Dom, Jun 12, 2022
ATRÉVETE A SER DIFERENTE. Para que Dios te use grandemente
Numbers 14:24 por Luis David Meza

I MENSAJE CENTRAL

Te resumiré el mensaje de hoy en una frase: Dios quiere usar grandemente a sus hijos, pero muchas veces la gente no cree que Dios quiera o pueda usarlas.

Serie: AÑO 2022 “AÑO DE REPOSO Y ACELERAMIENTO”

Hoy Dios nos revelará en su palabra cuáles son los atributos que busca Dios en sus hijos para poder usarlos grandemente y llevarlos a disfrutar de la tierra de sus promesas, como lo hizo con Caleb.

 

II          INTRODUCCIÓN

Hace dos semanas aprendimos como fue que Caleb, un hombre que había sido esclavo cuarenta años, reclamó una promesa que Dios le hizo cuarenta y cinco años atrás, cuando le dijo a Josué: ¡Dame esta montaña! A pesar de estar llena de gigantes guerreros y ciudades fortificadas ¿Recuerda?

Y la semana pasada aprendimos, con el ejemplo de Caleb, a dejar de divagar en nuestra vida o en algunas áreas de nuestra vida y caminar directo hacia el cumplimiento de los propósitos que Dios ha puesto en cada uno de nosotros y de nuestras generaciones.

Hoy vamos a conocer los atributos que vio Dios en Caleb para usarlo de esa manera y aprenderemos como dejarnos usar grandemente por nuestro Dios y Padre.

Mire lo que dice Dios de por qué le dio todo eso a Caleb:   

(DHH) Números 14:23-24 23ninguno de ellos verá la tierra que prometí a sus antepasados. Ninguno de los que me han menospreciado la verá. 24 Solamente mi siervo Caleb ha tenido un espíritu diferente y me ha obedecido fielmente. Por eso a él sí lo dejaré entrar en el país que fue a explorar, y sus descendientes se establecerán allí.”

Dios dice que Caleb pudo entrar a la tierra de sus promesas porque tenía un espíritu diferente, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: ATRÉVETE A SER DIFERENTE. Para que Dios te use grandemente.

 

III         ¿QUÉ SIGNIFICA SER DIFERENTE PARA DIOS?

Esta primera parte del mensaje se titula: ¿Qué significa ser diferente para Dios?

Dios dijo de Caleb que era diferente, que él tenía un espíritu diferente.

¿A caso significa sobresalir de la multitud? ¿Ser mejor que todos? ¿Tener una mente ganadora?

Miremos lo que Dios le dijo al joven profeta Jeremías y saquemos conclusiones:

(DHH) Jeremías 1:4-54 El Señor se dirigió a mí, y me dijo: 5 Antes de darte la vida, ya te había yo escogido; antes de que nacieras, ya te había yo apartado; te había destinado a ser profeta de las naciones.”

Amado, no eres diferente para Dios por tu personalidad avasalladora, ni por tus habilidades, tus estudios o tu forma de vestir, eres diferente por una simple razón: Él te escogió desde antes de nacer para cumplir sus propósitos.

Eso te hace diferente, que eres su escogido ¿Amén?

¿Por qué te escogió Dios?

Mira las razones que les dio Dios al pueblo de Israel del por qué los escogió como su pueblo:

(NVI) Números 7:6-7Porque para el Señor tu Dios tú eres un pueblo santo; él te eligió para que fueras su posesión exclusiva entre todos los pueblos de la tierra.El Señor se encariñó contigo y te eligió, aunque no eras el pueblo más numeroso sino el más insignificante de todos.

Dios eligió a Israel porque era el pueblo más pequeño e insignificante de toda la tierra.

A Dios le gusta escoger a lo menos para que cuando te lleve a lo más Él se lleve toda lo gloria. ¡Aleluya!

El único que te conoce perfectamente, que conoce tus virtudes y todos tus defectos, te ha escogido para un destino glorioso que sólo tú puedes cumplir.

Dios no te escogió por tus habilidades y fortalezas, más bien te eligió por tus debilidades que te hacen entender tu necesidad de Su gracia.

Dios escoge a la gente por razones totalmente diferentes a las del mundo.

La gente siempre escoge a la gente más capacitada, fuerte e inteligente; pero Dios no, Dios escoge a quien sabe que reconoce sus debilidades y flaquezas y que necesita de su gracia, que necesita de su favor inmerecido derramado en esa cruz para salir adelante en la vida y conquistar la tierra prometida sin divagar.

Podemos concluir que somos diferentes porque Dios nos escogió para cumplir un propósito único y especial, y porque por nuestras debilidades reconocemos la necesidad de su Gracia consumada en la cruz.

 

IV         EL SEGUNDO ATRIBUTO DE CALEB      

Esta segunda parte del mensaje se titula: El segundo atributo de Caleb.

Dios dijo que Caleb entraría a la tierra prometida por dos atributos, el primero por tener un espíritu diferente, que acabamos de explicar, pero hubo un segundo atributo ¿alguien lo recuerda?

Vamos a recordarlo:

(DHH) Números 14:2424 Solamente mi siervo Caleb ha tenido un espíritu diferente y me ha obedecido fielmente. Por eso a él sí lo dejaré entrar en el país que fue a explorar, y sus descendientes se establecerán allí.”

Dios dijo que Caleb lo había obedecido fielmente.

Pero hoy nosotros sabemos que es imposible obedecer a Dios sin errar, sin equivocarnos, entonces ¿Dios habrá querido decirnos que, el que no le obedezca sin fallar no entrará a disfrutar su tierra prometida, disfrutar de sus promesas?

Yo creo que no quiso decir eso, pero veamos otra versión y salgamos de la duda:

Números 12:24(a) 24Pero a mi siervo Caleb, por cuanto hubo en él otro espíritu, y decidió ir en pos de mí,”

Esta versión dice que Caleb fue en pos de Dios, pero ¿Qué significa ir en pos de Dios? Creo que tenemos que ver otra versión:

(TLA) Números 12:24(a)24Pero Caleb, mi servidor, no fue como los demás, sino que creyó en mi promesa.”

Ahora sí, este es el segundo atributo de Caleb, aparte de ser diferente, le creyó a la promesa que les había hecho Dios, eso significa ser obediente a Dios.

Claro que a Dios le gusta y le interesa que seamos obedientes a su palabra, pero Él sabe que por nuestra naturaleza imperfecta no podremos obedecer en todo, pero Él no está buscando eso, sino que siempre que se trate de promesas le creamos y obedezcamos sus instrucciones ¿Me expliqué?

Moisés no entró en la tierra prometida.

Por esta razón fue la que Moisés no pudo entrar a la tierra prometida, porque no le creyó a Dios y no obedeció, no porque haya sido un desobediente o un rebelde:

Números 20:5-125¿Y por qué nos has hecho subir de Egipto, para traernos a este mal lugar? No es lugar de sementera, de higueras, de viñas ni de granadas; ni aun de agua para beber. 6Y se fueron Moisés y Aarón de delante de la congregación a la puerta del tabernáculo de reunión, y se postraron sobre sus rostros; y la gloria de Jehová apareció sobre ellos. 7Y habló Jehová a Moisés, diciendo: 8Toma la vara, y reúne la congregación, tú y Aarón tu hermano, y hablad a la peña a vista de ellos; y ella dará su agua, y les sacarás aguas de la peña, y darás de beber a la congregación y a sus bestias. 9Entonces Moisés tomó la vara de delante de Jehová, como él le mandó.10Y reunieron Moisés y Aarón a la congregación delante de la peña, y les dijo: ¡Oíd ahora, rebeldes! ¿Os hemos de hacer salir aguas de esta peña? 11Entonces alzó Moisés su mano y golpeó la peña con su vara dos veces; y salieron muchas aguas, y bebió la congregación, y sus bestias. 12Y Jehová dijo a Moisés y a Aarón: Por cuanto no creísteis en mí, para santificarme delante de los hijos de Israel, por tanto, no meteréis esta congregación en la tierra que les he dado.

Desobedecer a Dios al no hacer lo bueno es una cosa, pero desobedecer a Dios no creyendo su palabra o sus promesas es no santificarlo, y eso fue lo que hizo que Moisés no pudiera entrar a ver sus promesas, y es lo que podría hacer que nosotros no veamos las nuestras, porque si no creemos en que Él lo cumplirá no podremos ver nuestras promesas cumplidas, cuando Jesús en la cruz ya las cumplió, por eso la palabra dice:

(NTV) 2ª Corintios 1.20(a) “ 20 Pues todas las promesas de Dios se cumplieron en Cristo…”

Y por eso Jesús dice: Al que cree todo le es posible y ¿al que no cree? Pues no le será posible, ¿le hace sentido?

Podemos concluir que el segundo atributo de Caleb fue creer a la promesa de Dios.

 

V          EL ATRIBUTO ESCONDIDO DE UN MATA GIGANTES

Esta última sección se titula: El atributo escondido de un mata gigantes.

Caleb derrotó a los gigantes guerreros que había arriba de su montaña, ¿cierto? Pero la Escritura no nos revela cómo.

Pero la historia más renombrada acerca de matar gigantes es la historia de David y Goliat.

Historia de David.

Esa historia termina con David derrotando con una simple honda a un gigante de casi tres metros llamado Goliat.

El atributo más conocido de David para derrotar a Goliat es su fe, el peleó en el nombre de Dios y Dios le dio la victoria:

(NVI) 1ª Samuel 17:45-4745 David le contestó: —Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del Señor Todopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado. 46 Hoy mismo el Señor te entregará en mis manos; y yo te mataré y te cortaré la cabeza. Hoy mismo echaré los cadáveres del ejército filisteo a las aves del cielo y a las fieras del campo, y todo el mundo sabrá que hay un Dios en Israel. 47 Todos los que están aquí reconocerán que el Señor salva sin necesidad de espada ni de lanza. La batalla es del Señor, y él los entregará a ustedes en nuestras manos.”

El mismo atributo que Caleb: Creerle a Dios, confiar en Dios.

           

 

El tercer atributo.

Pero vayamos a descubrir el tercer atributo para poder ser usados grandemente por Dios.

Al igual que Caleb, David viene de la nada, fue un joven rechazado, no tomado en cuenta por su padre y sus hermanos.

Fue el menor de 8 hermanos, y David vivió siempre a la sombre de sus siete sobresalientes hermanos.

Mientras ellos eran guerreros importantes del ejército de Israel, David cuidaba las ovejas de su padre en el patio trasero de su casa.

Cuando Samuel fue a casa de su padre Isaí y le pidió que mandara llamar a sus hijos, Isaí se olvidó de llamar a David.

David fue el hijo de una aventura de su padre.

David no recibió palabras de aliento de su familia, cuando fue el frente de batalla a llevarle de comer a sus hermanos, ellos lo rechazaron, dijeron de él que era un desobligado porque había dejado solas a las ovejas de su padre, uno de sus hermanos le dijo que era un morboso, que estaba ahí por el morbo de ver como el gigante Goliat mataría a su rival.

Cuando se ofreció al rey Saúl para pelear contra Goliat, el rey Saúl no creyó en David, no creyó que David, siendo un muchacho pudiera derrotar a un guerrero gigante.

No necesitamos imaginarlo.

Tal vez para algunos de nosotros, esto nos sea tan familiar que no necesitamos imaginarlo, lo entendemos perfectamente, lo hemos vivido demasiado cerca: Trasfondos familiares desordenados, palabras agresivas sobre nosotros, abandono, rechazo, falta de fe por parte de las personas que nos deberían animar y muchas cosas más.

¿Cómo David que vivió todo esto pudo convertirse en un asesino de gigantes? ¿Cómo pudo escuchar las burlas abusivas de Goliat y no caer en la inferioridad y la impotencia, y levantarse a pelear contra él?

 

El lugar más insignificante.

La respuesta está en el lugar más insignificante y en la época menos brillante de David: Cuando él estaba en el patio trasero de la casa cuidando unas pocas ovejas, casi con la intención de apartarlo del hogar.

Ahí, en ese lugar a solas, David pudo enfrentar sus pensamientos y sus sentimientos de rechazo y desprecio.

(NVI) Salmo 139:1313 Tú creaste mis entrañas; me formaste en el vientre de mi madre. 14 ¡Te alabo porque soy una creación admirable! ¡Tus obras son maravillosas, y esto lo sé muy bien!”

Toda esa baja autoestima que su familia había provocado en él, David la revertió al sentir el abrazo de Aquel que lo había formado sus entrañas desde el vientre de su madre y lo había convencido que él era ¡Una creación admirable, una obra maravillosa!

La voz de Dios.

Con este entorno, la actitud de su padre, y en especial la de sus hermanos, es muy probable que David escuchara frases como: ¡Fuera de aquí y ve a atender a esas patéticas pocas ovejas! ¡Ni eso puedes hacer bien!

Esa era la voz de sus hermanos, pero David escuchaba la voz de Dios que le decía:

(NTV) Salmos 27:7-87Escúchame cuando oro, oh Señor; ¡ten misericordia y respóndeme! 8 Mi corazón te ha oído decir: Ven y conversa conmigo. Y mi corazón responde: Aquí vengo, Señor.”

David sabía que a Dios le encantaba platicar con él, y por eso David podía derramar su corazón lastimado y Dios derrotó al primer gigante con que se encontraba David a diario: La baja auto estima.

Mis amados, muchas veces, el primer gigante o la primera gran batalla que tenemos que librar y vencer, no está en la oficina, en los estudios, el matrimonio o la escasez, no.

Ese primer gigante está en nuestros corazones y es el mismo gigante que Dios derrotó para David: La baja auto estima provocada por todo lo que las personas de nuestro alrededor, con querer o sin querer, hicieron o dijeron contra nosotros.

La baja auto estima y la mala auto imagen te hacen creer que Dios no te podrá usar grandemente.

Bueno, pues aquí tienes el tercer atributo, ve a tu lugar secreto, cómo te enseñó Jesús, y cerrada la puerta, derrámale tu corazón al Padre, y él te hará saber lo que realmente eres, no lo que diga la gente de ti, ni lo bueno ni lo malo, él te hará saber lo admirable que eres a sus ojos y eso levantará tu baja autoestima, cuál quiera que sea el origen de ella.

Así que el tercer atributo que debemos tener para que Dios nos pueda usar grandemente, es buscarlo en la intimidad y derramar nuestros corazones lastimados hasta que Él nos de la victoria y escuchemos de su propia voz: Quienes somos para él y no para la gente.

 

VI         MINISTRACIÓN

¿Quieres que Dios te use grandemente? Atrévete a ser diferente: ¿Cómo?

Amen.