Predicaciones

Sermones de esta serie

Luis David Meza

I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR

Dios nos está equipando en este inicio de año para que nos vaya bien, no solo el resto del año, sino el resto de nuestras vidas. Nos ha enseñado a honrarlo a través de las primicias, bendiciendo así todo nuestro esfuerzo del año, nos aconsejó que hablemos lo bueno y no lo malo, que cuidemos lo que escuchamos y la semana pasada nos enseñó que debemos renovar nuestros pensamientos y cuidar lo que dejamos entrar y sobre todo, lo que dejamos permanecer en nuestra mente porque ella es la fuente de nuestra vida.

(TLA) Proverbios 4:2323Y sobre todas las cosas, cuida tu mente, porque ella es la fuente de la vida.”

Luis David Meza

I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR

Ya hablamos de lo importante que es para nuestra vida el hablar lo bueno, lo correcto, pero entendimos, la semana pasada, que para hablar lo bueno debemos cuidar lo que oímos. Hablamos lo que oímos, así que es tan importante cuidar lo que hablamos como lo que oímos.

Luis David Meza
I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR

El mensaje de la semana pasada nos enseñó tres bendiciones que hay detrás de darle nuestras primicias a Dios. La primera, dice la Escritura, que, si honramos a Dios con nuestras primicias, Él llenará nuestros graneros y nuestros lagares rebosarán de mosto, o sea, habrá abundancia de todo.

La segunda bendición es que nos hace usar nuestra fe, dice la palabra que por la fe es que Abel le dio a Dios de los primogénitos de sus rebaños y de lo más gordo de ellos, o sea, le dio lo primero y lo mejor. Y usar nuestra fe nos permite agradar a Dios.

Y la tercera es que Dios promete bendecir nuestra cosecha anual si dedicamos él nuestras primicias, porque la palabra dice que si la primicia es santa, la masa restante también será santa.

Entendimos que es una oportunidad para nosotros de ejercer nuestra fe, amor y gratitud al Señor, pero con paz. No dar las primicias no te condena, pero darle a Dios tus primicias te hace partícipe de estas bendiciones específicas.

Luis David Meza

I INTRODUCCIÓN

Hoy que está iniciando el año, quiero enseñarles acerca del principio de las primicias.

Dice el diccionario que los principios cristianos son reglas o normas consideradas como deseables que orientan las acciones de una persona para tener una vida cristiana correcta delante de Dios.

Los principios tienen la característica que sus efectos siempre se cumplen, como el principio de la gravedad, el de la siembra y la cosecha, o el principio de la libertad en Cristo; así también pasa con el principio de traer las primicias a Dios.

Proverbios 3:9-109 Honra a Jehová con tus bienes, Y con las primicias de todos tus frutos;10 Y serán llenos tus graneros con abundancia, Y tus lagares rebosarán de mosto.”

Este es el principio de las primicias, si honras a Dios dándole las primicias de todos tus frutos, serán llenos tus graneros con abundancia. Este es un principio que bendice tu economía.

Las primicias significan lo primero, y hoy que inicia el año te quiero enseñar la bendición que hay detrás de darle a Dios lo primero de todos nuestros frutos, de aquí que el mensaje de hoy lleva por título: Lo primero es para Dios.

Luis David Meza
I RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR

Dios nos ha estado hablando en su palabra en estos últimos meses acerca nuestra visión generacional, de los diferentes tipos de fe que necesitamos poner en práctica, de nuestras aflicciones y como se convierten en pruebas para poder salir de ellas, de cómo vivir en el sistema del reino y salir del sistema de Adán, que se oponen entre sí, y la semana pasada nos llevó a recorrer el nacimiento y desarrollo de Jesús en la tierra para reflexionar si ese mismo desarrollo lo ha tenido Jesús en nuestro corazón.

Nos gusta predicar mucho de la promesas que Dios tiene para sus hijos. De hecho la salvación es la promesa más importante que Dios nos da, y esto es a lo que Jesús vino a la tierra, a salvarnos, y por eso dejó discípulos, que a su vez hicieran discípulos, para que anunciaran su salvación, pero ni aun la salvación es posible si no interviene la fe.



Luis David Meza

I        INTRODUCCIÓN

Isaías 9:66Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz. 
Hoy vamos a celebrar el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo. Sabemos que no nació en estas fechas, sino se calcula, por datos que arroja la Biblia, que su nacimiento debió haber sido entre finales de septiembre y principios de octubre.
Pero el mundo lo celebra en diciembre, y entonces, aprovechamos para hablar de Jesús, pues la gente está más receptiva a escuchar en estas fechas.

Luis David Meza

I        RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR
 
La semana pasada, Dios nos dijo que compráramos sin precio y sin dinero y para esto es necesario ponernos en modo de fe permanente. Diseñamos una tarjeta de “fédito”, tu Faith Card, para recordar y verificar que siempre estemos en modo de fe y no en modo de Adán.
Aprendimos que andar por fe y no por vista, no implica que todo te salga bien, vimos como grandes héroes de la fe fueron perseguidos, muertos a filo de espada, aserrados por la mitad, muchos anduvieron errantes por desiertos y cuevas, pero todos ellos vivieron siempre en modo de fe.
Cuida que tus resultados no te saquen de vivir en modo de fe. Por eso la Escritura dice esto acerca de la fe:
2ª Corintios 4:7-97Pero tenemos este tesoro en vasos de barro, para que la excelencia del poder sea de Dios, y no de nosotros,8que estamos atribulados en todo, mas no angustiados; en apuros, mas no desesperados;9perseguidos, mas no desamparados; derribados, pero no destruidos;
Este versículo resume lo que es vivir por fe y no por vista, vivir por fe y no por lo que te esté pasando.

Luis David Meza
 

I        RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR
 
La semana pasada aprendimos que Jesús es el postrer Adán porque él vino a restaurar lo que Adán perdió, dándonos a conocer que hay dos maneras de hacer las cosas en la vida, o las haces a la manera de Adán o las haces a la manera de Jesús.
Adán tenía que trabajar duropara con el sudor de su frente comer y vestir, pero Jesús vino a cambiar el sistema de Adán y mejorarlo y ahora nuestro comer y vestir depende de nuestra fe en que Dios nos viste y nos alimenta, y no en nuestro esfuerzo.
Adán es el sistema de lo natural, del esfuerzo, de lo que se ve,y Jesús cambió el sistema por el sistema del reino, el de la confianza en Dios, el sistema de la fe.

Luis David Meza

I        RESUMEN DEL MENSAJE ANTERIOR
 
La semana pasada aprendimos que lo que verdaderamente está siendo probado detrás de nuestras aflicciones, tribulaciones y circunstancias difíciles es nuestra fe. Lo dice 1ª de Pedro.
 
1ª Pedro 1.6-76En lo cual vosotros os alegráis, aunque ahora por un poco de tiempo, si es necesario, tengáis que ser afligidos en diversas pruebas,7para que sometida a prueba vuestra fe, mucho más preciosa que el oro, el cual aunque perecedero se prueba con fuego, sea hallada en alabanza, gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,”
 
Aprendimos que Dios nos dio a todos la misma medida de fe y Él está esperando que cuando todo termine, tu hayas guardado esa fe.

 

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