotros necesita ser alimentada de la mejor manera posible.

Eso es muy claro para nuestro cuerpo, hay gente que dice que somos lo que comemos, pero eso también aplica para nuestra alma y nuestro espíritu, que es la esencia de lo que somos.

Realmente somos espíritu, que tenemos un alma y un cuerpo para contener esa alma.

Serie: AÑO 2022 “AÑO DE REPOSO Y ACELERAMIENTO”

Por eso hoy Dios quiere hablarnos de la importancia de alimentar correctamente a nuestro espíritu.

 

II          INTRODUCCIÓN

Hoy más que nunca hay muchas cosas con las que nos podemos alimentar, usted va a al súper y encuentra, de cada producto, una variedad de opciones en tamaños, marcas, sabores, ingredientes, etc., pero no por eso podemos decir que estamos bien alimentados.

De hecho, la inmensa mayoría de los productos que nos venden los supermercados y las cadenas internacionales no son un buen alimento para nosotros, no nos nutren, por el contrario, son dañinos para nosotros, están llenos de conservadores, colorantes y saborizantes que se sabe son cancerígenos, por sólo poner un ejemplo.

Comida = Desempeño.

He aquí la importancia de cuidar lo que entra en nuestro cuerpo como alimento: Según lo que le demos de comer al cuerpo, será el desempeño que pueda tener, en fuerza, destreza, agilidad mental y en tener un cuerpo sano que pueda responder a nuestras necesidades y responsabilidades.

Una persona mal alimentada será propensa a enfermedades que la limitarán en su vida, e inclusive, puede llevar a toda la familia a un estado de tristeza, dolor y escasez.

Bueno, lo mismo pasa con el alma y el espíritu, existe mucho de donde podemos alimentarnos, pero la mayoría de lo que consumimos no nos nutre y hasta puede estar haciéndonos daño.

Por eso a Dios siempre le ha interesado cuidar lo que se alimenta su pueblo y ha decidido él ser el proveedor permanente, sólo tenemos nosotros que hacer una cosa:

(NTV) Salmo 23:5(a) “Me preparas un banquete en presencia de mis enemigos.”

El Señor se encarga de prepararnos un banquete con todo lo que Él sabe que sí nos alimenta, aun cuando estamos en medio de circunstancias difíciles, por eso dice: en presencia de mis enemigos, pero una sola cosa tienes tú que hacer: Sentarte a su mesa y comer.

Dios no dice que Él te sienta a la fuerza en su mesa, no, dice que él prepara la mesa con el banquete y tú y yo debemos decidir sentarnos a su mesa y comer, ese es el libre albedrío que Dios nos dio.

De aquí que el mensaje de hoy lleva por título: SIÉNTATE A MI MESA. Es tiempo de alimentar tu espíritu.            

III      LA IMPORTANCIA DE ALIMENTAR EL ALMA

Esta primera parte se titula: La importancia de alimentar el alma.

Nos queda claro que a través de la boca alimentamos al cuerpo con lo que comemos y bebemos, y también podemos entender que a través de la palabra de Dios, escrita y hablada por medio del Espíritu Santo alimentamos al espíritu, y la pregunta es ¿Cómo alimentamos al alma?

El alma está formada por nuestros pensamientos, sentimientos y decisiones, para decirlo de una forma práctica, y esta puede ser alimentada por el espíritu o por nuestros cinco sentidos, que es nuestra carne,

De tal manera que sí la alimenta el espíritu, de todo lo que él Espíritu Santo le da, será un alimento sano, pero si la alimenta lo que entra por esos cinco sentidos, igual que en el supermercado, lo más seguro es que sea un alimento no muy sano o peor aún, un alimento dañino, y entonces nuestra alma enfermará y nos hará tener malos sentimientos, malos pensamientos y, por lo tanto, malas decisiones.

Jesús siempre se interesó en nuestro alimento.

A Jesús siempre le interesó el cómo se alimentaría el pueblo de Dios, por eso le dijo a Pedro

(RVR60) Juan 21:15-17 “15Cuando hubieron comido, Jesús dijo a Simón Pedro: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas más que éstos? Le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Él le dijo: Apacienta mis corderos. 16Volvió a decirle la segunda vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro le respondió: Sí, Señor; tú sabes que te amo. Le dijo: Pastorea mis ovejas. 17Le dijo la tercera vez: Simón, hijo de Jonás, ¿me amas? Pedro se entristeció de que le dijese la tercera vez: ¿Me amas? y le respondió: Señor, tú lo sabes todo; tú sabes que te amo. Jesús le dijo: Apacienta mis ovejas.

Esto es lo que le pidió Jesús a Pedro sabiendo que pronto ascendería a los cielos.

Apacentar es alimentar, darle pastos a los corderos y las ovejas.

(RVR60) Proverbios 10:21(a) “21 Los labios del justo apacientan a muchos.”

Para alimentar a muchos lo primero que hay que ser es justo, y hoy sí estoy seguro de que soy justo por la obra de la Cruz y no por mis obras.

Así que hoy más que nunca, como pastor, sé que estoy alimentando bien a todo aquel que quiere sentarse a la mesa del Señor, puesto que los estamos alimentando con el evangelio de la gracia por la obra de amor de nuestro Señor Jesús en la cruz.

¿Qué es alimentar a la iglesia?

Ahora, seamos más específicos con el tema de ¿Qué es alimentar ovejas? La NVI nos ayudará mucho:

(NVI) Proverbios 10:21 (a) “21 Los labios del justo orientan a muchos;.”

La versión NVI traduce “apacientan a muchos” como “orientan a muchos”, alimentar a alguien espiritualmente implica orientarlo, conforme al evangelio de la gracia y la obra de la cruz, para que tome las mejores decisiones, y esto se hace correctamente a través de la sabia palabra de Dios y no de nuestra propia opinión.

Por eso dicen estos proverbios:

(RVR60) Proverbios 3:7(a) “7 No seas sabio en tu propia opinión;”

(RVR60) Proverbios 12:15 “ 15 El camino del necio es derecho en su opinión; Mas el que obedece al consejo es sabio.”

Alimentar el alma a través del espíritu que recibe la instrucción de la palabra escrita y hablada del Señor es lo mejor que puedes hacer, en vez de alimentarla con tu propia opinión o con la opinión de alguien que no venga de Dios.

Podemos concluir esta parte del mensaje diciendo que hemos entendido la importancia de alimentar el alma mediante la palabra de Dios pues esta nos orientará para tomar las mejores decisiones para nuestra vida.

 

IV      UN ESPÍRITU LLENO ALIMENTA MEJOR

Esta segunda parte nos va a hacer entender como: Un espíritu lleno alimenta mejor.

Hoy más que nunca hay mucho alimento para nuestra alma, todas las redes sociales más los canales de streaming, películas, canales de contenido, youtubers e influencers, hacen que la gente pase muchas horas recibiendo “alimento chatarra para el alma”, no dejando tiempo para alimentarse del Señor.

Por eso a Jesús siempre le interesó hacernos saber la importancia de alimentarnos de Él.

(NVI) Juan 6:26-35 “26 —Ciertamente les aseguro que ustedes me buscan, no porque han visto señales sino porque comieron pan hasta llenarse. 27 Trabajen, pero no por la comida que es perecedera, sino por la que permanece para vida eterna (la comida espiritual), la cual les dará el Hijo del hombre. Sobre éste ha puesto Dios el Padre su sello de aprobación. 28 ¿Qué tenemos que hacer para realizar las obras que Dios exige? —le preguntaron. 29 Ésta es la obra de Dios: que crean en aquel a quien él envió —les respondió Jesús. 30 —¿Y qué señal harás para que la veamos y te creamos? ¿Qué puedes hacer? —insistieron ellos—. 31 Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como está escrito: “Pan del cielo les dio a comer.” 32 —Ciertamente les aseguro que no fue Moisés el que les dio a ustedes el pan del cielo —afirmó Jesús—. El que da el verdadero pan del cielo es mi Padre. 33 El pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo. 34 —Señor —le pidieron—, danos siempre ese pan. 35 Yo soy el pan de vida —declaró Jesús—. El que a mí viene nunca pasará hambre, y el que en mí cree nunca más volverá a tener sed.

Jesús les está enseñando que Él es la mejor comida espiritual que pueden tener, al grado que el que coma de él no tendrá hambre y el que beba de él no tendrá sed, porque su espíritu estará lleno.

Y ese espíritu lleno orientará al alma a tomar buenas decisiones de vida en todas las áreas.

Por eso la semana pasada Dios nos habló de la importancia de ir a las Escrituras, pero no a leerlas para tener más conocimiento y menos porque sea una obra “que tengamos que hacer” para ser buenos cristianos, no, sino para encontrarnos con Jesús y llenar nuestro espíritu de Él y así poder alimentar a nuestra alma conforme a los propósitos de Dios. ¿Me sigue?

Pan y agua.

¿Por qué dijo Jesús que Él era pan y agua, por qué no dijo que él era carne y vino, por ejemplo? Porque Jesús quería decirnos que Él es lo único vital que necesita nuestro espíritu, así como el pan y el agua es vital para el cuerpo.

Al hablar de pan y agua, está hablando de lo esencial para la vida, por eso es importante que nos alimentemos de su palabra de gracia que encontraremos en todas las Escrituras, desde Génesis hasta Apocalipsis.

Concluyamos esta parte diciendo que entendemos lo esencial que es alimentar a nuestro espíritu llenándolo de Cristo para poder darle un buen alimento a nuestra alma.

VI      COMPROMETIDOS A ALIMENTARNOS BIEN

Esta última parte se llama: Comprometidos a alimentarnos bien.

Ahora que nos ha tocado salir del país nos hemos enfrentado a la comida de otras culturas, a los ingredientes de otras culturas.

Aún en Estados Unidos tuvimos que buscar lugares donde vendieran los ingredientes que nosotros estamos acostumbrados a usar para guisar y así poder comer lo más parecido a como se come en nuestro país.

Estando en Londres se hizo aún más complicado, entre más lejos estés de tu país más difícil se hace encontrar los ingredientes que tú conoces, pero buscando se encuentran y eso hicimos y los encontramos y pudimos guisar y comer lo que estamos acostumbrados.

Lo mismo pasa en lo espiritual, probablemente no tienes las condiciones idóneas para alimentar tu espíritu sanamente, por el trabajo, los estudios, la gente de alrededor, etc., pero lo que hay que hacer es buscar esas condiciones y la promesa del Señor es que el que busca, encuentra.

Así que no dejes que los problemas o lo agitado de tu día te impida alimentar tu espíritu con Jesús, que es la palabra de Dios, él es el Verbo hecho carne, él es la Palabra de Dios convertido en persona para venir y rescatarnos del pecado y de la muerte.

Miremos la importancia de la comida.

Por una comida lo perdimos todo.

(RVR60) Génesis 3:6 y 23 “ 6Y vio la mujer que el árbol era bueno para comer, y que era agradable a los ojos, y árbol codiciable para alcanzar la sabiduría; y tomó de su fruto, y comió; y dio también a su marido, el cual comió así como ella.  23Y lo sacó Jehová del huerto del Edén, para que labrase la tierra de que fue tomado.”

Lo teníamos todo con Adán y Eva, pero por una comida equivocada lo perdimos todo.

Esaú también perdió su primogenitura y su bendición por un plato de lentejas.

Pero con una comida lo recuperamos todo, por eso Jesús dijo:

(RVR60) Juan 6:50-57 “ 50Este es el pan que desciende del cielo, para que el que de él come, no muera. 51Yo soy el pan vivo que descendió del cielo; si alguno comiere de este pan, vivirá para siempre; y el pan que yo daré es mi carne, la cual yo daré por la vida del mundo. 52Entonces los judíos contendían entre sí, diciendo: ¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?  53Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Si no coméis la carne del Hijo del Hombre, y bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. 54El que come mi carne y bebe mi sangre, tiene vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero. 55Porque mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. 56El que come mi carne y bebe mi sangre, en mí permanece, y yo en él. (Esto lo celebramos en la Santa Cena)  57Como me envió el Padre viviente, y yo vivo por el Padre, asimismo el que me come, él también vivirá por mí.

Jesús nos habló de la importancia y poder que tiene comer de Él, por eso se hace vital que tú y yo comamos de él correctamente.

Hambre y sed de ser justos por él.

Jesús dijo:

(RVR60) Mateo 5:6 “6Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia, porque ellos serán saciados.”

Tener hambre y sed por ser justos significa que todos los días anhelas llenarte de su justicia en la cruz que te hace justo.

Usar los sustantivos hambre y sed tiene el propósito de hacernos entender que alimentarnos de su justicia en nosotros debe ser diario, si tú comes una sola vez al día, o sea cada 24 horas, al día siguiente tendrás mucha hambre y antes que otra cosa buscarás saciar esa hambre y sed.

Bueno, a eso se refiere Jesús cuando dice que seremos bienaventurados los que todos los días tengamos hambre y sed de Él, porque él nos saciará.

Al decir hambre y sed se refiere a todos los días, porque hambre y sed se tiene todos los días.

(RVR60) Mateo 6:10 “11El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy.”

Él es nuestro primer pan de cada día que debemos anhelar, porque junto con él vendrá toda la provisión que necesitemos de comida natural y de todas nuestras necesidades.

Así que hoy es un buen día para comprometernos a tener hambre y sed por Dios.

Que su Gracia obre en ti.

Sé que esto muchas veces lo has deseado, pero no has podido, la comida chatarra de todos esos distractores te lo ha impedido, pero hoy sólo tienes que pedirlo, pídeselo al Señor creyendo que por la obra de amor manifiesta en la cruz su gracia y su favor serán derramados sobre ti y podrás sentir cada día más hambre y sed de Jesús y su gracia.

Así que podemos concluir esta parte del mensaje diciendo que hoy nos comprometemos a alimentarnos de su carne y de su sangre por la obra de amor derramada en la cruz.      

VI      MINISTRACIÓN

Ven y siéntate a la mesa del Señor porque Él ya ha dispuesto el banquete espiritual que tú necesitas para vivir una vida en abundancia, cumplir tus propósitos generacionales y conquistar esa montaña prometida como a Caleb.

Come cada día de su palabra y encuéntrate con Jesús lo que te alimentará para que tu espíritu esté lleno y puedas así alimentar a tu alma y tomes las decisiones correctas que te lleven a cumplir con sus propósitos.

Si tú comieras sólo una vez por semana, estarías muy desnutrido y famélico, lo mismo pasa con tu espíritu si solo le das de comer los domingos, y eso a veces, es bueno para ti y los tuyos comprometerte con el Señor a buscar su comida todos los días y verás como te fortalecerás en el espíritu y caminarás hacia esa tierra llena de bendiciones que Dios ha preparado para ti.

La gracia no sustituye tu alimentación, recuerda, que gracia no es INACTIVIDAD, es ACTIVIDAD DIRIGIDA POR JESÚS.

La gracia no sustituye tu libre albedrío de decidir con qué te quieres alimentar, si con redes sociales y Netflix o con su palabra.

Yo creo y declaro que esta es una generación de hambrientos y sedientos por su gracia derramada en la cruz que nos hace justos y llenos de su favor y bendiciones.

Comprometámonos a ser hambrientos y sedientos de Cristo y a sentarnos a su mesa para que nuestro espíritu sea alimentado y a su vez pueda alimentar a nuestra alma para tomar las mejores decisiones de vida.

Amén.