Dom, Jul 31, 2022
LOS DOS SEÑORES. La batalla de la fe contras las riquezas
Matthew 6:24 por Luis David Meza

I           MENSAJE CENTRAL

Hoy vamos a hablar de: La batalla que tiene la fe contra las riquezas.

La semana pasada aprendimos lo que implica vivir por fe y no por vista, aprendimos cuál es la normalidad de alguien que de verdad vive por fe.

En nuestro caminar cristiano hemos visto que lo que más le impide a la gente vivir por fe es el dinero, ya sea la falta de él o el exceso de él.

Hoy Dios nos va a enseñar en su palabra como puede nuestra fe vencer la oposición de las riquezas.

Serie: AÑO 2022 “AÑO DE REPOSO Y ACELERAMIENTO”

 

II          INTRODUCCIÓN

La semana pasada hablamos de las cuatro implicaciones que tiene la fe, y dijimos algo muy importante: La cuarta implicación es que Dios es quien nos dará todas las cosas, que no es ni nuestro esfuerzo, ni nuestro conocimiento, intelecto, relaciones importantes o el dinero, sino que es Dios quien nos dará todo lo que él ha puesto en nuestros corazones.

Todo esto compite con nuestra fe y confianza en Dios, pero de todos, quien se convierte en la mayor oposición a la fe del creyente es el dinero o también llamadas en la Biblia, riquezas.

La gente con su fe supera los miedos, las heridas, las enfermedades, la falta de estudios, los pleitos familiares, hasta las desgracias personales, pero lo que más le cuesta superar con fe es la falta de dinero o el exceso de dinero.

Y la razón es esta:

(NVI) Mateo 6:24 “24 »Nadie puede servir a dos señores, pues menospreciará a uno y amará al otro, o querrá mucho a uno y despreciará al otro. No se puede servir a la vez a Dios y a las riquezas.

Mire como lo dice la versión NTV:

(NTV) Mateo 6:24 “24 »Nadie puede servir a dos amos. Pues odiará a uno y amará al otro; será leal a uno y despreciará al otro. No se puede servir a Dios y estar esclavizado al dinero.”

La razón por la que la fe en Dios tiene su más grande batalla contra el dinero, las riquezas y todo lo que las produce es porque las riquezas son un señor.

Nuestro Dios es Señor con S mayúscula, pero el dinero también es un señor, aunque con ese minúscula, y ambos se oponen entre sí para darnos órdenes.

De aquí que el mensaje de hoy lleva por título: LOS DOS SEÑORES. La batalla de la fe contra las riquezas.

 

III      EL SEÑOR DINERO Y SU OBRA

Esta parte del mensaje se llama: El señor dinero y su obra.

Algo que tenemos que dimensionar es que la Biblia no le llama señor al diablo, que se cree que es el peor enemigo de Dios, pero si le llama señor al dinero.

El diablo no le puede competir a Dios, pero la Escritura dice que el dinero si le compite, por eso dice que nadie puede servir a Dios y al dinero.

Características de un señor.

Una característica de un señor es que da órdenes y demanda obediencia.

Dios es nuestro Señor y demanda que le obedezcamos, pero el dinero y las riquezas también son un Señor y quieren nuestra obediencia.

Así que cuando una situación o circunstancia demanda vivirla por fe confiando en Dios nuestro Señor, la mayoría de las veces aparece el señor dinero y te dice: “No lo hagas”, no puedes, apenas y te alcanza para el gasto” y cosas de este tipo. ¿Me sigue?

¿Por qué es poderoso el señor dinero?

El señor dinero es poderoso porque todo en la vida se ejecuta con dinero, casarse implica dinero, tener hijos, la educación, la amistad implica dinero, el amor te va a llevar a gastar algo o mucho dinero, simplemente vivir cuesta dinero, hasta morirse cuesta dinero.

Este es el tipo de órdenes sutiles que da el señor dinero.

El amor al dinero.

1ª Timoteo 6:10 “10porque raíz de todos los males es el amor al dinero, el cual codiciando algunos, se extraviaron de la fe, y fueron traspasados de muchos dolores.”

Ya vio que una de las cosas que provoca el amar al dinero es que hace que la gente deje de tener fe o deje de usarla como Dios nos enseñó la semana pasada.

El dinero no es malo.

Ojo a esto: El dinero no es malo, lo malo es que lo convirtamos en nuestro Señor, tan no es malo, que Dios es el dueño de todas las riquezas del mundo:

(NVI) Hageo 2:8 “Mía es la plata, y mío es el oro —afirma el Señor, Todopoderoso—.”

La obra del dinero contra la palabra.

Si algo es valioso es la palabra de Dios, pero mira lo que le hacen las riquezas a la palabra de Dios:

(NVI) Mateo 13:22 “22 El que recibió la semilla que cayó entre espinos es el que oye la palabra, pero las preocupaciones de esta vida y el engaño de las riquezas la ahogan, de modo que ésta no llega a dar fruto.”

Qué impresionante: El engaño de las riquezas puede ahogar la palabra de fe que Dios te da cada semana. 

¿Cuál es el engaño de las riquezas o del dinero?

Salmo 73:1-24 (varios) “1 Ciertamente es bueno Dios para con Israel, para con los limpios de corazón. 2 En cuanto a mí, casi se deslizaron mis pies, ¡por poco resbalaron mis pasos!, 3 porque tuve envidia de los arrogantes, viendo la prosperidad de los impíos. 4 No se atribulan por su muerte, pues su vigor está entero.5 No pasan trabajos como los otros mortales, ni son azotados como los demás hombres. 7 Los ojos se les saltan de gordura; logran con creces los antojos del corazón.12 Estos impíos, sin ser turbados del mundo, aumentaron sus riquezas.16 Cuando pensé para saber esto, fue duro trabajo para mí,17 hasta que, entrando en el santuario de Dios, comprendí el fin de ellos.18 Ciertamente, los has puesto en deslizaderos, en asolamiento los harás caer.19 ¡Cómo han sido asolados de repente! ¡Perecieron, se consumieron de terrores! 27 Ciertamente los que se alejan de ti perecerán; tú destruirás a todo aquel que de ti se aparta.”

Mucha gente voltea a ver a gente impía que no conoce a Dios y se extraña de verlos prosperar, y quieren ser como ellos, pero la palabra dice que las riquezas Dios las usa como deslizadero de aquellos que se apartan de Él.

Y esto es parte del engaño de las riquezas, la gente dice: “nada más consigo esto que necesito y hago lo que Dios me pide”, pero mire lo que hace el poner nuestros ojos en las riquezas:

(NVI) Eclesiastés 5:10 “10 Quien ama el dinero, de dinero no se sacia. Quien ama las riquezas nunca tiene suficiente. ¡También esto es absurdo!”

Frase: El señor dinero no te dará paz, en cambio la paz en el Señor te dará mucho dinero.

Podemos concluir esta parte diciendo que el dinero es un señor y su obra maléfica es apartar de la fe y confianza en Dios a los creyentes.

        

IV      HACIENDO RIQUEZAS CONFORME A DIOS

Esta parte del mensaje se llama: Haciendo riquezas conforme a Dios.

Si usted quiere tener dinero y riquezas hágalo conforme al corazón de Dios.

Para empezar, déjeme darle algunos principios para manejar nuestras riquezas en el reino de Dios:

  1. Pida a Dios sabiduría, no pida dinero.

(NVI) Eclesiastés 7:12 “12 Puedes ponerte a la sombra de la sabiduría o a la sombra del dinero, pero la sabiduría tiene la ventaja de dar vida a quien la posee.”

La sabiduría te hará ganar mucho dinero y no convertirlo en tu señor, sino en tu sirviente.

Mire el ejemplo del rey Salomón.

Dios le dijo pídeme lo que quieras por gobernar a mi pueblo:

(RVR60) 1 Reyes 3:9-13 11Y le dijo Dios: Porque has demandado esto, y no pediste para ti muchos días, ni pediste para ti riquezas, ni pediste la vida de tus enemigos, sino que demandaste para ti inteligencia para oír juicio, 12he aquí lo he hecho conforme a tus palabras; he aquí que te he dado corazón sabio y entendido, tanto que no ha habido antes de ti otro como tú, ni después de ti se levantará otro como tú. 13Y aun también te he dado las cosas que no pediste, riquezas y gloria, de tal manera que entre los reyes ninguno haya como tú en todos tus días. “

Cuando tú demandas sabiduría para hacer los propósitos de Dios y no estás afanado, ni temeroso por el dinero, Dios te dará las riquezas que no pediste.

 

  1. Las riquezas provienen de Dios.

Entendamos algo, las riquezas que provienen de Dios son muy buenas, las que provienen del dinero son una perdición.

(RVR60) Deuteronomio 8:17-18 “17y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. 18Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.”

Claro tú te esforzarás para ser sabio al trabajar, al invertir, al trabajar 8 o 10 horas, tener una vida en equilibrio, pero al final, creerás firmemente que es Dios quien te haya dado esas fuerzas o esa inteligencia para ganar tu dinero. ¿Amén?

 

  1. No le dé a Dios lo que le sobre.

(RVR60) Marcos 12:41-44 “41Estando Jesús sentado delante del arca de la ofrenda, miraba cómo el pueblo echaba dinero en el arca; y muchos ricos echaban mucho. 42Y vino una viuda pobre, y echó dos blancas, o sea un cuadrante. 43Entonces llamando a sus discípulos, les dijo: De cierto os digo que esta viuda pobre echó más que todos los que han echado en el arca; 44porque todos han echado de lo que les sobra; pero ésta, de su pobreza echó todo lo que tenía, todo su sustento.”

Cuando le traiga ofrendas a Dios, no le traiga lo que le sobre, ponga sus diezmos y ofrendas en el primer lugar de sus egresos mensuales en su presupuesto.

No se trata de que traigas ofrendas a Dios de todo lo que ganas, sino que priorices la ofrenda que vas a dar y si después no te alcanza para terminar el mes, no te preocupes, Dios te suplirá lo que necesites.

 

  1. Confíe en que Dios le dará las riquezas.

(NVI) Proverbios 8:17-18 “17 A los que me aman, les correspondo; a los que me buscan, me doy a conocer. 18 Conmigo están las riquezas y la honra, la prosperidad y los bienes duraderos.”

Busque a Dios, sépase muy amado de Dios, confíe en la obra terminada de nuestro Señor Jesús en la cruz y Dios le dará riquezas, honra, prosperidad y bienes duraderos.

La próxima semana le enseñaré otros tres principios de cómo hacer riquezas conforme al corazón de Dios.

Podemos concluir esta parte del mensaje diciendo que las riquezas le pertenecen al Señor y que existen principios celestiales para prosperar y hacer riquezas, usando al dinero como sirviente y nunca como Señor.

 

V       JESÚS HABLÓ Y ENSEÑÓ MUCHO ACERCA DEL DINERO

Esta última parte del mensaje de hoy se llama: Jesús habló y enseñó mucho acerca del dinero.

La biblia habla mucho acerca de cómo manejar el dinero y las riquezas.

El 70% de las parábolas de Jesús hablan de dinero o contienen alguna enseñanza o bendición económica.

Todas las enseñanzas de Jesús sobre milagros de sanidad llevan implícito un milagro financiero.

Cuesta muy caro enfermarse, familias se van a la quiebra o al endeudamiento excesivo cuando pasan por una grave enfermedad y sobre todo las degenerativas.

La parábola de los talentos es uno de los muchos ejemplos:

Esta parábola no habla de servir a Dios con los dones y talentos que Él nos ha dado.

La palabra griega para talento usada en esta parábola se refiere a una moneda que se usaba en aquella época.

En inglés se traduce como bienes y en español como dinero.

(RVR60) Mateo 25:14-15 “14Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. 15A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.”

Los dos primeros trajeron el doble, es decir, ganaron un 100% sobre lo que les dieron, pero el que recibió uno, no invirtió lo que le dieron y solo devolvió lo que le habían dado, y Jesús le dijo:

(RVR60) Mateo 25:26-29 “26Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 27Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 28Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. 29Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.

Jesús está hablando de predicar su evangelio con todo lo que tú eres, pues lo que eres te lo dio Dios, no se trata de talentos humanos y capacidades, esa palabra talento sólo es una coincidencia en español, pero significa dinero.

Pero también habla de cómo trata Dios al dinero, espera que sepamos ser buenos administradores de lo que Él nos da y lo multipliquemos, que no lo queramos acaparar, ni que seamos negligentes, por eso dice que al que tenga más se le dará más dinero, porque ha mostrado diligencia y productividad a la hora de administrarlo.

Y así muchas otras parábolas, como la de los trabajadores que fueron a la viña del Señor a trabajar y algunos trabajaron una hora y otras doce horas, y a todos les pagó igual, ahí también enseña cual debe ser nuestra relación con el dinero y el de los demás.

Entonces podemos concluir que la Biblia enseña mucho de cómo debemos manejar nuestras finanzas, en el sentido de que a Jesús le interesa que ninguno de nosotros tengamos al dinero como señor sino como sirviente.

 

VI         MINISTRACIÓN

La próxima semana seguiremos hablando de cómo nuestra fe puede vencer al señor de las riquezas, al señor dinero y podamos hacer, confiadamente, lo que es la voluntad de Dios sin pedirle permiso al dinero.

Oremos para que seamos esclavos de Dios pero no del dinero.