Dom, Ene 03, 2021
Bajando al coronavirus del púlpito
Genesis 39:1 por Luis David Meza

I MENSAJE CENTRAL

Con este mensaje despedimos al año 2020 y le damos la bienvenida al año 2021.

A este año 2020 se le recordará por décadas como “el año del coronavirus”. Aunque se descubrió en 2019, por eso se abrevia COVID-19, fue en el 2020 donde se impregnó en todo el mundo.

Sin duda alguna, el coronavirus nos predicó todo el año, nos dejó grandes enseñanzas, pero hoy Dios quiere bajar al coronavirus del púlpito.

Serie: MI PRESENCIA IRÁ CONTIGO Y NO TE SERÁ COMÚN

 

II          INTRODUCCIÓN

 

La pandemia comenzó en México la tercera semana de marzo, y ese domingo, que fue día 22, la prédica se llamó: “Y el coronavirus tomó los púlpitos”, porque la inmensa mayoría de los pastores predicamos acerca de lo que significaba estar en medio una pandemia, las promesas de Dios en medio de la pandemia, de como Dios miraba la pandemia, de los posibles “por qué” de la pandemia, de lo que debíamos valorar ahora, etc., pero casi todos los mensajes estaban relacionados al coronavirus, por eso el título fue: Y el coronavirus tomó los púlpitos.

 

Hoy llevamos ya más de nueve meses de estar viviendo en medio de una pandemia y lo más probable es que seguiremos viviéndola en el 2021.

 

Y como en estos días despedimos el año 2020, quiero con este mensaje, despedir al coronavirus también. No porque diga yo que ya no hay coronavirus, sino porque lo importante es que lo que representa el coronavirus salga de tu cabeza y de tu corazón, y no te predique más, si es que quieres ver prosperidad en este 2021.

 

Así que para despedir al coronavirus el mensaje de hoy lleva por título: Bajando al coronavirus del púlpito o también podría titularse: ¡Deja de predicarnos coronavirus!

 

 

III         SACANDO A EGIPTO DE TU CABEZA

 

Éxodo 16:2-3 “2Y toda la congregación de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y Aarón en el desierto; 3y les decían los hijos de Israel: Ojalá hubiéramos muerto por mano de Jehová en la tierra de Egipto, cuando nos sentábamos a las ollas de carne, cuando comíamos pan hasta saciarnos; pues nos habéis sacado a este desierto para matar de hambre a toda esta multitud.”

A un par de meses de haber sido liberado el pueblo, esta era su forma de pensar.

Esta forma de pensar fue la que le ocasionó todos los problemas al pueblo de Israel: Salieron de Egipto, pero no sacaron a Egipto de su cabeza y de su corazón. Ellos seguían viviendo en Egipto, no físicamente, pero si en su corazón.

Números 14:2-4 “2Y se quejaron contra Moisés y contra Aarón todos los hijos de Israel; y les dijo toda la multitud: ¡Ojalá muriéramos en la tierra de Egipto; o en este desierto ojalá muriéramos! 3¿Y por qué nos trae Jehová a esta tierra para caer a espada, y que nuestras mujeres y nuestros niños sean por presa? ¿No nos sería mejor volvernos a Egipto? 4Y decían el uno al otro: Designemos un capitán, y volvámonos a Egipto.”

Y al querer entrar a la conquista de la tierra prometida, hablaron de lo que había en su corazón, ellos seguían viviendo en Egipto, atrapados, confinados, esclavizados a sus recuerdos, a sus miedos, y por esta razón vagaron cuarenta años en el desierto, porque era necesario que muriera toda esa generación que pensaba así.

Es necesario que identifiques cuales son esos pensamientos que te tienen viviendo en el pasado, encarcelado(a) en tus miedos, en tus problemas, en lo que te pasó atrás, en lo que tenías antes y ahora ya no tienes, en lo que podías hacer antes de la pandemia y ahora ya no puedes.

Nada de lo vivido debe darte identidad.

Nada de lo vívido puede darte identidad. La identidad te debe venir del cielo. De lo que tú eres para Dios, ni siquiera de lo que eres para ti, y mucho menos de lo que eres para la gente.

Así que, si quieres ver prosperidad este nuevo año, asegúrate de haber salido de tu Egipto, pero, sobre todo, de haberlo sacado de tu cabeza y corazón.

 

IV         VIVE LA CIRCUNSTANCIA, PERO NO EN LA CIRCUNSTANCIA.

 

Dios me dio una frase para identificar la esencia del mensaje de hoy: Vive la circunstancia, pero NO VIVAS EN la circunstancia.

 

Jesús lo explicó así:

 

Juan 17:15-16 “15No ruego que los quites del mundo, sino que los guardes del mal. 16No son del mundo, como tampoco yo soy del mundo.”

Por esto la gente dice que estamos en el mundo, pero no somos del mundo. Esto significa que estamos en la circunstancia, pero no somos parte de las circunstancias, no vivimos en ella.

 

Romanos 12:15 y 14 “15Gozaos con los que se gozan; llorad con los que lloran. 14Bendecid a los que os persiguen; bendecid, y no maldigáis.”  

Gozar con los que gozan y llorar con los que lloran, esto significa vivir la circunstancia. Bendecir a los que te persiguen significa no vivir en la circunstancia.

 

En alguna de tus circunstancias alguien te maldice, lo tienes que vivir, ni modo, te tocó, pero no tienes que vivir ahí, es decir, no tienes que odiar por eso, no guardar rencores, no te amargues. Vive la aflicción, pero no en la aflicción, por eso el Señor te pide: Bendice a los que te persiguen, bendice y no maldigas. ¿Me explico?

 

Vamos a ver el ejemplo de David.

 

David vivía su circunstancia, pero no vivía en la circunstancia. En un momento de su historia Saúl persigue a David para matarlo y entra en una cueva a hacer del cuerpo:

 

1 Samuel 24:4-7 “4Entonces los hombres de David le dijeron: He aquí el día de que te dijo Jehová: He aquí que entrego a tu enemigo en tu mano, y harás con él como te pareciere. Y se levantó David, y calladamente cortó la orilla del manto de Saúl. 5Después de esto se turbó el corazón de David, porque había cortado la orilla del manto de Saúl. 6Y dijo a sus hombres: Jehová me guarde de hacer tal cosa contra mi señor, el ungido de Jehová, que yo extienda mi mano contra él; porque es el ungido de Jehová. 7Así reprimió David a sus hombres con palabras, y no les permitió que se levantasen contra Saúl. Y Saúl, saliendo de la cueva, siguió su camino.”

David era perseguido por Saúl, que lo quería matar. David huía, buscando no ser muerto, él estaba viviendo su circunstancia, pero David no vivía queriendo matar a Saúl, eso es lo que lo hacia no vivir en la circunstancia.

 

El momento era de persecución y muerte, David no vivía ahí, él solo respondía a la circunstancia. Dicho de otro modo: La circunstancia no definía a David. Saúl estaba convertido en un asesino, David no lo sería contra Saúl.

 

Vamos a ver el ejemplo de José.

           

José es vendido como esclavo por sus hermanos.

 

Génesis 39:1-4 “1Llevado, pues, José a Egipto, Potifar oficial de Faraón, capitán de la guardia, varón egipcio, lo compró de los ismaelitas que lo habían llevado allá. 2Mas Jehová estaba con José, y fue varón próspero; y estaba en la casa de su amo el egipcio. 3Y vio su amo que Jehová estaba con él, y que todo lo que él hacía, Jehová lo hacía prosperar en su mano. 4Así halló José gracia en sus ojos, y le servía; y él le hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía.”

José no se amargó por lo que le hicieron sus hermanos, el siguió viviendo “en su propio mundo”, en el mundo que él había construido en Dios, o sea, José vivía en el reino, no en Egipto esclavizado. Por eso pudo no amargar su corazón y ser tan eficiente en todo lo que hacía, por eso Dios lo prosperaba.

 

Siempre siervo.

 

Génesis 39:23 “23No necesitaba atender el jefe de la cárcel cosa alguna de las que estaban al cuidado de José, porque Jehová estaba con José, y lo que él hacía, Jehová lo prosperaba.”

José fue esclavo, pero el no tenía mentalidad de esclavo, él era un siervo, primero de Dios y luego de Potifar. José cayó en la cárcel, pero él no tenía mentalidad de preso, porque la cárcel no lo identificaba, él seguía teniendo mentalidad de siervo, primero para Dios y después para el carcelero, por eso Dios lo prosperaba.

Ejemplos de la vida real.

¿Quieres ser prosperado en este nuevo año? No te identifiques con la circunstancia que estés viviendo o vayas a vivir, vívela, pero tu identidad te debe venir de tu relación con Dios.

¿Tienes problemas matrimoniales? Vívelos, pero no te identifiques como un esposo o una esposa fracasados. Busca resolverlos, pero desde la perspectiva de ser un siervo o una sierva de Dios, no una mujer o un hombre amargados porque su matrimonio no funciona.

¿Tienes problemas económicos? Vívelos, pero no te identifiques con la pobreza o la escasez, vívelos desde la identidad de alguien que con el trabajo de sus manos y su sudor de su frente primero sirve a Dios y después busca ganar dinero. ¿Me sigue?

¿Eres un joven con malas circunstancias? Vívelas, resuélvelas, pero no te identifiques con ellas, no eres ese error, o ese fracaso, no eres lo que te dicen tus padres cuando están enojados o tus enemigos que eres, ni tus incapacidades, tu identidad te debe venir de tu relación con Dios.

 

V          BAJANDO AL CORONAVIRUS DES PÚLPITO

Pero, a lo mejor dirás ¿Qué tiene que ver todo esto con bajar al coronavirus del púlpito? Bueno, de que, de una forma u otra, lo más probable es que durante el 2021 sigamos viviendo con el tema del coronavirus, que es la circunstancia más evidente que todos viviremos, pero tú vida no la debes vivir desde la perspectiva de la pandemia, como un pandémico y por lo tanto pienses que no habrá oportunidades, o pienses que no hay nada que hacer, que no es tiempo de intentar algo o emprender algo. Por eso, baja al coronavirus del púlpito para que no te diga lo que tienes que hacer.

Ahora, esto no significa que no te cuides, o que no uses cubre bocas y que andes por todos lados, no. Lo que significa es que te cuidarás, cuidarás a los de tu alrededor, pero no vivirás con la mente o el corazón amargado por lo que no puedes hacer. Vivirás la temporada, pero seguirás pensando como piensa un hijo de Dios que le sirve, y por lo tanto todas las promesas que hay en la Biblia son para ti en este año 2021, a pesar del coronavirus. ¿A alguien le está hablando Dios esta mañana?

 

VI         NI EN LAS MALAS NI EN LAS BUENAS

En las malas circunstancias no te identifiques con ellas, sólo vívelas y supéralas, pero en las buenas circunstancias tampoco te identifiques con ellas, solo vívelas, hazlas producir, disfrútalas y compártelas, pero no te identifiques con ellas.

Deuteronomio 8:11, 17-18 “11Cuídate de no olvidarte de Jehová tu Dios, para cumplir sus mandamientos, sus decretos y sus estatutos que yo te ordeno hoy; 17y digas en tu corazón: Mi poder y la fuerza de mi mano me han traído esta riqueza. 18Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.

No eres un fracaso cuando te va mal y tampoco eres un éxito cuando te va bien, en ambos casos solo te pasó algo, tuviste un fracaso o un éxito, pero siempre recuerda ser un siervo de Dios haciendo lo que tiene que hacer, porque si te identificas con los éxitos, el día que por alguna razón el éxito se viene abajo, tú también te vendrás para abajo, “te dará pa´down”.

Por eso el coronavirus, ni ninguna otra circunstancia te debe predicar, el que te debe predicar siempre es Cristo a tu corazón.

 

VII        EN CIRCUNSTANCIAS DIFÍCILES SIGUE SEMBRANDO

Termino con esta reflexión:

 

Salmo 126:5 “5 Los que sembraron con lágrimas, con regocijo segarán.”

No dice que el que sembró lágrimas, cosechará, dice que el que sembró con lágrimas, es decir, el que, a pesar de las situaciones difíciles siga sembrando, ese es el que cosechará.

 

Dios no prospera las lágrimas, no prospera al que llora o al que sufre, Dios prospera al que, a pesar de las malas circunstancias sigue sembrando, sigue sirviendo, sigue creyendo. ¿Amén?

 

Por eso no debes vivir en tus circunstancias, ni en las buenas, ni en las malas, solo vive tu circunstancia, vive la temporada n la que estés, pero siempre, siempre, vive en el reino, donde tú eres un hijo que sirve al Rey de reyes, y eso te llevará a prosperidad.

           

A pesar de tu dolor y de tus lágrimas, sigue sembrando y tú y tus generaciones cosecharán con alegría, dice el Señor.

 

           

VIII       MINISTRACIÓN

 

Baja al coronavirus y a toda circunstancia del púlpito de tu corazón y sube a Cristo y a su Santo Espíritu y serás prosperado en todo lo que hagas y empresas.

 

Próspero Año 2021 en el reino.