Dom, May 15, 2022
CARNE CRUCIFICADA. Cómo vencer ataduras emocionales
Galatians 5:24 por Luis David Meza

I MENSAJE CENTRAL

Quiero resumir el mensaje de hoy en una frase: Manejar nuestras emociones correctamente nos hará tomar mejores decisiones y por lo tanto, tendremos un mejor desempeño en todas las áreas de nuestra vida.

Hoy Dios nos enseñará en su palabra como su gracia y su favor nos pueden ayudar a manejar correctamente nuestras emociones, especialmente aquellas que son negativas, como la tristeza profunda, la ansiedad y la depresión.

Serie: AÑO 2022 “AÑO DE REPOSO Y ACELERAMIENTO”

II          INTRODUCCIÓN

Número 21:4-5 “4Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino. 5Y habló el pueblo contra Dios y contra Moisés: ¿Por qué nos hiciste subir de Egipto para que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan tan liviano.”

El pueblo de Israel había visto obrar a Dios en sus vidas de manera poderosa, vieron cómo los sacó de Egipto, cómo los libró de la muerte de los primogénitos, lo sacó llenos de plata, oro y piedras preciosas, les abrió el mar Rojo para que pasaran en seco y ahogó a todo el ejército egipcio que venía tras ellos, y aun así se desanimaron.

El desánimo es una emoción negativa generada por otras emociones negativas como el temor, la tristeza profunda, la angustia, la preocupación y la depresión, sólo por mencionar las más comunes.

Este tipo de emociones nos suceden a todos en algún momento de la vida, aun a aquellos que vivimos en el Señor, porque esas emociones forman parte de baraja de emociones del ser humano.

Podemos decir que son hasta cierto punto normales en las personas, tan es así, que nuestro Señor Jesús las padeció también:

(NVI) Mateo 26:37-38 “37 Se llevó a Pedro y a los dos hijos de Zebedeo, y comenzó a sentirse triste y angustiado. 38 «Es tal la angustia que me invade, que me siento morir —les dijo—.”

Así que no podemos evitarlas del todo, son como dijimos, hasta cierto punto normales, pero el problema viene cuando estas emociones negativas toman el control de nuestras vidas y nos hacen pasar demasiado tiempo en esos estados de angustia, tristeza y depresión. 

Pero algo que tenemos que saber es que nuestro Señor Jesús, en la Gracia derramada por la obra consumada de la cruz, nos dejó la respuesta de cómo vencer estas emociones negativas.

De aquí que el mensaje de hoy lleva por título: CARNE CRUCIFICADA. Cómo vencer ataduras emocionales.

 

III         LAS EMOCIONES SON UN GRAN MENSAJERO

Esta primera parte del mensaje se titula: Las emociones son un gran mensajero.

Las emociones no las podemos ver o tocar con nuestros cinco sentidos y por ello pensamos que nos “asaltan”, que son ellas las que “aparecen de la nada” y de “buenas a primeras” nos sentimos tristes, deprimidos o ansiosos.

Parecieran como si fueran un enemigo invisible que nosotros no podemos controlar y mucho menos vencer.

Ruta del desempeño.

Uno de los problemas más evidentes de pasar largos períodos de tiempo en estos estados emocionales es que afectarán nuestro desempeño en todas las áreas de nuestra vida, especialmente, en la familia, el trabajo y en todas nuestras relaciones personales.

Vamos a ver cómo se genera el desempeño en nuestros cuerpos, déjame ilustrarlo con algo que he llamado: La ruta del desempeño.

 

 

Nuestras creencias son pensamientos arraigados, pero son pensamientos, y nuestros pensamientos generan emociones, las emociones generan decisiones y las decisiones que tomamos producen acciones.      

¿Se da cuenta? Dicho al revés, toda acción es precedida por una decisión, que proviene de nuestras emociones.

Así que si nuestras emociones son negativas, nuestras decisiones serán malas decisiones y actuaremos mal en consecuencia.

Las emociones son mensajeros.

Ahora, lo que quiero destacar en esta parte del mensaje, es que las emociones dominantes, sean buenas o malas, son mensajeros que nos avisan qué tipo de creencias y pensamientos tenemos.

Estados prolongados o continuos de tristeza, depresión o angustia, nos hacen saber que estamos teniendo pensamientos y creencias negativas.

Tal vez estamos creyendo que somos un fracaso, o que tenemos miedo a algo, al abandono, a la soledad, o que somos un desastre, que somos malos padres o malas personas, o que tenemos la culpa de ciertas cosas que han pasado en nuestra vida, etc.

Por eso la Biblia dice:

Proverbios 23:7(a)  “7 Porque cual es su pensamiento en su corazón, tal es él.”

 

Las emociones son muy útiles.

Nuestras emociones son banderas que nos indican cuales son nuestros pensamientos.

Gracias a Dios por nuestras emociones que nos dicen si algo va terriblemente mal en nuestros pensamientos.

Muchos de nosotros no somos conscientes de cuando nuestros pensamientos se deslizan por una resbaladiza pendiente de temor, duda, pesimismo y ansiedad, sin embargo, Dios nos ha diseñado de tal manera que podamos reconocer nuestros pensamientos por medio de nuestras emociones.

Así que podemos concluir esta parte del mensaje diciendo: que las emociones son un excelente mensajero que nos anuncia cual es el tipo de pensamientos y creencias dominantes que estamos teniendo, y esa es una información muy útil.

 

IV         LA ESTRATEGIA DEL ENEMIGO

Esta segunda parte del mensaje se llama: La estrategia del enemigo.

(NVI) 2ª Corintios 2:11 “11 para que Satanás no se aproveche de nosotros, pues no ignoramos sus artimañas.”

Una de las artimañas más usadas por el diablo viene de saber que puede controlar nuestras emociones si puede influenciar nuestros pensamientos.

Hechos 2:1818 Pues en cuanto él mismo padeció siendo tentado, es poderoso para socorrer a los que son tentados.”

¿Qué significa que el diablo nos pueda tentar?

La palabra tentar es la palabra griega Peirazó que significa poner pensamientos para tratar de hacer caer en una trampa, intentar sorprender en un error o poner a prueba una persona para hacerla pecar.

Entonces, el diablo intentará que tengamos pensamientos negativos de culpa, fracaso o derrota para que nos sintamos tristes, deprimidos o ansiosos, porque él sabe que esos sentimientos nos debilitan, nos desaniman y nos hacen tomar malas decisiones a la hora de actuar.

 

El diablo usa la misma estrategia desde el principio.

Génesis 3:3-5 “3pero del fruto del árbol que está en medio del huerto dijo Dios: No comeréis de él, ni le tocaréis, para que no muráis. 4Entonces la serpiente dijo a la mujer: No moriréis; 5sino que sabe Dios que el día que comáis de él, serán abiertos vuestros ojos, y seréis como Dios, sabiendo el bien y el mal.”

Cuando el diablo tentó a Adán y Eva por primera vez, los hizo dudar de las intenciones de Dios y les dijo una mentira.

Él sigue haciendo lo mismo, sigue tentando a la gente con mentiras, acusaciones, culpa y condenación para atrapar a los creyentes hoy día y hacerles dudar del perfecto amor de Dios, de su perdón y de su abundante gracia.

Así que podemos concluir que una de las estrategias más usadas del diablo es tentarnos con pensamientos negativos para que generemos emociones negativas y nos pueda mantener derrotados.

 

V          VENCIENDO ATADURAS EMOCIONALES

Esta última parte del mensaje se llama: Venciendo ataduras emocionales.

Veremos cual debe ser nuestra estrategia para vencer todas esas emociones negativas que nos llegan a asediar.            

El primer paso para la victoria es reconocer que esas emociones, como la tristeza, la angustia o la depresión están en nuestro cuerpo y son emociones muy humanas.

El segundo paso es entender que esas emociones no provienen de lo que nos sucede, sino que provienen de nuestros pensamientos dominantes.

El tercer paso para salir de esa espiral descendente emocional es hacernos la pregunta de si queremos vivir así o no, porque aunque usted no lo crea, hay personas que creen que sacan “ventaja” de tener esas emociones, porque tal vez, reciben más atención de sus afectos o no son exigidas en otras áreas.

 

No limpie la carne con la carne.

Gálatas 5:16-17 “16Digo, pues: Andad en el Espíritu, y no satisfagáis los deseos de la carne. 17Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis.”

Carne es aquí la palabra griega Sarkos que significa: naturaleza humana, la naturaleza sicológica del hombre, naturaleza física, como resultado de su desarrollo físico con sus cinco sentidos.

Entonces, cuando la Escritura se refiere a nuestra carne, se está refiriendo a nuestra naturaleza caída que es la que se opone a la voluntad del Espíritu de Dios.

Efesios 2:3 “3entre los cuales también todos nosotros vivimos en otro tiempo en los deseos de nuestra carne, haciendo la voluntad de la carne y de los pensamientos, y éramos por naturaleza hijos de ira, lo mismo que los demás.”

Nuestros pensamientos están en nuestra carne y se contaminan con las tentaciones del diablo que pone en nosotros esos pensamientos negativos.

Una vez que el diablo ha puesto pensamientos en tu mente, él ha contaminado tu carne.

Quiere decir que si esos pensamientos pueden venir del diablo o de tu carne, pero aunque vengan del diablo, reposan en tu carne, al final es tu carne la que está contaminada con esos pensamientos negativos que producen esos sentimientos negativos.

La carne no puede con la carne.

Romanos 8:6-7 “6Porque el ocuparse de la carne es muerte, pero el ocuparse del Espíritu es vida y paz. 7Por cuanto los designios de la carne son enemistad contra Dios; porque no se sujetan a la ley de Dios, ni tampoco pueden;”

Por eso es tan difícil salir de todos esos círculos viciosos de pensamientos usando nuestra misma carne para ello.

Con todo respeto para nuestros amigos psicólogos y terapeutas, no hay nada mejor para sanar nuestra alma que está lastimada por pensamientos y emociones negativas, que creer lo que dice la palabra de la gracia de nuestro Señor Jesucristo: Que esos pensamientos y emociones, que forman parte de nuestra carne, ya fueron sanados, desde hace dos mil años, en la cruz del Calvario.

Entonces, se vuelve muy difícil limpiar nuestra carne con la misma carne, es decir, querer limpiar nuestros pensamientos con otros pensamientos, es como querer limpiar el aceite que se nos derramó en la mesa con un trapo lleno de aceite, ¿me sigue?

La gracia al rescate.

La carne de nuestros pensamientos solo puede ser limpiada por el Espíritu Santo, y es ahí donde entra la gracia de nuestro Señor Jesucristo al rescate.

El Apóstol Pablo le dio a los Gálatas la respuesta para cómo vencer las obras de la carne:

Gálatas 5:24 “24Pero los que son de Cristo han crucificado la carne con sus pasiones y deseos.”

La palabra pasiones es la palabra griega (Pathēma), que significa sufrimientos, desgracias.

Todos los pensamientos que no podemos controlar que nos hagan sufrir, que nos hagan sentir tristes, ansiosos o deprimidos, tenemos que saber que ya fueron crucificados con Cristo, es decir, así como Jesús se llevó todas las enfermedades y dolencias, también se llevó todos tus pensamientos y emociones que te hacen sufrir o vivir en desgracia. ¡Aleluya!

La gracia derramada por la obra de amor consumada en la cruz nos otorga el beneficio de la sanidad emocional. ¿Usted lo cree?

Activando su favor inmerecido.

Y este favor inmerecido se activa cuando crees en tu corazón que la gracia derramada de la cruz es la que te sana.

Por eso dice la Escritura:

1ª Corintios 1:30 “30Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría, justificación, santificación y redención;”

Sabiduría es la capacidad para entender las cosas, y en consecuencia actuar de manera sabia.

¿Podemos ser justos por nosotros mismos? No.

¿Podemos ser santos por nosotros mismos? No.

¿Podemos ser redimidos (salvos) por nosotros mismos? No. 

¿Podemos ser sanos por nosotros mismo? No.

¿Podemos ser sabios por nosotros mismos y tener la capacidad para entender lo que nos pasa y actuar sabiamente? No.

Solo podemos ser justos, santos, salvos, sanos y actuar de manera sabia por la obra consumada de Jesús en la cruz.

Deje de querer resolver las cosas de su carne con su carne y resuélvalas mediante el Espíritu, que es la gracia.

Ore para llevar cada día todos los pensamientos y sentimientos negativos que usted no pueda controlar y crea que ya han sido limpiados de su carne por la obra de amor consumada por Jesús en la cruz.

De aquí que podemos concluir que nuestra carne crucificada juntamente con Cristo es la que nos hace vencer toda atadura emocional.

¡Aleluya!

           

VI         MINISTRACIÓN

2a Corintios 5:21 “21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”

Está es una de las primeras oraciones que le enseñé cuando comenzamos a predicar la Gracia completa.

Usted ore creyendo que usted es justo por la obra consumada de Jesús en la cruz.

Ore creyendo que usted es sabio para pensar y actuar correctamente por la obra de Jesús en la cruz.

Ore creyendo que todos los pensamientos y emociones de su carne que le provocan sufrimientos y desgracias ya fueron crucificados justamente con Cristo, y cuando se dé cuenta cada vez entrará más en esos estados emocionales negativos hasta que un día perciba que ya no entra más en esas malas emociones.

Amén.