Dom, Feb 16, 2020
¿Quién dices que es Jesús para ti?
Matthew 16:15 por Luis David Meza
I INTRODUCCIÓN
La semana pasada hablamos de pasar el Jordán hacia lo mejor de Dios y no quedarnos del lado de solo lo bueno de Dios, no quedarnos en nuestro Cades-Barnea y arriesgarnos a ir tras los sueños de Dios para nosotros.
Esta semana quería presentarles algunas fotos de mi padre, Don Luis Meza, quien inspiró el mensaje de la semana pasada, quería que lo conocieran un poco cuando él estaba sano, en su apogeo, digamos. Quería presentarles a mi primer héroe, este es mi papá, se los presento.
Pero cuando le pregunté al Señor esta semana, desde el martes, ¿Qué quieres que le prediquemos a tu pueblo? Sentí claramente que Jesús me dijo: Ahora pregúntales si me conocen a mí, pregúntales quien soy yo para ellos, entendiendo que para poder ir tras la conquista de nuestra tierra prometida y de velar por la salvación, la nuestra y la de otros, debemos tener bien claro: Quien es Jesús para nosotros.
Y eso me llevó a escudriñar el pasaje en el que Jesús hizo esto mismo con los discípulos.
Serie: RECIBIENDO SU GLORIA PARA SER UNO CON JESÚS
(NVI) Mateo 16:13-16 “13 Cuando llegó a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos:—¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre? Le respondieron: 14 —Unos dicen que es Juan el Bautista, otros que Elías, y otros que Jeremías o uno de los profetas. 15 —Y ustedes, ¿quién dicen que soy yo? 16 —Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente —afirmó Simón Pedro.”
Cuando lo leí pensé, si Jesús se lo preguntó a los que le seguían es porque es necesario que todo el que sigue a Jesús también lo sepa, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: ¿Quién dices que es Jesús para ti?
 
 
II          QUIEN ES VS QUIEN DICES QUE ES
 
Lo primero que es necesario resaltar es que Jesús no preguntó ¿Quién soy para ellos? Sino ¿Quién dicen que soy? Esto lleva implícita la acción de hablar de Jesús. Jesús no es un sustantivo que se pueda encajonar en una religión, Jesús es verbo, y el verbo es acción, y la primera acción es hablar de Jesús, eso va implícito en los que siguen a Jesús.
A Jesús no le importaba que los discípulos supieran quién era Jesús porque hasta los demonios lo saben, a Jesús le interesaba saber si estaban dispuestos a hablar de Él y qué es lo que hablarían de Él, porque ese sería su ministerio: Hablar de Jesús.
Lo primero que debemos saber para ser un seguidor o discípulo de Jesús es que deberemos hablar de Él, de eso se trata la vida, de hablar de Jesús.
 
 
III         QUIEN ES Y QUIEN NO ES JESÚS
 
Jesús solo puede ser tres cosas para la gente.
 
  1. ¿Jesús es? Alguien que trastorna tu vida.
 
Lucas 4:28-30 “28Al oír estas cosas, todos en la sinagoga se llenaron de ira; 29y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada la ciudad de ellos, para despeñarle. 30Mas él pasó por en medio de ellos, y se fue.”
En este pasaje Jesús les estaba contando que Dios había alimentado a una viuda en Sarepta de Sidón y sanado a Naamán que ni eran judíos, pero ellos se enojaban al escucharlo porque iba en contra de lo que ellos enseñaban, iba en contra de lo que a ellos les convenía, iba en contra de lo que ellos querían hacer.
Eso los provocaba a ira, al grado que querían deshacerse de Jesús, no les importaba faltar a su Ley, pues la Ley de Moisés prohibía matar personas, los cegaba la ira.
¿Y para nosotros Jesús es quien trastorna nuestra vida? ¿Nos estorban sus enseñanzas para hacer lo que nosotros queremos hacer o sentimos ganas de hacer?
Cuando Jesús trastorna la vida de alguien, Jesús pasa por en medio y se va. Mucha gente luego se pregunta porque no siente a Jesús, si ese es tu caso, revisa tu corazón y no le hayas despeñado de esa área de tu vida.
 
  1. ¿Jesús es? Alguien casi intrascendente.
 
Mateo 27:19 y 24 “ 19Y estando él sentado en el tribunal, su mujer le mandó decir: No tengas nada que ver con ese justo; porque hoy he padecido mucho en sueños por causa de él. 24Viendo Pilato que nada adelantaba, sino que se hacía más alboroto, tomó agua y se lavó las manos delante del pueblo, diciendo: Inocente soy yo de la sangre de este justo; allá vosotros.
Poncio Pilato no quiso tener nada que ver con él, conforme al consejo de su esposa, no quiso meterse en problemas con la sociedad de ese tiempo, con su entorno, entonces, no lo condenó, ni lo dejó ir, se lavó las manos y dijo: allá ustedes.
¿Jesús es alguien que es intrascendente en tu vida? ¿No te provoca a ira, pero tampoco te provoca a seguir sus enseñanzas?
Esta etapa sería la del tibio que dice el Apocalipsis, la anterior sería la del frío, el que abiertamente no quiere nada con Jesús, esta es la del tibio, no lo sigo, pero no lo condeno, en otras palabras, no quiero nada importante que ver con él.
 
  1. ¿Jesús es? Alguien que te apasiona.
 
 Hubo un momento en que muchos discípulos dejaron de seguir a Jesús y él les preguntó a los dice: ¿Quieren irse ustedes también con ellos? Y Pedro respondió: A quien iremos si solo tú tienes palabras de vida eterna.
 
El apóstol Pablo manifestó esa pasión cuando les dice a los de Corinto:
 
2a Corinto 11:23-28 " 23¿Son ministros de Cristo? (Como si estuviera loco hablo.) Yo más; en trabajos más abundante; en azotes sin número; en cárceles más; en peligros de muerte muchas veces. 24De los judíos cinco veces he recibido cuarenta azotes menos uno.25Tres veces he sido azotado con varas; una vez apedreado; tres veces he padecido naufragio; una noche y un día he estado como náufrago en alta mar; 26en caminos muchas veces; en peligros de ríos, peligros de ladrones, peligros de los de mi nación, peligros de los gentiles, peligros en la ciudad, peligros en el desierto, peligros en el mar, peligros entre falsos hermanos; 27en trabajo y fatiga, en muchos desvelos, en hambre y sed, en muchos ayunos, en frío y en desnudez; 28y además de otras cosas, lo que sobre mí se agolpa cada día, la preocupación por todas las iglesias."
 
Esta es la pasión que se necesita para seguir a Jesús y poder decir: El es mi Señor y es alguien que apasiona seguir, él es mi todo.
 
Como se llega a decir que Jesús es tu pasión.
 
Pero ¿cómo se llega a seguir así a Jesús, a sentir eso por Jesús o a decir eso de Jesús? Jesús nos dijo como:
 
Mateo 16:21-24 “21Desde entonces comenzó Jesús a declarar a sus discípulos que le era necesario ir a Jerusalén y padecer mucho de los ancianos, de los principales sacerdotes y de los escribas; y ser muerto, y resucitar al tercer día. 22Entonces Pedro, tomándolo aparte, comenzó a reconvenirle, diciendo: Señor, ten compasión de ti; en ninguna manera esto te acontezca. 23Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: ¡Quítate de delante de mí, Satanás!; me eres tropiezo, porque no pones la mira en las cosas de Dios, sino en las de los hombres.24Entonces Jesús dijo a sus discípulos: Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame.”
Pedro está tomando aquí una postura como la de Poncio Pilato, quiero seguirte pero que no nos pase nada, por eso Jesús les dice: Si vas a estar conmigo, toma tu cruz y sígueme.
 
No se puede seguir bien a Jesús si no tomas tu cruz. Seguirlo sin cargar una cruz te hace ponerte en la tibieza de que Jesús sea alguien casi intrascendente para ti o hasta alguien que estorbe tus planes.
 
 
IV         LOS TRES SIGNIFICADOS DE LA CRUZ
 
Si Jesús te apasiona, entonces es porque has tomado tu cruz, y tomar tu cruz tiene estos tres significados, puede tener más pero hoy te presento estos tres:
 
  • – Jesús se sacrificó en la cruz por ti y por mí. Seguirlo a él implicará que hagas sacrificios de todo tipo. Si hacer algo por o para Jesús y su obra de reconciliación te significara un sacrificio, entonces hazlo, estarás cargando tu cruz, si lo que haces por Jesús o para Jesús no tiene un cierto sacrificio, no estás cargando ninguna cruz.
 
Algunas religiones se confundieron y llegaron al extremo de flagelarse, caminar de rodillas, lastimarse el cuerpo, pero ese no es el sacrificio que implica cargar tu cruz.
 
Romanos 12:1 “1Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional .”
Seguirlo implica razonar el sacrificio que implica.
 
  • – Jesús venció a satanás y sus huestes en la cruz.
 
Colosenses 2:15 “15y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.”
Jesús venció a satanás y sus huestes, pero si venció es porque luchó, la cruz significa que tú tendrás que luchar por obtener las victorias que ya Jesús ganó por ti.
 
Mateo 10:35-38 “35 Porque he venido a poner en conflicto al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, a la nuera contra su suegra; 36 los enemigos de cada cual serán los de su propia familia”.37 El que quiere a su padre o a su madre más que a mí no es digno de mí; el que quiere a su hijo o a su hija más que a mí no es digno de mí; 38 y el que no toma su cruz y me sigue no es digno de mí.”
Tendrás luchas contra las ideas de las personas y deberás tomar la victoria, no será fácil, pero tu victoria ya está asegurada.
  • Pasión. – Jesús era un apasionado con todo lo que hacía, por eso a sus últimos días de sufrimiento y dolor le llaman “La pasión de Cristo”. Déjeme ponerle un ejemplo de la pasión de Jesús.
 
Juan 2:13-17 “13Estaba cerca la pascua de los judíos; y subió Jesús a Jerusalén, 14y halló en el templo a los que vendían bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas allí sentados. 15Y haciendo un azote de cuerdas, echó fuera del templo a todos, y las ovejas y los bueyes; y esparció las monedas de los cambistas, y volcó las mesas; 16y dijo a los que vendían palomas: Quitad de aquí esto, y no hagáis de la casa de mi Padre casa de mercado. 17Entonces se acordaron sus discípulos que está escrito: El celo de tu casa me consume.”
Celo significa: Sentimiento profundo y empecinado por buscar el bien o la gloria de una persona, en este caso, la gloria de Dios, la palabra celo en el original griego significa: sentimiento intenso, embravecido y profundo por buscar la gloria de Dios.
La versión Traducción al Lenguaje Actual dice:
(TLA)Juan 2:1717 Al ver esto, los discípulos recordaron el pasaje de la Biblia que dice: El amor que siento por tu templo me quema como un fuego.”
 
Esto se acerca mucho a describir lo que Jesús sintió al cargar su cruz, un amor por ti y por mi que le quemaba como un fuego y que valía todo el sacrificio que iba a implicar, y así es como él espera que carguemos nuestra cruz, como si un fuego nos quemara por Jesús y por su obra.
 
Esta última es la manera como Jesús quiere que lo identifiquemos, Jesús es alguien que amó de tal manera que, como un fuego en su corazón, fue a la cruz por mi y yo quiero seguirlo y tomar mi cruz, me sacrificaré por él, lucharé con él y me apasionaré de todo y por todo lo que signifique servirle.
 
 
V          MINISTRACIÓN
 
Cierra tus ojos y reflexionemos: Quien dices que es Jesús para ti. ¿Es el mismo en todas las áreas de tu vida? ¿Es alguien que te estorba? ¿Cuándo oyes una predica que va contraria a lo que tú quieres hacer sientes ganas de despeñar al predicador?
 
¿Jesús es alguien intrascendente en alguna área de tu vida? ¿Has querido pasar inadvertido para la sociedad que te rodea porque te da pena que piensen que eres un apasionado por Jesús? ¿Qué crean que eres un fanático?
 
Habla con Dios y respóndele a Él la pregunta: ¿Quién digo que es Jesús para mí?