Dom, Jun 05, 2022
SIN DIVAGAR. Caminando hacia sus propósitos
Matthew 7:24 por Luis David Meza

I MENSAJE CENTRAL

Te voy a resumir el mensaje de hoy en una frase: Mucha gente siente que divaga y que no le puede encontrar propósito y sentido a su vida.

Hoy Dios quieren enseñarnos en su palabra cómo dejar de divagar y comenzar a caminar en línea recta hacia los propósitos que Él tiene para cada uno de nosotros y nuestras generaciones.

Serie: AÑO 2022 “AÑO DE REPOSO Y ACELERAMIENTO”

 

II          INTRODUCCIÓN

La palabra de la gracia de nuestro Señor Jesucristo, que semana con semana escuchas en esta tu iglesia Plenitud en Cristo, está diseñada para que tú la recibas, disfrutes y la puedas poner por obra sobre ti y así puedas alcanzar los propósitos que Dios ha puesto en tu corazón.

Después de tu salvación, lo que más le interesa a Dios es que puedas llevar a cabo el propósito de vida que ha sembrado en tu mente y en tu corazón.

¿Caminamos o divagamos?

(RVR95) Salmos 95:10 “10 Cuarenta años estuve disgustado con la nación, y dije: “Es pueblo que divaga de corazón y no han conocido mis caminos.”

Esta pregunta es para ti: ¿Estás divagando o estás caminando hacia tus propósitos?

Divagar es andar sin rumbo fijo, sin un propósito, en cambio, caminar es dirigirse hacia algún lugar, u a meta o un propósito deliberadamente.

Mucha gente siente que, visto desde afuera, parece que se mueve hacia adelante en la vida, pero por dentro está peleando por encontrarle propósito y sentido a su vida.

Pero, aunque tiene esta duda existencial, sólo baja la cabeza y vuelve a entrar en la rutina de todos los días, pero eso no le hace sentir bien, sabe que hay algo más para él en la vida, pero tal vez no sabe cómo ir hacia allá y se siente divagando en vez de caminando hacia su destino.

Dios quiere que pares de divagar y comiences a caminar hacia tu destino.

De aquí que el mensaje de hoy lleva por título: SIN DIVAGAR. Caminando hacia sus propósitos.

 

III         ¿CÓMO DEJAR DE DIVAGAR HACIA MI DESTINO?

Esta primera sección la he titulado: ¿Cómo dejar de divagar hacia mi destino?

El plan de Dios para Israel nunca fue que ellos divagaran 40 años por el desierto, su plan siempre fue que ellos fueran en línea recta, de la esclavitud de Egipto a la tierra prometida, pero ellos no quisieron entrar y tuvieron que vagar cuarenta años para poder entrar en la tierra de las promesas de Dios,

¿Qué los hizo divagar por el desierto? La Escritura dice:

(NVI) Hebreos 3:19 “19 Como podemos ver, no pudieron entrar por causa de su incredulidad.”

Ellos no le creyeron a Moisés, su líder, que constantemente les recordaba la bondad de Dios y su fidelidad.

No le creyeron en Caleb y a Josué que trajeron buenas noticias después de haber estado 40 días espiando la tierra prometida.

Trajeron una muestra de los enormes frutos que había en la tierra de Canaán como Dios lo había prometido, que era una tierra en verdad buena y muy productiva:

(NTV) Números 13:23 “ 23 Cuando llegaron al valle de Escol, cortaron una rama con un solo racimo de uvas, tan grande ¡que tuvieron que transportarlo en un palo, entre dos! También llevaron muestras de granadas e higos.” 

No creyeron la promesa de Dios de que les daría a ellos esa tierra.

 El camino directo entre Egipto e Israel eran de unos 850 kms, caminado 5 kms por día, en menos de seis meses habrían llegado, ellos tardaron 40 años, por no creerle a Dios.

Lo mismo es para nosotros: Cada vez que nosotros escogemos creerle a Dios, a su palabra y a sus promesas, comenzamos a caminar rumbo a nuestro propósito de vida y vamos haciendo un progreso real, pero cuando dejamos que la vista nos aparte de la palabra de Dios y sus promesas y empezamos a permitir que lo que vemos dominen nuestros pensamientos, emociones y decisiones, ahí comenzamos a divagar sin la certeza de que algo bueno vendrá.

Entonces podemos concluir esta primera parte del mensaje diciendo que la manera cómo podemos dejar de divagar en nuestra vida es creer en las promesas de Dios, aunque estemos viendo y viviendo otra realidad.

 

IV         CAMINANDO EN LÍNEA RECTA

Esta segunda parte del mensaje la he titulado: Caminando en línea recta.

Mateo 7:24-27 “24Cualquiera, pues, que me oye estas palabras, y las hace, le compararé a un hombre prudente, que edificó su casa sobre la roca. 25Descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y golpearon contra aquella casa; y no cayó, porque estaba fundada sobre la roca. 26Pero cualquiera que me oye estas palabras y no las hace, le compararé a un hombre insensato, que edificó su casa sobre la arena; 27y descendió lluvia, y vinieron ríos, y soplaron vientos, y dieron con ímpetu contra aquella casa; y cayó, y fue grande su ruina.”

Jesús nos dio esta palabra para que entendiéramos que nuestra vida no debe estar edificada sobre un fundamento tan inestable como lo que vemos, pensamos o sentimos, por eso nos aconseja que nuestra vida esté fundada sobre la roca de su palabra y sus promesas.

¿Cómo caminar en sus promesas?

2ª Corintios 1:20 “20 Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén, por nosotros a gloria de Dios.”

Amén significa: “así sea” o “así se haga”.

Ahora, cheque que la palabra él, no es el artículo el, sino el pronombre de la tercera persona del singular él: Yo, tú, él y se refiere a Cristo, las promesas no son sólo en decir Sí y Amén, sino que son en el Sí y en el Amén porque crees en todo lo que significa la obra de Cristo en la cruz.

Mire estas otras dos versiones:

(NVI) 2ª Corintios 1:20 “20 Todas las promesas que ha hecho Dios son «sí» en Cristo. Así que por medio de Cristo respondemos «amén» para la gloria de Dios.”

¿Le queda más claro? Mire esta:

(NTV) 2ª Corintios 1.20 “ 20 Pues todas las promesas de Dios se cumplieron en Cristo con un resonante «¡sí!», y por medio de Cristo, nuestro «amén» (que significa «sí») se eleva a Dios para su gloria.”

Esto significa que cada vez que usted lee una promesa en la palabra de Dios o escucha al predicador hablar de los planes de Dios para su vida conforme su palabra, usted debe responder con un Sí y un Amén, porque usted cree en la obra de Cristo y cree que Dios seguramente las hará realidad.

Deje de divagar en sus propósitos al creer más a lo que ve que a Dios y sus promesas y comience a caminar hacia los grandes propósitos de Dios para su vida y la de sus generaciones, creyendo que la obra de amor de Cristo consumada en la cruz ha hecho realidad esas promesas de Dios para usted.

Entonces podemos concluir esta sección diciendo que el camino más recto entre tú y tu destino es creer en las promesas de Dios, a las que hay que decir, cada que las veamos o escuchemos: Sí y Amén por la obra consumada de mi Señor Jesucristo en la cruz. ¡Aleluya! ¡Adore al Señor Jesús!

 

V          ¿EL REPORTE DE QUIÉN VAS A CREER?

Esta última parte del mensaje la he titulado: ¿El reporte de quién vas a creer?

¿Has tratado de escuchar a dos personas hablándote al mismo tiempo? Cosa difícil ¿Cierto?, especialmente si tienen puntos de vista diferentes.

Ahora imagínate no dos, sino doce personas tratando de dar su opinión al mismo tiempo, sería una locura, ¿no es así?

Usted sabe la historia, diez espías dijeron que no podrían entrar a la tierra prometida porque había gigantes y montañas que se los impedirían, y otros dos, Josué y Caleb, dijeron que, aunque había gigantes y montañas, Dios se los había prometido y Dios les daría la victoria sobre de ellos.

Hoy tú puedes estar viviendo entre dos voces, por un lado: los medios de comunicación y mucha gente que te dice lo difícil que será lograr tus metas o propósitos y, por otro lado: lo que te dice la palabra de Dios y los predicadores de la gracia como nosotros.

Deja te pongo unos ejemplos:

El mundo te dice:

Esto es lo que te dice Dios:

“Mira toda la inestabilidad y la confusión que nos rodea, sólo será más difícil salir adelante en la vida.”

(NVI) Jeremías 29:11 “11 Porque yo sé muy bien los planes que tengo para ustedes —afirma el Señor—, planes de bienestar y no de calamidad, a fin de darles un futuro y una esperanza.”

“Vives en un mal barrio, vas a una mala escuela ¿dónde crees que vas a terminar?”

(NVI) Deuteronomio 28:13(a) “13 El Señor te pondrá a la cabeza, nunca en la cola. Siempre estarás en la cima, nunca en el fondo,”

“Si no tienes las conexiones correctas, las calificaciones y la apariencia adecuada, no lograrás nada en la vida.”

(NVI) Génesis 39:2 “Ahora bien, el Señor estaba con José y las cosas le salían muy bien. Mientras José vivía en la casa de su patrón egipcio,”

El Señor está contigo y te irá muy bien.

“Mira la familia en la que creciste, tus relaciones no van a ser menos disfuncionales y menos rotas.”

(NVI) Salmos 138:8(a) “El Señor cumplirá en mí su propósito. Tu gran amor, Señor, perdura para siempre;”

No importa quién estuvo en tu pasado, lo que importa es quien está en tu presente y futuro.

“No te hagas ilusiones, sólo vas a acabar decepcionado.”

(NTV) Romanos 5:5 “ Y esa esperanza no acabará en desilusión. Pues sabemos con cuánta ternura nos ama Dios, porque nos ha dado el Espíritu Santo para llenar nuestro corazón con su amor.”

 

 

Dios quiere que seas selectivo acerca de las voces que permites entrar en tu vida.

A todo aquel que le permitas hablar a tu vida se convertirá en una influencia inevitable para tus pensamientos y emociones y terminará siendo un factor importante en la prosperidad o no de tu vida.

Las voces de diez espías terminaron ahogando la voz de Josué y Caleb, y sobre todo, ahogaron la voz de Dios que les dijo que Él les daría esa tierra.

No dejes que nadie ahogue la voz de Dios y de sus promesas para tu vida.

Obtendrás lo que crees.

                La poderosa verdad de todo esto es que: Obtendrás lo que crees. 

 

Israel obtuvo lo que creyó cuando dijo que Dios los había traído a morir en ese desierto:

Éxodo 17:3 “ 3Así que el pueblo tuvo allí sed, y murmuró contra Moisés, y dijo: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para matarnos de sed a nosotros, a nuestros hijos y a nuestros ganados?

Y eso fue lo que obtuvo de Dios:

Números 14:30-31 “ 30Vosotros a la verdad no entraréis en la tierra, por la cual alcé mi mano y juré que os haría habitar en ella; exceptuando a Caleb hijo de Jefone, y a Josué hijo de Nun. 31Pero a vuestros niños, de los cuales dijisteis que serían por presa, yo los introduciré, y ellos conocerán la tierra que vosotros despreciasteis.

  No le creas a nada ni a nadie que vaya en contra de lo que dice Dios y sus promesas, ni siquiera a tu vista, porque por eso dice la palabra:

(NVI) 2a Corintios 5:7 “Vivimos por fe, no por vista.”

Podemos concluir esta parte del mensaje diciendo que el mensaje que vas a creer es el mensaje que hable de las promesas de Dios para tu vida. Amén.

 

VI       MINISTRACIÓN

Amado, que no te importe lo que han visto o están viendo tus ojos, haz tuya cada promesa que leas en la Biblia o que nos oigas predicar diciendo: ¡Sí, amén, así será en mi vida! ¡Aleluya!

Ahora ya estás listo para dejar de divagar y caminar directo hacia los propósitos de Dios en tu vida y en la de tus generaciones.

Amén.